<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002</id><updated>2012-01-22T00:53:17.136-06:00</updated><title type='text'>Litóbolos</title><subtitle type='html'>El blog de Fedro Carlos Guillén</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>355</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6910609939520628203</id><published>2012-01-20T10:07:00.002-06:00</published><updated>2012-01-20T10:07:58.151-06:00</updated><title type='text'>Los insultos (El Financiero 2002)</title><content type='html'>La modernidad ha traído enormes cambios en el lenguaje, las palabras que antes eran de uso corriente se han ido difuminando por adjetivos menos sutiles e inequívocos que expresen a cabalidad la ira creciente de los capitalinos. Recuerdo, por ejemplo al Corsario Negro que cuando se enojaba decía cosas como: “voto a bríos” o le asestaba a sus adversarios términos como “insolente” o “miserable” para luego encajarlos con su espadota. También recuerdo las polémicas de nuestros hombres de letras que trataban de lucir muy elegantes cuando en realidad lo que querían era mandar a la tiznada a su interlocutor. Términos como “mequetrefe”, “ganapán” o “perdulario” han perdido el vigor de antaño y habría que reconocer que si alguien los utilizara provocarían pitorreo en el remoto caso del que los recibe entendiera su significado. Lo anterior, desde luego, puede ser entendido como un indicador de la creciente pobreza de recursos lingüísticos en el mundo pero esta idea solo puede ser defendida por el que vive con la permanente impresión de que todo tiempo pasado fue mejor, en lo personal creo que en la medida que una lengua expresa mejor lo que uno quiere expresar sin duda se puede decir que evoluciona y contra ello no puede ni debe haber antídoto. Si alguien por ejemplo quiere expresar su opinión sobre las capacidades del prójimo y le dice “tonto” no provocará más que ternura ya que el insulto en cuestión es hay que decirlo, de salva. En esos casos lo mejor es usar el sólido y moderno “pendejo” que se ha vuelto la forma más natural de adjetivar al que nos da un cerrón o a una nube de personajes públicos que día con día nos dan prueba de su lucidez.&lt;br /&gt; Recuerdo que cuando era niño leí un poema de Ernesto Cardenal en el que hablaba de “perros, putas y poetas” y me quedé con una impresión terrible de que palabras tan gordas se pudieran poner en letras de imprenta y más aún que gente respetable las empleara. Por supuesto mi visión estaba troquelada por años d educación, maestras de catecismo y yerbas similares que lo único que lograron fue que entendiera las cosas de la vida tardíamente.&lt;br /&gt;Por supuesto hay excepciones a esta nueva oleada de franqueza verbal, la más conspicua es la de la gente que se ha sumado a la ola de lo políticamente correcto que consiste esencialmente en matizar la crudeza de una palabra por medio de otras que evocan lo mismo pero suenan mejor a nuestros modernos oídos. En este caso se trata de no agraviar a gremios selectos por medio de florituras que parten del supuesto de que los nombres originales (por ejemplo “enano”) eran insultos, cosa que es absurda por donde se le quiera ver.&lt;br /&gt; En  estos tiempos el lenguaje se ha hecho infinitamente más descarnado y crudo cosa que por supuesto no me preocupa en lo más mínimo, siempre he considerado que es un poco idiota que la gente hable de formas diferentes de acuerdo a las circunstancias y que un gran paso se daría si en lugar de querer quedar bien en todo momento, nos ocupáramos de decir las cosas como son. Esto siempre suscita temores, hay buenas conciencias que consideran que esta apertura generará catástrofes varias en las nuevas generaciones (imaginar a mis hijos María y el fríjol hablando como hablaban Chaf y Queli), sin embargo esto es pura paranoia asociada a la idea, imbécil en sí misma, de que la calidad de una persona se mide por su parquedad y corrección en el uso del lenguaje. Mentira, hay gente con un uso del lenguaje inapelable que no vale nada y otros como el maestro Juan, carpintero de la colonia donde yo nací que hilvanaba carretadas de peladeces por segundo y era una de las mejores personas que he conocido en mi vida. &lt;br /&gt; El caso es que las restricciones no se han ido del todo y como constancia de ello tengo a una señora que comenta la vida de las artistas y que dijo textualmente en su programa de radio: “Fulanita de tal se opero las bubis y las pompas y le quedaron muy en su lugar”. En ese momento sufrí un desmayo del que me repongo ahora para escribir este artículo y mandarle a la dama un diccionario para que comprenda el significado de la castiza palabra “nalgas”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6910609939520628203?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6910609939520628203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6910609939520628203&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6910609939520628203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6910609939520628203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2012/01/los-insultos-el-financiero-2002.html' title='Los insultos (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-43029435628459094</id><published>2012-01-17T14:10:00.002-06:00</published><updated>2012-01-17T14:10:11.861-06:00</updated><title type='text'>De regreso al cine (El Financiero 1998)</title><content type='html'>Hay sucesos que a uno lo dejan conmovido, ya he relatado en esta página algunos de ellos, como el día que se metió un camión en el aula de la escuela secundaria o cuando el Porky dejó ver un gran testículo mientras agonizaba bailando la danza del venado. Sin embargo, hoy pretendo hablar de cine y en consecuencia, de cómo algunas de las películas que he visto han marcado mi vida. Veamos:&lt;br /&gt; Sin duda el primer filme que me conmocionó fue Mary Poppins; en él una señora (Julie Andrews) bajaba del cielo por medio de un paraguas y se metía de nana de unos niños que nadie quería. El primero sobresalto me lo llevé cuando el perico –que estaba en el mango del paraguas- habló y regañó a Julie. Durante años prefería agarrar una pulmonía que tomar un paraguas. Inmediatamente después,  la nana se llevaba a los niños y se encontraban a un señor con un saco parecido al que usan los árbitros de futbol americano o las gentes que no tienen sentido de la moda (Dick van Dyke) y bailaban tap con unos pingüinos que eran caricaturas. No recuerdo ya el final, sin embargo la última escena en la que Mary se va volando me parece imborrable ya que deja a los niños que encandiló mientras se encamina al cielo. Durante muchos años ello me hizo desconfiar de los adultos.&lt;br /&gt; La siguiente película en mi lista de conmociones era una de Drácula; no recuerdo quiénes eran los actores pero si tengo nítidamente claro que desde mi humilde opinión eran unos pendejazos que no entendían que un señor vestido de frac, con ojos de pacheco y colmillos de vampiro, tenía que ser un vampiro que se los quería chupar. Los protagonistas eran tan pendejos, que en lugar de ir a las diez de la mañana al castillo, decidían entrar a las once de la noche. Luego, a la hora de caminar por los corredores en lugar de ir como formación de rugby se separaban y de pronto al dar la vuelta se encontraban al conde que de un mordisco los dejaba jodidos. El único que no moría era un joven bien parecido que tenía la notable característica de llevar una estaca en el momento justo. Al terminar la película el único comentario posible era: “como hay gente bruta”.&lt;br /&gt; Otra película que llamó mi atención fue de arte: por algún misterio estético decidí ir a la cineteca nacional cuando todavía estaba en Churubusco y entré a ver una cinta checa que la vida no me dará para recordar el nombre. En ella sucedía lo siguiente: un señor (el protagonista) salía de su casa vestido como usted y como yo, la escena cambiaba y el mismo señor caminaba pero ahora con una capa de los tres mosqueteros. Al llegar a la esquina, se dirigía a un transeúnte y su voz era similar a la de una de las hermanas de Lorenzo Antonio. En ese avatar y usando el tono soprano, explicaba que él era una visión y entonces la escena cambiaba a una granja en la que e estaba cenando una familia: El papá tenía cara de chivo, la mamá de vaca y los hijos se repartían el resto de los animales de la granja. En el momento que salí del cine escuché a un tipo de barbita que decía “es maravilloso” y entonces sentí que era yo un badulaque sin sensibilidad artística.&lt;br /&gt; La última película la vi en la tele y trataba de los extraterrestres. En ella llega una nave del tamaño de mis malos pensamientos y desbarata muchas ciudades. Lo que ellos no sabían es que teníamos científicos muy chinguetas que se podían subir a naves de guerra y meterle un virus a su computadora. Hay una escena en la que el presidente gringo se trepa a un avión (¡el presidente!) y con cara de melosvoyachingar dispara unos cohetes. Al final el mundo se salva gracias al científico y a un señor negro que duerme en calzones.&lt;br /&gt; Por todo lo anteriormente expuesto es que yo no veo cine para niños, ni películas de vampiros. Mucho menos me dejo atrapar por el cine de arte húngaro y lo único que sé es, que el día que nos caigan los extraterrestres, voy a esperar que Obama se trepe a una nave y salve mi vida. Ojalá&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-43029435628459094?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/43029435628459094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=43029435628459094&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/43029435628459094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/43029435628459094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2012/01/de-regreso-al-cine-el-financiero-1998.html' title='De regreso al cine (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-2285449473026272845</id><published>2012-01-06T15:02:00.002-06:00</published><updated>2012-01-06T15:02:27.779-06:00</updated><title type='text'>Una de superhéroes</title><content type='html'>Héroes, lo que se dice héroes, eran los Tigres de Mompracem; ni más ni menos que Sandokan, príncipe de Borneo y el portugués renegado Yáñez de Gomara (el mismo que decía ¡voto a Júpiter!), que dedicaron su vida a ponerle madrizas ejemplares a los navíos ingleses y holandeses a su paso por el Indico. En esos tiempos todo se resolvía con cañones y espadazos ¿qué James Brooke se ponía flamenco? Un bombazo y a enjuagarse la chompeta ¿Qué los Thugs asaltaban la barcaza? Se sacaba la navaja y listo.&lt;br /&gt; Esos eran hombres.&lt;br /&gt; Con el advenimiento de la era tecnológica todo cambió; ya no bastaba con señores que escupieran clavos al hablar, se necesitaba algo más drástico, la sociedad lo exigía. Así por ejemplo, los modestos mercados donde a un tipo igualito al Benemérito lo llamaban güerito para que comprara un kilo de aguacates, se convirtieron en Supermercados de carrito y viejas chotas. Las añejas carreteras nomás aumentaron dos carriles y transmutaron su nombre: Supercarreteras y convirtieron, como por arte de magia, en un menesteroso a todo aquel que no las transitara. &lt;br /&gt; Super-cali-fragi-listi-coes-pira-lido-so, dijo el baboso de Dick van Dyke y todos los niños de la era Super, aprendimos que lo actual, lo que rifaba, era el uso de ese terminajo infame.&lt;br /&gt; Los héroes no resistieron esta oleada modernizadora; sus enemigos ya no eran profesores Moriartys, o ingleses llevados de la mala. Nada de eso, las fuerzas del mal evolucionaron hacia formas francamente alarmantes: marcianos de intenciones inconfesables, sabios fabricantes de pócimas endemoniadas que volvían estúpido a quien las probara o seres parecidos a los chongos zamoranos que se comían todo lo que encontraban a su paso. Ante esta oleada de grandes males se eligieron grandes remedios "que vengan los Superhéroes" dijo alguno.&lt;br /&gt; Y ellos llegaron.&lt;br /&gt; El ejemplo paradigmático de un Superhéroe era Kal-El, vulgarmente conocido como Supermán. La historia cuenta que a punto de estallar el Planeta Kriptón, Jor-El, un sabio muy chinguetas y padre de Kal, decidió salvar a su hijo y construyó una nave espacial en la que trepó al infante. En el recuento de hechos no se consigna la razón por la cuál el señor El (que era tan chinguetas) no le puso dos asientos más al vehículo, pero eso desde luego no importa.&lt;br /&gt; La nave salió de Kriptón diecisiete segundos antes de la explosión y vino a dar a la Tierra, donde la encontraron una pareja de viejitos a los que se les había ponchado una llanta, eran Martha y Clark. El infante rápidamente dio evidencias de su notabilidad y levantó el coche para que Clark cambiara la llanta. Los Kent, en lugar de abrir un taller mecánico adoptaron al niño y le dieron su nombre.  Pronto se dieron cuenta que el pequeño Clark, además de su fortaleza, volaba, podía freír huevos con su supervista y nada lo traspasaba... Supermán, señoras y señores. &lt;br /&gt; Por alguna razón inexplicable, Supermán sólo podía ser Supermán en caso de emergencia. Esto determinó que adoptara la personalidad de Clark Kent, un tipo ejemplarmente estúpido que era reportero del diario El Planeta (en el que trabajaban una docena de tipos más estúpidos aún, ya que no se daban cuenta que Clark era igualito a Supermán nomás que sin lentes y calzones rojos). Los principales enemigos de Supermán eran: Lex Luthor un hombre que estaba furioso porque nuestro héroe lo había dejado calvo y el señor Mxwlpryzglm (o algo así), un enano que venía de la cuarta dimensión. Ellos sabían cuál era el lado flaco de Supermán; la kriptonita, una roca que -como los huevos divorciados- podía ser verde o roja. Si verde, debilitaba a Supermán y lo dejaba con la fuerza de un alfeñique. Si roja le ocasionaba severos trastornos de conducta que determinaran que hablara como tonto o que quisiera meterle mano a Luisa Lane.&lt;br /&gt; Mi primer recuerdo de un Supermán televisivo es lamentable; veo a un señor francamente gordo que se faja los calzones hasta las tetillas y brinca por una ventana para luego suspenderse de unos hilos de nylon que se notan, mientras detrás del él pasa la misma nube sesenta y siete veces. A pesar de ello, en mi escala de valores de la Legión de la Justicia, Supermán era el incuestionable número uno, muy por encima de los inocuos Batman y Robin, cuya única gracia consistía en el uso continuo de Batimadres para combatir a los pillos. La tradición televisiva nos ha presentado a Batman y a Robin como un par de pendejos que dicen cosas como "recuerda Robin que los criminales han equivocado el camino" o "Santos gases asfixiantes Batman". Los enemigos del Dúo Dinámico eran de lo más variado; destacaba El Guasón (un tipo notablemente más simpático que Robin) y Gatubela, una señora que usaba antifaz, traje pegadito y que estaba muy buena. &lt;br /&gt; Otra Superheroína era la Mujer Maravilla que se transportaba en un avión cuyo máximo chiste consistía en su invisibilidad. Marvila usaba un lazo mágico para atrapar maleantes y se vestía como prostituta de la Colonia Cuauhtemoc.&lt;br /&gt; Estaban los Cuatro Fantásticos cuyos poderes eran muy diversos. Uno de ellos, el jefe, era elástico. Estaba la señora que se peinaba como Doris Day y tenía poderes mentales que le permitían crear campos de fuerza. Había otro que al grito de "¡llamas a mí!" (frase altamente recomendable en caso de un quemón), se convertía en una bola de fuego. El Guapo Ben cerraba el cuarteto. Sin duda de los cuatro amigos era el más notable; andaba en calzones, tenía cuerpo de piedra, boca de huachinango y era un patanazo.&lt;br /&gt; Ya en el catálogo de los Superhéroes de pacotilla encontramos a Flash, un señor bastante baboso que corría a la velocidad del demonio y en las orejas traía las alas de Mercurio. Estaba también Birdman, el hombre pájaro y su amigo Vengador. Cada vez que Birdman necesitaba su traje de carácter, pegaba un grito escalofriante por lo agudo que le ponía los nervios de punta a los bandidos. &lt;br /&gt; El sorprendente Hombre Araña era un pesado y usaba máscara de luchador. Hulk era tan bruto que no se daba cuenta de que cualquier coraje -digamos, un atorón en el Periférico- lo iba a desgraciar.&lt;br /&gt; Ya en tiempos más recientes, los japoneses se dieron a la tarea de crear legiones de Superhéroes cuya característica distintiva son los ojos como de plato, los de moda se llaman Caballeros del Zodíaco y son tan cursis que lloran porque pasó la mosca.&lt;br /&gt; En fin, cada quién que decida con que Superhéroe se queda. Yo por lo pronto me instalaré en un ejercicio mnemotécnico para tratar de identificar al autor de la famosísima frase: "¡A luchar por la Justicia!" porque francamente lo he olvidado ¿no es una pena?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-2285449473026272845?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/2285449473026272845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=2285449473026272845&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2285449473026272845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2285449473026272845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2012/01/una-de-superheroes.html' title='Una de superhéroes'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-633750787316557043</id><published>2012-01-01T18:19:00.002-06:00</published><updated>2012-01-01T18:19:20.853-06:00</updated><title type='text'>Ande yo caliente (El Financiero 1998)</title><content type='html'>Esta reflexión sobre la moda, se inició de un modo empírico hace unos días cuando me encontré a una amistad que venía vestida como la planta de la guanábana: ¿y ese modelito? pregunté siguiendo la mexicanísima costumbre de joder al prójimo “qué sabes tú, que te vistes como don Teofilito” -respondió la amistad devolviendo el golpe. El comentario fue -desgraciadamente- atinadísimo y me cerró la boca. Más tarde me quedé pensando acerca de la incapacidad congénita que poseo para establecer un vínculo conceptual con la compleja idea de “moda”.&lt;br /&gt; En mi niñez, por ejemplo, bien podría haber sido considerado como un adelantado, ya que me ponía unos overoles de aviador que la gente empezó a utilizar veinte años después. El pelo me lo cortaba al estilo Paricutin, esto es, a rape en los parietales y largo en la coronilla, justo como hacen hoy los adolescentes oligofrénicos. En realidad nunca he podido establecer cuáles son los misteriosos procesos que orientan a un ser en pleno uso de facultades a ponerse un arete en el pezón o que determinan que se usen sombreritos como el que su majestad, la reina Isabel, uso ayer en la final de la eurocopa. Pero, como ya expliqué, quien soy yo para andar criticando.&lt;br /&gt; La moda, desde luego, obedece a criterios cambiantes y entonces hay que adaptarse. Los verdaderos árbitros de la elegancia son aquellos que logran otear los vientos de la estética y estar siempre como don Ferruco en la Alameda, a esa categoría pertenece -según me explican- Carlos Fuentes. Otros nos conformamos con ir por la vida dando de que hablar. Ni modo.&lt;br /&gt; Un breve paseo por la historia nos ofrece información aleccionadora; nuestros antepasados se vestían con plumas y son los pioneros del barroco temprano. Baste imaginar a Moctezuma recibiendo a las visitas con su penacho, que por cierto podrá ser muy bonito pero en la cabeza de un ser humano se ve horroroso, y el ejemplo lo han ofrecido históricamente nuestras representantes en concursos de belleza internacionales que con el penacho parecen artesanía de Olinalá. Los españoles trajeron las medias y unos pantalones bombachos de rayitas. Además impusieron la barba y el bigote. Se pueden reconocer en las litografías, porque usan un casco que parece carabela, pero al revés y por su inevitable tendencia a traer un indio arrastrado de los pelos. &lt;br /&gt; Luego se pusieron de moda las patillas de taquero para los señores y el chongo para las damas. En el caso de los virreyes era muy bien visto utilizar una peluca con cairelitos y medallas en el saco, que podía ser azul rey o amarillo. Lo fascinante del asunto, según yo, no es como se veía la corregidora (por cierto, siempre de perfil), sino el momento en que alguna señora se soltaba el pelo y ensayaba una nueva opción ¿Qué pensaba? ¿Cuál era el primer efecto? No lo sé.&lt;br /&gt; Los mexicanos, aparentemente, hemos mostrado muy poca iniciativa para diseñar nuestros propios modelitos y más bien hemos vivido a la espera de las últimas novedades para imitarlas rápidamente (el nacionalista que crea lo contrario,  pregúntese a sí mismo cuando ha visto a una alemana vestida de china poblana en una calle de Munich).&lt;br /&gt; En realidad lo que ha sucedido es que hemos decidido uniformarnos de acuerdo a nuestra condición gremial. Los intelectuales (no me refiero a los orgánicos que se visten en Robert´s) entran en la clasificación de “desarrapado” rápidamente, dado su gusto por prescindir de símbolos de esclavitud como las corbatas  y entonces consideran un valor agregado el de vestirse con pana y fumar cigarros franceses. Los jóvenes ejecutivos utilizan trajes pastel y corbatas que parecen el arrecife de Cozumel. Para comer se guardan la corbata en la barriga. Los estudiantes -si son de Derecho- se visten como sus papás y en cambio si estudian artes plásticas,  como si fueran a bailar la danza de los venados. Los académicos de la UNAM no pueden ser descritos porque no se quitan la bata... y así por el estilo.&lt;br /&gt; Mi esquizofrenia ha determinado que no posea ninguna identidad gremial ¿que significa esto? que la moda y yo jamás nos entenderemos. Ni modo (again).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-633750787316557043?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/633750787316557043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=633750787316557043&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/633750787316557043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/633750787316557043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2012/01/ande-yo-caliente-el-financiero-1998.html' title='Ande yo caliente (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-2257473820029210967</id><published>2011-12-30T13:56:00.002-06:00</published><updated>2011-12-30T13:56:46.493-06:00</updated><title type='text'>Antología e intelectuales (El Financiero 2008)</title><content type='html'>Hace ya varios años Malú Huacuja me mandó un correo en el que me pedía la autorización para publicar un texto de mi autoría en una página que ella había desarrollado y se llamaba “antilibros”.  Seguramente, querido lector, usted se ha de estar preguntado ¿y eso a mí qué me importa? Sin embargo el asunto viene a cuento porque aquel artículo daba cuenta de una polémica que yo no entendía entre un señor que es crítico y se llama Christopher Domínguez y otro que no lo es, pero estaba muy molesto de nombre Víctor Manuel Mendiola.&lt;br /&gt; Dado que no tengo el gusto de conocer a ninguno de los dos, gocé de envidiable neutralidad para cronicar la madriza que se pusieron a resultas de algo que Domínguez había publicado y que a Mendiola no le agradó. Hace unos días, en un ejercicio muy similar al del cometa Halley, la polémica regresó intacta y la he observado con cierta fascinación ya que me parece ilustra mucho del vodevil intelectual mexicano.&lt;br /&gt; Los escritores en México tienen una cierta alma de prima donnas que los convierte en seres muy sensibles a los chingadazos y muy entusiastas ante los elogios. Andan en grupos y se les puede reconocer porque comen en cantinas, siempre traen un libro bajo el brazo, usan barba y se ríen de cosas que solo ellos entienden como: “¿Viste que le negaron al beca a fulanito…es un escritor muy menor, jaja”. Los escritores mexicanos viven marginalmente de lo que escriben y sustantivamente de alguna chamba editorial, una beca oportuna o un hueso en el gobierno corrigiendo discursos de políticos imbéciles. Se identifican a sí mismos por generaciones “pertenezco a la generación XXX” lo cuál es una pendejada ya que yo, por ejemplo soy de la generación del 59 y no se me ocurre andarlo repitiendo. &lt;br /&gt; Otra característica distintiva de este noble gremio y que es la que destaco en esta colaboración, se relaciona con su tendencia a agruparse en clanes que son enemigos y se viven mentando la madre. El hecho de que hace años ya se haya gestado una disputa, que los argumentos sean más o menos idénticos y que los protagonistas sean los mismos, da cuenta de este peculiar fenómeno.&lt;br /&gt; Veamos, todo empieza porque Mendiola le manda decir a Domínguez desde el periódico El Universal que su trabajo “Diccionario crítico de la literatura mexicana 1955-2005” no sirve para nada, que puso a puros cuates y desechó a otros de más valía, que el Fondo de Cultura Económica metió la pata y puso en tela de juicio su prestigio etcétera. Acto seguido Guillermo Samperio publica en las páginas de El Financiero una carta a la directora del Fondo en la que acusa a Domínguez de muchas cosas y argumenta, palabras más palabras menos, que si el texto se hubiera publicado en Alemania, Inglaterra o Austria (¿Austria?) a Domínguez “lo hubieran metido a la cárcel o lo hubieran expulsado del país” (imaginar a Domínguez expulsado del país.&lt;br /&gt; El crítico defenesatrado sale en su propia defensa y responde que en principio el publicó a los autores que le gustan, es decir, los que le dan la gana y que ello no tiene nada de malo, como tampoco lo es que vuelva a usar textos ya utilizados. Además dice que el número de páginas dedicadas a cada autor no son sinónimos de su valía lo que por lo menos para mí no es tan claro. &lt;br /&gt; La coda de este interesantísimo fenómeno la aporta la señorita Eve Gil, que descarga otro cañonazo hacia Domínguez mandándole decir que se deje de asumir como la “máxima autoridad de las letras del siglo XX” (imaginar, en este caso, a Domínguez en su papel de máxima autoridad) y la cosa sigue.&lt;br /&gt; Sobre todo el desmadre anterior debo decir que estoy confuso pero, paradójicamente, cada vez entiendo más. Como en este país nadie está nunca contento (muy particularmente los escritores) sugiero una antología total de la literatura mexicana en donde quepa hasta yo. Habrá quien diga que es un ejercicio poco riguroso y seguramente las quejas serán de las glorias que no quieren verse al lado de pelagatos, pero seguramente evitaría la tinta invertida en estos menesteres….que es mucha tinta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-2257473820029210967?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/2257473820029210967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=2257473820029210967&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2257473820029210967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2257473820029210967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/12/antologia-e-intelectuales-el-financiero.html' title='Antología e intelectuales (El Financiero 2008)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-2772486717615813587</id><published>2011-12-26T12:16:00.000-06:00</published><updated>2011-12-26T12:16:11.330-06:00</updated><title type='text'>Arre borriquito (El Financiero 1996)</title><content type='html'>En el momento que usted, querido lector, revise  estas líneas, seguramente estará envolviendo un triciclo, sacándole  las tripas al pavo, a través de una operación que me parece  repugnante, o poniéndose una almohada en la barriga y barbas  sintéticas para espantar a los niños en la noche. Efectivamente, la  Navidad es una fecha en la que se toman iniciativas inéditas y en la  que se nos desordenan las entendederas de una manera escalofriante  (como el día que un invitado de mi padre se orinó en la azaleas del  jardín). La ortodoxia sugiere reunirse con la familia alrededor de  una mesa, cantar la letanía, comer uvas y tragarse las semillas  además de brindar por todo lo bueno que este año ha traído, asunto  que me parece perfecto. Sin embargo, los días navideños tienen  algunos componentes definitivamente execrables que son los que  quisiera revisar en esta columna de Nochebuena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las primeras perversiones navideñas es la de salir a comprar  regalos; nuestro ánimo obsequioso sale a flote y entonces nos metemos  a tiendas que huelen a cloaca de pollo de tanta gente que las visita.  Las empleadas están con un humor que se mastica y los visitantes  metiéndose a madrazos en el elevador o echándole el coche a la  viejitas en el estacionamiento para evitar las colas. Ahí es menester  decidir el regalo ad hoc para cada uno de nuestros seres  queridos, y entonces empiezan los problemas, porque la posibilidad de  atinarle al presente correcto es prácticamente nula: ¿que el tío  Pancho es tan bruto que nunca ha leído un libro?, pues la Divina  Comedia, que servirá para nivelar una mesa, o como martillo en  casos extremos; ¿que Juanito tiene alma científica?: un juego de  química que tendrá el efecto de dejarlo sin tres dedos el día que  quiera fabricar el gas del huevo podrido; la tía Paca será alérgica  al suéter de Chiconcuac, y el disco de gaita asturiana para el primo  Enrique será escuchado por primera vez cuando un antropólogo del 2057  lo rescate de un armario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra malignidad de estas fiestas consiste en la quema de cohetes;  darle cohetes a un niño refleja no sólo que el papá sea un idiota,  sino entraña los mismos riesgos que ofrecerle un negocito a Raúl  Salinas ya que los infantes seguramente encontrarán divertido atar al  perro y destriparlo con una paloma de cuatro pesos, o aventarle  cohetes en las nalgas a la gente que va pasando por la calle. El  ejemplo más notable de esta manía tuve el privilegio de observarlo en  la casa de unos amigos, cuando el árbol de Navidad ardió en llamas en  una suerte de mini-incendio forestal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer problema se centra en los abrazos: uno da más abrazos que  el líder del PRI en gira. Ahí va uno por la vida estrechando a la  gente que le cae gorda como si uno la quisiera mucho y diciendo  frases como "hermano, lo mejor para ti y para los tuyos". El riesgo  es encontrarse a tipos que creen que si aprietan más fuerte será  mejor, y entonces uno tiene que apretar las corvas y tensar los  huesos (igual que en el excusado) para evitar que le desvíen la  cuarta lumbar. Horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última gran perversión se centra en la música: por alguna razón  que no acierto a comprender los compositores de música navideña  manejan en su universo lírico conceptos como burritos, pastorcitos,  pesebres y vírgenes lavándose. Ello --que ya representa un problema--  se agrava si consideramos que la programación musical de los centros  comerciales, de los coros de capita y pandereta de los niños en edad  escolar, no cuentan con más opciones por lo que después de dos días  uno quiere que los pinches peces no beban en el río y que los reyes  magos lleguen de una buena vez a Belén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, me hago cargo de que toda estas derivaciones de la Navidad  no dejarán de ocurrir sólo porque a un servidor le parezcan lo que le  parecen. Es por ello que más que andar regañando a la gente  simplemente deseo que todo salga como debe salir y que usted no se  embriague vergonzosamente esa noche. Felicidades.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-2772486717615813587?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/2772486717615813587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=2772486717615813587&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2772486717615813587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2772486717615813587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/12/arre-borriquito-el-financiero-1996.html' title='Arre borriquito (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1467754282562747867</id><published>2011-11-29T17:13:00.002-06:00</published><updated>2011-11-29T17:13:59.262-06:00</updated><title type='text'>El soldado (Nexos 1994)</title><content type='html'>Todo empezó con el viaje a Cuba. “No es tan caro”, decíamos, “cosa de tomarse una semana”. Nuestros amigos libertarios hablaban de “acercarse a la Revolución, conocer la realidad cubana”, etc. Hasta allí todo bien, sin embargo había un pero... mi cartilla.&lt;br /&gt;A los dieciocho terminé la preparatoria y Paco Rodríguez, que se iba a Europa, me invitó a viajar con él. Como no tenía cartilla, hice lo que todo joven de mi edad y posibilidades hacía: la obtuve chueca. El trámite fue truculento y se hizo por medio de un amigo de Paulina Lara apodado “el Pulga”.&lt;br /&gt;–No te preocupes –decía el día anterior a la salida, cuando el único documento oficial que tenía era mi certificado de primaria. &lt;br /&gt;Por uno de esos milagros que siembran dudas espirituales, todo se arregló y pude irme. Pero allí no paró la cosa, ya que la cartilla hay que resellarla (visar dicen los militares) cada diez años. Por supuesto, dado el procedimiento irregular que había seguido, decidí qué solo un arrebato de idiotez temprana me llevaría a cumplir el trámite. Hice algunos viajes y, en el último, al pasar por migración me pidieron el resello. &lt;br /&gt;–No sale joven –dijo el funcionario de bigotito. &lt;br /&gt;Cabe aclarar que iba yo cuidando siete niños de diez años con rumbo a Oregon y que quince minutos antes me había despedido de sus padres diciéndoles que todo iba a salir bien. &lt;br /&gt;Me hinqué en el cajón del inspector, lloré y lo jalé de los  pantalones. Finalmente se compadeció y me dejó pasar, pero advirtió: &lt;br /&gt;–Reselle su cartilla. &lt;br /&gt;Ahora, con la perspectiva cubana, las palabras del de bigotito retumbaban en mis oídos. Como yo había decidido no pasar nunca por un trago tan amargo otra vez, hice de tripas corazón y fui a la Defensa Nacional en un acto evidente de idiotez temprana. Recuerdo que al ver mi cartilla el militar encargado levantó la mirada y movió la cabeza de un lado a otro, “Listo”, pensé, “ya  valió madre”. Pedí permiso para hablar por teléfono, le avisé a mi esposa y cuando regresé fui escoltado por dos soldados hasta un galerón donde el Sargento X me dijo que la cartilla era falsa, que ya ni chingaba, que eso era muy grave, etc. Acepté inmediatamente mi culpa, lo que tuvo un efecto positivo: “Lo felicito por su  valor civil, no lo vuelva  a repetir”, dijo mientras rompía la hojita de la liberación. “Vaya en febrero a reclutamiento y no se preocupe, a su edad ya no marcha”, añadió.&lt;br /&gt;Cuando les conté a mis amigos la noticia, pasaron del desternillamiento a las palmaditas en el lomo, lo que francamente me dejó muy preocupado.&lt;br /&gt;Luego entendí por qué. &lt;br /&gt;En febrero me presenté en la alberca olímpica a recibir el estoconazo; tenía que estar el primer sábado de marzo en el Campo Militar número uno a las siete de la mañana con pantalón azul, zapato negro y camiseta blanca. La víspera no pude dormir pensando que formaba  parte del 28 regimiento blindado.&lt;br /&gt;Ahí estaba yo, con mis treinta años a cuestas, en medio de dos mil reclutas, cantando el himno nacional a las 7:15 de la mañana con un frío de pastorela, maldiciendo con toda mi alma el viaje a Cuba. Regresamos al regimiento y nos repartieron boinas verdes con una falta de tino envidiable. A nadie le quedaban, algunos se la encasquetaban hasta las sienes, parecían panaderos; otros eran tan cabezones que no lograban ajustar las cachuchas más allá de la coronilla, ésos recordaban a las colegialas de escuela de monjas. &lt;br /&gt;Nos dividieron por escuadrones, los vejetes a la reserva. Aquí –dije para mis adentros– nos van a decir que podemos irnos y que regresemos en diciembre. Nada más equivocado. Liberaron a los anticipados que se fueron muertos de risa.&lt;br /&gt;El resto del día fue una modesta prefiguración del infierno. Nos formaron para ins¬trucción, la cual se componía de tres modalidades, todas ellas  con el sol a plomo: &lt;br /&gt;a) El sargento explicaba qué es el honor, la lealtad o el patriotismo, conceptos que se fusilaba de un manual y que nos hacía repetir durante quince minutos:&lt;br /&gt;–A ver tú, gordo, qué es el patriotismo. &lt;br /&gt;–Entregarlo todo por nuestra patria –contestaba uno.&lt;br /&gt;El sargento se daba por satisfecho y buscaba otro sustentante, le repetía la pregunta, se repetía la respuesta, etcétera. &lt;br /&gt;b) Otro sargento nos formaba y nos instruía acerca del paso redoblado, el flanco derecho o la media vuelta. Como el campo era de tierra, al marchar levantábamos un terregal que nos dejaba escupiendo adobe.&lt;br /&gt;c) La más diabólica de las tres opciones era la última, que con¬sistía en hacernos trotar a paso veloz durante media hora cantando canciones como hacen los gringos. Todo aquel que conozca el metabolismo humano sabe que correr y cantar son eventos incompatibles que al forzarse a convivir logran el prodigio de que se escupa la pleura a los tres kilómetros.&lt;br /&gt;A las 10:30 y hasta las 11 se servían las tortas de queso de puerco sin rasurar, era el único momento en que nos podíamos sentar. A dos que se estaban aventando los llamaron al  frente y los hicieron cachetearse, después del soplamocos, tenían  que repetir: “Ja ja, no me dolió”.&lt;br /&gt;Me deprimí.&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi casa tenía el aspecto de alguien que ha caminado desde Laredo sin parar. &lt;br /&gt;Cada semana era terrible. A la altura del miércoles comenzaba la depresión, el viernes me ponía de un humor de los demonios y el sábado después de la milicia, que terminaba a la una, me iba a dormir y no despertaba hasta las 10 de la noche. &lt;br /&gt;Dos factores contribuyeron a empeorar notablemente las cosas. Primero, el gobierno anunció a  mediados de año que la cartilla no era ya necesaria para salir  del país. El segundo factor fue de orden logístico, en junio nos repartieron unos mosquetes de 5 Kg. con los que había que marchar por los terregales. Cuando disparamos quedé sordo. &lt;br /&gt;Había soldados razonablemente amigables, sin embargo otros eran estilo West Point, es decir, llevados de la mala vida, le  hablaban a uno de cerca escupiendo en la cara o en la nuca y tenían una especial proclividad por las lagartijas, con la desventaja de que éramos los reclutas los encargados de ejecutarlas porque pasaba la mosca. &lt;br /&gt;Aquello duró un año, al final nos llevaron al Campo Marte y a uno por uno nos repartieron las cartillas liberadas. Nunca he vuelto a ser tan feliz. &lt;br /&gt;El 27 de diciembre salí para La Habana, en el avión iba yo recordando la canción del regimiento: “Mi mamá me lo decía, hijo no te hagas soldado, porque marchan  noche y día”.  Por supuesto, tenía razón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1467754282562747867?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1467754282562747867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1467754282562747867&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1467754282562747867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1467754282562747867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/11/el-soldado-nexos-1994.html' title='El soldado (Nexos 1994)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-8792911806510494733</id><published>2011-11-16T12:15:00.003-06:00</published><updated>2011-11-16T12:15:31.325-06:00</updated><title type='text'>Política y tuiter (Etcétera 2010)</title><content type='html'>Las llamadas “redes sociales” se han convertido en un fenómeno emergente que requiere cierto análisis. Es frecuente observar a señores de mi edad, es decir nacidos en el Pleistoceno, trabajando en su granjita de Facebook, o a psicópatas potenciales inundando la red con mensajes crípticos. Pero eso no es todo, las redes son canales de comunicación eficaces, que en tiempo real pueden lograr miles de impactos. Hace no mucho se acercó a mí una empresa para pedirme de manera literal “que hiciera publicidad en tuiter” el asunto me pareció ligeramente mamarracho (imaginarme diciendo “que buena está la coca light”) por lo que me negué, pero pensé de inmediato que en la propuesta se esconde una de las potencialidades de las redes, justamente su alcance.&lt;br /&gt; Dado que no se necesita ser físico nuclear para llegar a la conclusión anterior es que muchos periodistas y hombres públicos han entrado a las redes con el fin de utilizarlas para ampliar su marco de resonancia. Gente como José Cárdenas, Raymundo Riva Palacio, Mario Campos o León Krauze se han convertido en activos usuarios que dialogan con sus escuchas en algunos casos en condiciones de igualdad que los medios tradicionales no permiten. A este fenómeno hay que agregar el de los políticos que ya advirtieron este potencial de comunicación  y han entrado activamente en ellas. Se dice que Obama ganó la Presidencia gracias a esta estrategia (y a que tenía a un pelele por adversario, agregaría) y un estudio reciente publicado en El Universal da cuenta de que 135 Diputados de los quinientos existentes tienen cuenta en Tuiter y la usan de manera activa. El Presidente Calderón también lo hace (no con la mayor de las fortunas) y gente como Javier Lozano, Manuel Espino y Mony de Swann, andan por ahí dando algunos tumbos como procederé a exponer a continuación.&lt;br /&gt; El día del informe Presidencial, Felipe Calderón mandó un mensaje a la red en el que decía que mandaría un “mensaje abusivo a la Nación”, considerando que la “l” y la “b” son letras distantes del teclado se trató de un lapsus que dio la vuelta a la red de manera instantánea y generó un pitorreo inmediato. Ese es el problema de mandar un mensaje instantáneo; no hay una turba de asesores que velen por su integridad y garanticen cierto control de daños. Hace poco también, Mony de Swann escribió de forma suicida un texto en el que decía –palabras más palabras menos- que estaba preparando su comparecencia en lugar de estar haciendo algo más divertido. La declaración anterior, imbécil en sí misma, de inmediato fue captada y este buen hombre con apellido de lateral derecho de Holanda, pasó por la picota.&lt;br /&gt; Gente como Gerardo Fernández Noroña (la “Dama del buen decir”) utiliza Tuiter de manera permanente, de hecho en el mismo artículo de El Universal se le cita como el diputado federal con mayor número de seguidores con los que entabla diálogos de antología, ya que en la red no hay complacencias y frecuentemente entran sus adversarios a darle con todo. Sin embargo, el diputado Fernández demuestra que no está manco y escribe cosas como “animal” o “aprende ortografía” mientras lanza sus acostumbrados denuestos  al Gobierno de la República. Javier Lozano, Secretario del Trabajo, es otro ente irascible al que se le cuestionó por la entrega de Centenarios y otras adquisiciones al personal sindicalizado y respondió burlándose mientras que su Oficial Mayor simplemente insultó  a la persona  que se había quejado de tal medida.&lt;br /&gt; Esos son los saldos, que no son pocos, Tuiter, lo mismo que otras herramientas de comunicación modernas, desnudan a sus usuarios y los expone en sus niveles de intolerancia o de distracción. Es por ello que se ha generado una paradoja; los medios masivos de comunicación están buscando la nota, cada vez con más frecuencia, en las redes sociales en lugar de las fuentes tradicionales y estas expresiones dan cuenta de un universo que seguramente tendrá un efecto revolucionario en la forma de comunicar ideas. &lt;br /&gt; Un servidor por lo pronto, seguirá valorando la idea de hacer publicidad en tuiter, siempre y cuando no me pidan que hable de unos tenis para gente imbécil que logran el prodigio de bajar 20 kilos con una caminadita de 10 minutos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-8792911806510494733?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/8792911806510494733/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=8792911806510494733&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8792911806510494733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8792911806510494733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/11/politica-y-tuiter-etcetera-2010.html' title='Política y tuiter (Etcétera 2010)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1403227983719444364</id><published>2011-10-20T15:29:00.003-05:00</published><updated>2011-10-20T15:29:29.133-05:00</updated><title type='text'>Viva México cabrones (Milenio 2011)</title><content type='html'>“El Nacionalismo se cura viajando”&lt;br /&gt;       Camilo José Cela&lt;br /&gt;“El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por virtud del hecho de que naciste ahí”. La frase de Bernard Shaw lo resume todo, pero como a mí me pagan por setecientas palabras trataré de no dejarlo ahí.&lt;br /&gt; Los mexicanos somos un pueblo de mañas y taras entre las que destacan echar lámina en el auto, meterse en las filas, reírse cuando un compatriota se va por la coladera y quizá una de las más perniciosas, ver el canal 2 en compañía de la familia. Siempre me he preguntado cómo es que se nos desgobiernan las entendederas al pasar del individuo a la turba. Evidencias sobran, el grupo que viaja a Alemania con unos sombreros dignos de una orden de presentación ante la PGR, que además se ponen unos bigotes que, sospecho, son los causantes de la epidemia de influenza y que gritan alegremente ondean banderas y le dan tequila a todo aquel que se deje para demostrar el nacional espíritu que nos posee.&lt;br /&gt; Pero esta imagen –la de que somos un pueblo alegre y desmadroso- me parece la menos perniciosa. El problema es cuando empiezan las odas nacionalistas que todo lo desmadran. “México, creo en ti, porque escribes tu nombre con la X, que algo tiene de cruz y de calvario” escribió el Vate López Méndez, probablemente bajo el efecto de sustancias controladas, pero representando ese imaginario popular de fe y devoción por la Patria. ¿Por qué? -me pregunto- algo tan abstracto como una Nación en la que hay desde gandallas y lacras hasta lumbreras y gente de bien puede ser motivo de orgullo genérico? Misterio insondable.&lt;br /&gt; Recuerdo ahora mismo el asunto de Top Gear, la serie británica en la que tres señores que son pendejos pero con carisma se pitorrearon de un auto mexicano y en consecuencia de la Nación. El señor Embajador montó en cólera y armó un zafarrancho (en ese momento me refugié en un bunker por aquello de otra guerra) y exigió una disculpa. El IMER, decidió “boicotear” a la BBC por lo que dejó de transmitir su programación (imaginar a tres rubicundos funcionarios de la BBC con el Jesús de la boca haciendo llamadas frenéticas para evitar tal desastre). El asunto devino en vodevil y para variar dividió a la Nación en dos bandos, los que consideraban que procedía un desagravio y exigían de jodido la Torre de Londres (la mayoría) y los que como un servidor (la minoría) considerábamos que el asunto no daba para nada más que enviar a un comando comandado por Fabiruchis y Bisogno en represalia.&lt;br /&gt; Otra veta del nacionalismo se relaciona con lo que los gringos llama “wishful thinking” que los académicos traducen como “pensamiento ilusorio” pero en mi diccionario personal se llama simplemente candor o ingenuidad. Cada cuatro años, la Nación entera corre a las tiendas o a los camellones se pone su playera de la selección y se dicen cosas como “ahora sí ésta es la buena”. Acto seguido suceden fenómenos muy curiosos, porque los mexicanos en formación de turba llenamos los bares, nos ponemos de pie ante un monitor de 24 pulgadas durante el himno y luego de la victoria sobre Angola, salimos a desmadrar monumentos en honor de los héroes que nos dieron Patria. Lo que sigue es predecible como un meteorito; llega el quinto partido y cualquiera que tenga una lucidez superior a la de un pisapapeles sabrá que es el adviento de una catástrofe, que ocurre noventa minutos después. En ese momento nuevamente las cosas se desgobiernan y se busca la dotación de huevos y jitomates para ir a recibir a los seleccionados que “no se entregaron por su país”&lt;br /&gt; Se entiende poco que es caso por caso, que nadie es ni puede ser mejor o peor en función del lugar donde nació, pero así son las cosas; los tiempos de balcanización y ruptura están muy presentes y poco hay que hacer. Simplemente recordar a Einstein que dijo “El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad”, que en estos tiempos de pandemias es una verdad de a kilo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1403227983719444364?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1403227983719444364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1403227983719444364&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1403227983719444364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1403227983719444364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/10/viva-mexico-cabrones-milenio-2011.html' title='Viva México cabrones (Milenio 2011)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-3608699622430275120</id><published>2011-09-23T12:04:00.002-05:00</published><updated>2011-09-23T12:04:43.309-05:00</updated><title type='text'>Bibliotecas</title><content type='html'>Desde mi muy modesta experiencia existen dos métodos para clasificar los libros que uno a lo largo de su vida y a costa de grandes esfuerzos (si se es un miserable) logra reunir para formar una biblioteca privada. El primero se debe a la inventiva y muy probablemente a la ociosidad de Melvil Dewey que evidentemente no tenía nada mejor que hacer. Según Dewey, el conocimiento humano se podía dividir en un sistema decimal en que las primeras diez clases representaban asuntos como la filosofía o ciencia pura (lo que sea que esto signifique). Así, dentro del 000 al 099 se acomodan enciclopedias, y del 600 al 699 tecnología. Estas categorías tienen a su vez diez divisiones cada una por lo que, por ejemplo, del 830 al 839 es literatura alemana. Luego vienen los puntos decimales; hay que seguir hasta que a uno le dé hueva. Dado que ése es el caso de un servidor, paso directamente al segundo método, mucho más elemental que el de Dewey: acomodar los libros como nos dé la gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo esta premisa de libre albedrío es que una tarde de mudanzas nos encontramos mi concuño y yo en mi nueva casa frente a los siguientes elementos: un librero vacío, un banquito que se caía nomás de verlo, veinte cajas de libros, una botella de anís y un artefacto de limpieza con plumas que alguna vez pertenecieron a un guajolote. La mezcla de los diversos elementos produjo un efecto --digamos-- ecléctico en nuestra conducta. La primera consecuencia fue la provocada por el anís y se manifestó por un leve reblandecimiento neuronal que determinó un método de acomodo muy simple: los libros se agruparían de acuerdo con categorías que iniciaron con una gran nobleza (literatura hispanoamericana) y terminaron vergonzosamente (varios). El chiste era organizar el librerío de acuerdo con los apellidos de los autores siguiendo un procedimiento elemental: Sergio se balanceaba en el banquito con su vaso de anís, yo me balanceaba en el suelo buscando el libro, le soplaba y luego le pasaba el plumero encima (al final el plumero se lo pasaba a Sergio) y lo entregaba con voz enérgica diciendo: "Leñero, Hispanoamérica, ele". Sergio se paraba en el banquito (no sé como no se mató) y acomodaba el libro en la X, asunto que sugería un paso infructuoso por la escuela o una borrachera de órdago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto se fue llenando de sorpresas, ya que encontré libros vergonzosos como el horóscopo erótico o los de Xaviera Hollander que se acomodaron en una nueva sección creada con el obscuro fin de compartimentalizar mis perversidades (estuvimos tentados a reunirlos con los Henry Miller). También aparecieron libros que yo consideraba me habían robado y por los cuales perdí una amistad, así como libros que yo me había robado; ése es el caso de la Antología Mayor de Nicolás Guillén, perteneciente a un tal José Luis Olmedo que probablemente se entere el día de hoy que su libro lo tengo yo. Salió también una colección completa de Horror y Misterio que representaba justamente eso: un misterio, ya que no tengo la menor idea de como llegó a mi casa.&lt;br /&gt;El resultado fue desigual pues logramos generar alrededor de dieciocho categorías entre las que se encontraba una de libros de texto de primaria (de ésos en los que salía una mujer con boca de alcantarilla y una túnica de vestal romana.)&lt;br /&gt;Ahora mi criterio de acomodo ha producido prodigios tales como que Cabrera Infante se encuentra espalda con espalda con Carpentier; que Borges esté sobre Fuentes, y que Krauze con sus Textos Heréticos, en los que elogia a un presidente (Salinas), tenga como vecino a Leduc que se pitorrea de la esposa de otro presidente (Díaz).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la desgracia se abatió recientemente sobre el librero ya que Gaby --la muchacha que hace la limpieza-- decidió, presa de un impulso renovador, limpiar todo y no se percató del magnífico orden establecido. De esto me di cuenta el otro día que encontré a García Márquez al lado de Vargas Llosa, lo que representa un prodigio que ni siquiera mi biblioteca podría lograr.&lt;br /&gt;Bibliotecas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-3608699622430275120?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/3608699622430275120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=3608699622430275120&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3608699622430275120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3608699622430275120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/09/bibliotecas.html' title='Bibliotecas'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-71519954101229920</id><published>2011-08-29T12:59:00.003-05:00</published><updated>2011-08-29T12:59:55.602-05:00</updated><title type='text'>Interceptores (El Financiero 1995)</title><content type='html'>La primera evidencia que tuve respecto a las consecuencias de que un acto privado se convirtiera en público se manifestó a través de la presencia del niño José Antonio Villegas (a)  “El Tololón” ante mí: “que andas diciendo que soy bien pendejo” --gritó. Yo -que efectivamente ( y con muchos fundamentos) había formulado la aseveración- negué todo vergonzosamente. Entonces fui furioso con el niño culpable de la indiscreción y ante mi reclamo contestó: “Psí, pero es que es bien pendejo”.&lt;br /&gt;	Cosas de la privacía.&lt;br /&gt;	La voracidad de los nuevos comunicófagos (cuando escribo comunicófago, pienso en una gorda con las patas en una palangana con agua caliente leyendo el Hola)  ha producido respuestas un tanto cuanto perversas de reporteros y fotógrafos que se trepan a malacates, compran cámaras capaces de enfocar el escroto de una rana a tres kilómetros o se disfrazan de meseros para fotografiarle las nalgas a una princesa o retratarla en el momento que se deja querer por un hombre que no es su esposo (pero que sí la quiere). Al respecto, Julio Scherer en su libro Estos años advierte: “Me parece que hay alevosía en el periodismo que fotografió desnudas a Jaqueline Kennedy y a la princesa Diana, pero ése también es nuestro oficio. Hombres y mujeres con ascendencia en su tiempo, atraídas multitudes por su personalidad deslumbrante, son dueños de una influencia decisiva sobre millones de personas y han de atenerse a reglas tácitas o exponerse a violentas contrariedades. Si una mujer como Jaqueline, que dictó la moda a la élite de la mitad del mundo, quiere broncearse en el jardín de su casas, que se tienda en bikini o se atenga al riesgo de la fotografía a gran distancia”.  Hasta aquí la cita de Scherer. Con el debido respeto (o sin él) me parece que don Julio está profundamente equivocado; si ése es el oficio periodístico, pues vaya oficio de porquería. ¿O resulta que es correcto espiar con fines periodísticos pero no con fines policíacos? La verdad es que no lo sé, pero ¿qué le queda a un personaje público si no es caminar encuerado en su casa comiéndose un galleta de animalitos o llamar a quien le dé la gana y pendejearlo si le da la gana?&lt;br /&gt;	Este rollo tiene que ver, por supuesto, con la reciente transmisión televisiva de la  grabación de una charla telefónica entre José Antonio García y un señor que es funcionario de los Gallos Blancos, un equipo de futbol que con ese nombre merece ser lo malo que es. Al parecer hubo leperadas terribles (“qué boquita”, comentó institucional la madre superiora Paty Chapoy  en su gustado programa Ventaneando). Los argumentos de Televisión Azteca han resultado patéticos; comparar el hecho de un tipo hablando por teléfono (eso sí, con majaderías) con el asesinato público de campesinos en Aguas Blancas es la obra de un idiota, pero en fin, entre idiotas te veas. Sin embargo, los ejercicios espirituales a los que me he sometido recientemente y la lectura del método Silva de Control Mental me indican que en este asunto, como en todos, puedo estar equivocado, es por ello que ofrezco una serie de sugerencias para los espías de la intimidad ¡úsenlas! Nada pasará.&lt;br /&gt;-- Retratar a José Ramón Fernández en el baño de su casa.&lt;br /&gt;-- Exponer a algún funcionario de Televisión Azteca involucrado en prácticas sexuales sadomasoquistas.&lt;br /&gt;-- Poner un micrófono en la Secretaría de Gobernación (machetazo a caballo de espadas) y denunciar si algún funcionario emite la palabra cabrón para referirse a sus cuates.&lt;br /&gt;-- Poner una cámara fija en la revista Proceso y determinar si alguno de sus destacados articulistas se hurga entre los dedos de los pies cuando nadie lo ve..&lt;br /&gt;	Por supuesto, esta no es una defensa pública de José Antonio García, después de todo, el tipo me parece nefastísimo. Se trata en realidad de sacar la cara por algunos derechos que cada día se diluyen más en beneficio de viejas y viejos fodongos que encuentran en el Hola y en Paty Chapoy a sus paradigmas informativos, lo que aquí entre nos, es una pena..&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-71519954101229920?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/71519954101229920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=71519954101229920&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/71519954101229920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/71519954101229920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/08/interceptores-el-financiero-1995.html' title='Interceptores (El Financiero 1995)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6725689438017122456</id><published>2011-08-19T13:23:00.002-05:00</published><updated>2011-08-19T13:23:38.019-05:00</updated><title type='text'>De títulos y profesiones (El Financiero 1998)</title><content type='html'>El otro día estaba yo muy sentadito y en estado de coma oyendo una plática en un lugar público cuando escuché algo que me regresó a este mundo: de cada mil estudiantes que ingresan a la primaria, sólo doce obtienen un título profesional. ¿Por qué? Supongo que hay respuestas obvias como la de que muchos estudiantes no pueden continuar por la necesidad imperativa de encontrar trabajo. Sin embargo, no estoy pensando en ellos al escribir este artículo, sino en  todos los que logran acabar la carrera y nunca se titulan. En esos casos -descartando por supuesto a los que son huevones legítimos- el asunto es de procedimiento. Veamos un ejemplo concretito.&lt;br /&gt;	Cuando acabé la carrera emprendí un viaje de juventud en el que además de conocer mundo, el suceso más notable fue el de un negro que intentó besarme en la noche de Navidad. A mi regreso me embarqué en la aventura de la (pinche) tesis, evento del que todavía no me repongo. &lt;br /&gt;	Dos eran las variables que hicieron el asunto diabólico; la primera es que yo era un muchacho bastante huevón que pasaba las tardes lamentándose de no avanzar en su trabajo, la segunda variable era mi asesor: un señor que no tenía pelos en la lengua y era más estricto que el señor Scrooge. Yo le entregaba cada solsticio una versión y el me la devolvía llena de rayones que me deprimían un mes. Una vez me lo encontré en el cine y me escondí atrás de una butaca para no darle la cara.&lt;br /&gt;	Finalmente terminé y entonces inicié los trámites administrativos que son tan sencillos como el funcionamiento del motor stearling. Lo primero era agarrar a cinco incautos que: a) quisieran leer la tesis; b) la corrigieran; c) firmaran 214 copias y d) tuvieran el suficiente humor para ir al examen. Desde luego no fue fácil pero finalmente lo logré. El siguiente paso era que las autoridades universitarias hicieran mi revisión de estudios. Por algún misterio que debe tener que ver con el sindicato, el trámite duraba dos meses... y dos meses duró. En la constancia mi nombre estaba incorrectamente escrito por lo que hubo que esperar otros veinte días a que el estúpido que creía que me llamaba Pedro, pusiera una F en lugar de la P.&lt;br /&gt;	Luego se les perdió la foto de mi certificado de secundaria, en consecuencia tuve que regresar a la escuela, saludar a los maestros que yo había visto jovenazos y ya eran unos viejitos llenos de recuerdos, como el del día que el maestro de Radio se tragó un diente, y llevar una fotografía reciente por lo que en el documento oficial resultante se hizo constar que terminé la secundaria a los quince años y como prueba de ello se agregó la imagen de un hombre de bigote y pelón.&lt;br /&gt;      	El siguiente trámite fue más sencillo, simplemente tenía que  ir a las bibliotecas, central y de mi facultad, a pedir un vale de  no adeudo de libros. Digo que era sencillo porque la única vez   que visité ambos recintos fue para pedir dichos documentos.&lt;br /&gt;	Luego, hubo que mandar a imprimir la tesis. Fui a República del  Salvador que era más barato y encargué veinte ejemplares, de los  cuales hubo que entregar uno a cada sinodal, uno a las bibliotecas y uno a todo aquel inocente que se dejara. Era muy divertido encontrar a la gente en la calle y preguntar ¿qué te pareció la tesis?. &lt;br /&gt;	El último trago amargo fue el examen al que se presentaron los sinodales, me hicieron preguntas que ellos consideraban interesantes y yo causales de infarto. Tiré la pantalla donde proyectaba mis transparencias y me fui a mi casa a festejar.&lt;br /&gt;	¿Que se titulan doce estudiantes de cada mil? Pues el asunto no cambiará si los criterios universitarios no entienden que los egresados  van por un papelito y no a ganar la batalla de Guadalcanal. He dicho (por segunda vez).&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6725689438017122456?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6725689438017122456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6725689438017122456&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6725689438017122456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6725689438017122456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/08/de-titulos-y-profesiones-el-financiero.html' title='De títulos y profesiones (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-589087362252885666</id><published>2011-08-16T10:26:00.002-05:00</published><updated>2011-08-16T10:26:21.312-05:00</updated><title type='text'>Memorias de un automovilista (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Aprendí a manejar en una especie de batimovil que poseía el autor de mis días y cuya palanca de velocidades se encontraba pegada al volante. Cuando se avizoraba una vuelta, era necesario empezar a virar a mitad de la cuadra para que la maniobra surtiera efecto. Un día el joven Fabián se trepó en el cofre mientras yo avanzaba lentamente. Este es el momento de advertir que mi amigo pesaba lo mismo que el coche y es por esta razón que su volumen obstruyó mi visión lo que provocó que me diera de frente con un auto que había dado la vuelta. Fabián salió volando como una especie de acróbata gordo con el limpiador en la mano y cayó al piso en una escena que solo he vuelto a observar en Sea World cuando los cachalotes salían de la piscina. Fue mi primer accidente.&lt;br /&gt;	Con el paso del tiempo me di cuenta que no bastaba con aprender a manejar competentemente si uno ejercía esta actividad en esta muy noble y leal ciudad de México. No, en realidad se trataba de adquirir las mañas chilangas ya que un automovilista respetuoso de las normas viales es tan común en esta ciudad como el pulque en Reykiavik y en muchos de los casos pasa por idiota o ingenuo. Pongamos un ejemplo, todos los días para llegar a mi trabajo debo detenerme en el semáforo que se encuentra en el inicio de Constituyentes y el circuito interior, enfrente de unos puestos de flores y de la estatua de un señor que contempla impasible la nada. Por algún misterio la gente considera muy normal pasarse este alto si no vienen coches por la otra calle asunto que a mí me pone muy nervioso porque por la zona circulan unos camionsotes así de grandes. En todos los casos decido respetar la luz roja y esperar que me corresponda pasar, lo que sigue es que todos los conductores que tuvieron la mala pata de ponerse detrás de mí decidan mentarme la madre, metan reversa, pasen a mi lado y griten cosas como: “pendejo, estorbo o baboso”. Un servidor, curtido en el insulto nomás se queda pensando en quién nos enseña estas mañas a los chilangos y en general al pueblo mexicano.&lt;br /&gt;	Mi segundo ejemplo lo vivo al dejar el trabajo en la misma calle de Constituyentes. Cada tarde salgo por una puerta que da a esta avenida mientras los autos que la atraviesan pasan algo así como hechos la chingada hasta que se pone la luz roja de un semáforo. Los coches empiezan a frenar hasta que no tienen más remedio que bloquear mi acceso, por supuesto a nadie se le ocurre frenar para que yo pueda cruzar la avenida. Ello me ha llevado a la terrible disyuntiva diaria de tener que echar lámina para abrirme paso. No sé si la gente es imbécil y no advierte que ellos ya no pueden seguir adelante o si piensan que dejarme pasar es un acto que los convierte en más imbéciles porque al realizar la maniobra vuelvo a recibir una carretada de insultos. &lt;br /&gt;	Otra variante de estas disfunciones ciudadanas tiene que ver con las colas de autos que esperan salir de una gran avenida. Normalmente en este caso lo que ocurre es que queda un hueco en un carril que avanza inexorablemente hacia algún obstáculo por lo que nadie utiliza esa vía hasta que un taxista cabrón la utiliza para ganar tiempo y meterse a huevo en la línea de los que estaban esperando. Todas estas experiencias se aderezan por la nube de idiotas que consideran el claxon como una forma de incrementar la velocidad vial, de los microbuseros que manejan sus unidades por toda la ciudad como Atila manejaba a los hunos, por los guaruras que echan lámina y fusca en el peor de los casos para que uno los deje pasar. En fin, no parece haber ningún remedio para resolver estas psicopatías por lo que hay que entrenar a los infantes para que salgan a la calle preparados como el mariscal Montgomery para la batalla de El Alamein, hay que enseñarlos a gritar peladeces, hacer señas  y no dejarse de nadie ya que con este sencillo principio no parecerán mutantes en una ciudad de locos.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-589087362252885666?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/589087362252885666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=589087362252885666&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/589087362252885666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/589087362252885666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/08/memorias-de-un-automovilista-el.html' title='Memorias de un automovilista (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4808349524076684570</id><published>2011-08-05T11:30:00.003-05:00</published><updated>2011-08-05T11:30:19.351-05:00</updated><title type='text'>De intelectuales (El Financiero 2000)</title><content type='html'>Me imagino que los servicios diplomáticos de todos los países del mundo tienen un librito o un manual en el que se explican las costumbres planetarias y que recomiendan cosas como ver a los ojos de una princesa de Bora Bora que trae los pectorales de fuera, o usar el cuchillo correcto en el baile de los reyes de Bélgica. Me imagino también que en el caso de México hay un apartado así de grande en el que se advierte a reyes, presidentes o primeros ministros que todo aquel que llegue a estas nuestras nacionales tierras, se enfrentará a una serie de ritos ignotos que pueden poner su vida en peligro. &lt;br /&gt; El primero y más conspicuo consiste en calarle al ilustre visitante un sombrero de mariachi ¿para qué? Lo ignoro, como ignoro el destino que tendrá tal atuendo al regreso. El manual debe ilustrar también sobre los niños que van en bola con la banderita visitante, así como de las visitas que se hacen a los sitios menos visitables del mundo, como una fábrica de latas o de mofles de motocicleta. Me imagino, también que el librito de marras advierte sobre la necesidad de usar tapones en los oídos ya que un matracazo a traición es estímulo suficiente para desgraciarle la trompa de Eustaquio al más pintado. Cuando el visitante regresa a su avión se tiene previsto el suero y un destino turístico para reponerse de la faena.&lt;br /&gt; Sin embargo, y aunque usted no lo crea querido lector, el tema de esta semana no es el de las visitas presidenciales, sino de una parte del rito que siempre ha llamado mi atención por bizarro; el de la cita del visitante con los intelectuales. Alguna vez mi padre viajó a Argentina, lo mismo que un centenar de gorrones invitados por el presidente Echeverría, todos ellos tenían un común denominador: eran “intelectuales” (lo pongo así, entre comillas, porque ignoro el significado del término). La mayoría de estos señores, entre los que se contaban varias glorias nacionales hicieron lo que la lógica obligaba y vivieron en completo estado de ebriedad varios días y de regreso se pararon a fayuquear todo lo que pudieron. Digo que era lógico porque yo hubiera hecho lo mismo. Después de todo, ¿qué se esperaba de estos señores? ¿Qué escribieran sonetos o esculpieran estatuas de jueves a domingo? ¿Qué entendieran las relaciones culturales entre ambos pueblos? Lo dicho: pura gorra. El único saldo palpable de tal visita no es una escuela en Buenos Aires que se llame Benito Juárez o un programa establecido de intercambio cultural, sino una televisión portátil que se descompuso quince años después y que le vendimos al ropavejero.&lt;br /&gt; Pero, perdone usted, este tampoco es el tema, lo que quiero discutir es una pregunta  simple pero perturbadora: ¿qué carajos es un intelectual? Lo que uno s e imagina de inmediato es que por tal término debe entenderse a un señor que se las sabe de todas todas y que ha destacado en alguna rama artística ¿por qué rama artística? Misterio de nuevo. Dos problemas percibo, el primero es que nadie se describe a sí mismo como “intelectual” ya que no solo suena inmodesto, sino ridículo. La paradoja es que son tan brutos que les encanta que los demás sí los describan de ésa manera. El segundo problema se encuentra en el sistema de acreditación; ¿quién es el que califica al resto dentro de la categoría de “intelectual”? Absolutamente nadie, parecería que tal mérito se obtiene con el paso de los años por lo que nuestra grey del intelecto debe sumar más años que la era Cenozoica, asunto con el que no tengo nada en contra aunque no comparta la idea de que la vejez implica mérito alguno, como no lo implica ser adolescente o de Michoacán.&lt;br /&gt; En fin, propongo que en el siguiente desayuno de intelectuales, nos presentemos, en una acto de sabotaje, todos los que podamos con el fin de obligar a alguien a explicarnos porque los que se están comiendo medio kilo de machaca caben en la definición y nosotros no... Sería buenísimo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4808349524076684570?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4808349524076684570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4808349524076684570&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4808349524076684570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4808349524076684570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/08/de-intelectuales-el-financiero-2000.html' title='De intelectuales (El Financiero 2000)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7186122792344693409</id><published>2011-07-30T12:26:00.002-05:00</published><updated>2011-07-30T12:26:30.366-05:00</updated><title type='text'>Las ventajas del no (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Los mexicanos somos un pueblo al que por algún misterio le da vergüenza decir no y ésta falta de asertividad es una fuente de desgracias infinitas; lo primero que se me ocurre es una oficina en la que hay un grupo de señores encorbatados que visitan a otro señor, que es el que corta el chicharrón. Normalmente estas visitas vienen acompañadas con una maqueta de cuatro por cuatro en la que pueden ser representados varios proyectos tales como una bodega para carros de paletas, una estatua del prócer de moda en escala 1:50 o un edificio igualito al Partenón, nomás que en Topilejo. El que decide asiente, se agarra la barba y regularmente declara cosas como que el asunto es muy interesante o que se trata de un proyectazo, acto seguido, el tomador de decisiones tira el proyecto a la basura y los de corbatita se llevan la maqueta y la ponen en una bodega de la que será rescatada en el año 3015 por los futuros antropólogos que se preguntarán acerca de qué carajos es eso. &lt;br /&gt; Otra forma de desgracias la encontramos en cualquier tipo de taller en el preciso momento que uno le pregunta al encargado si lo que se le ha encargado tiene una solución sencilla y rápida. En ese momento se reciben respuestas que pueden variar pero que inequívocamente hablan de la simplicidad y de la rapidez. Uno se va muy confiado y exactamente en tres semanas vienen los encabronamientos debido a que nuestro buen amigo descubrió novedades tales como que faltaba analizar el cigüeñal o que el presupuesto no da debido a que están muy caros los materiales. El proceso se convierte en un descenso al infierno, el maestro se acaba escondiendo y uno aceptando el sometimiento ante las fuerzas del destino. Al mes lo que se decide es ir a la Profeco y a los dos meses iniciar el rezo del rosario todos lo jueves. El asunto se soluciona el día menos pensado y siempre por azar.&lt;br /&gt; La tercera forma  que encuentro se halla dentro del controvertido mercado editorial. Una vez escribí un libro y se lo llevé a Rafael Pérez Gay, que en ese momento era el editor de Cal y Arena. Me recibió muy amable y prometió estudiar el material. Después de varios meses y cuando daba el asunto por perdido me dio la sorpresiva noticia de que el libro sería publicado. La sorpresa consistió en que lo que había dicho nada tenía que ver con su intención. A lo largo de los años recibí una serie de argumentos que tenían que ver con: a) el karma, b) lo flojo del mercado, c) una revisión que estaban haciendo dos a los que no tengo el gusto, d) un cambio de colección. Tanto jodí (sospecho que su secretaria y yo nos enamoramos por teléfono) y tanto me esquivó que un día me dijo que el libro estaba en galeras; serían romanas porque no lo volví a ver y a mi libro menos. Y todo por no decir no.&lt;br /&gt; El último ejemplo funciona exactamente al revés ya que tiene que ver con la incapacidad congénita de decir sí y se relaciona con esa novena maravilla que son los meseros. Llega uno con nueve parientes a un restaurante y todos ordenan los tragos. El mesero asiente muy serio y no saca su libretita. Considerando que ni Von Braun se acordaría del pedido es que uno pregunta si no es necesario tomar la orden por escrito. Nos mira compasivamente y niega con la cabeza, al rato aparece con una charolota en la que trae unas medias de seda que nadie pidió, una michelada con la cerveza equivocada y un wisqui de una marca que no se conoce en la mesa. Normalmente este tipo de catástrofes se solventan con la también muy mexicana costumbre de hacerse güeyes y dejar la orden para evitar más demora.&lt;br /&gt; La incapacidad de decir no ha producido embarazos, diputados con retardo mental y una muy variada suerte de malfarios sociales. Es por ello, querido lector que yo le recomiendo que a la hora de la verdad agarre al toro por los cuernos y evite numerazos como los descritos en esta columna. Será mejor para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7186122792344693409?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7186122792344693409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7186122792344693409&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7186122792344693409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7186122792344693409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/07/las-ventajas-del-no-el-financiero-2001.html' title='Las ventajas del no (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5411407975874536966</id><published>2011-07-26T10:54:00.001-05:00</published><updated>2011-07-26T11:57:49.766-05:00</updated><title type='text'>Con diez cañones por Bando (El Financiero 1997)</title><content type='html'>Ayer por a mañana me dirigía yo a cumplir con la noble tarea del trabajo, &lt;br /&gt;cuando reconocí en la radio la voz de Flor Berenguer, una mujer que le encanta opinar acerca de todo aquel asunto que se ponga a su alcance. La señorita Berenguer anunció la presencia de Alejandro Aura, quien, en su muy gustado estilo, disertó acerca de la importancia de que los programas de estudio estimulen la lectura; además  presentó una teoría de la cual es autor en la que señala que el propósito “perverso” de las autoridades  educativas es el de generar mano de obra barata e iletrada (o algo así) y remató explicándole a la conductora y a los millones de radioescuchas el poema aquel donde se escabechan  a los niños héroes que dice: “Como renuevos cuyos aliños, un viento helado...”.&lt;br /&gt;Lo notable de asunto no es la presentación de tales ideas, ni siquiera de la explicación de los versitos que mucho agradezco, sino de que el argumento principal para cuestionar la política educativa en cuanto al español se refiere, se centraba (esa fue una aportación de Berenguer) en el hecho de que en las escuelas ya no se declama, ni los niños recitan poemas como antes. Pues bien, resulta que no estoy de acuerdo y debería agregar que si efectivamente en las escuelas ya no se declama (cosa de la que no estoy seguro) es algo que hay que agradecerle al Todopoderoso y que el avance  más importante en la dinámica del aula (después de la sustitución de un chingadazo por un regaño) debería ser el de evitar que los escuintles canijos se paren frente a sus compañeros y reciten a Darío haciendo gestos y ademanes epilépticos. Pocas cosas hay en la vida más siniestras que un niño que llega a la reunión adulta con cara de palo y es presentado como “Juanito”; el siguiente peldaño en esta escalera del terror es que la mamá, el papá o alguien con la suficiente dosis de imbecilidad sugiera que se escuche a Juanito declamar. El niño se pone muy serio y de pronto se arranca con voz de pito a recitar “Por qué me quité del vicio” sube la voz, baja la voz y los más terrible es que llora en el momento que el papá del poema, que es un pedote, se encuentra a su hijo chupando. En ese momento uno sonríe y aplaude dándole palmadas de perro al niño, que luego interviene en la conversación para hablar de política.&lt;br /&gt;El problema es que para la enseñanza de estos poemas cursiluchos y sangrones  se emplea el mismo método didáctico que para enseñar el himno, esto es: de memoria y a madrazos; los niños repiten como  pericos las estrofas y luego el más desenfadado (que se convertirá algunos niños después en líder de las juventudes priistas) se presenta en el festival y dice que se llama Paquito y no hará travesuras. ¿En que se beneficia el escuintle? Por supuesto en nada. Miento, se convierte en el borracho que cada fiesta le da por recitar o (con algo de suerte y el suficiente carisma) en un gordo de la televisión que declama mamadencias.&lt;br /&gt;La que habla es la voz de la experiencia, ya que  el que esto escribe (esta estupidez la escribí para paliar las criticas de los que dicen que abuso de la primera persona) fue sujeto de una dinámica que bien podríamos clasificar como pavloviana en la que entre una serie de indignidades (como bailar una danza polinesia en calzones) se me obligó a aprenderme unos 18 poemas que la vida no me ha enfrentado a la necesidad de usar.&lt;br /&gt;¿Qué los niños lean en las escuelas? Sí. ¿Qué lo hagan a través de piezas oratorias  ridículas? No. Y por supuesto, que se considere que la pérdida de esa cultura de tertulia de beatas es algo que debemos lamentar, no es más que una de las manifestaciones que representan el infinito desacuerdo que he establecido con el manejo de los medios radiofónicos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5411407975874536966?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5411407975874536966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5411407975874536966&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5411407975874536966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5411407975874536966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/07/con-diez-canones-por-bando.html' title='Con diez cañones por Bando (El Financiero 1997)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6044353125371356771</id><published>2011-07-11T15:47:00.002-05:00</published><updated>2011-07-11T15:47:14.039-05:00</updated><title type='text'>Fanáticos (El Financiero 2001)</title><content type='html'>A mi modo de ver las cosas (ni modo que al suyo, querido lector), existe una relación directamente proporcional entre le pendejencia y el fanatismo. Varios son los ejemplos que se me ocurren para ilustrar esta dependencia lineal de dos variables; el más inmediato es el de los clubes de fanáticos de alguna estrella (club de “fans” se dicen a sí mismos), normalmente capitaneados por alguien ligeramente más imbécil que el grupo pero con más iniciativa también, se dedican a seguir a sus artistas favoritos, pegar de gritos cuando aparecen y albergar la secreta ilusión de que son amadas y deseadas por el galán en cuestión, sin advertir que éste las considera un mal necesario pero ligeramente molesto (porque molesto debe ser entrar a cualquier local cerrado y enfrentar a una turba de quinceañeras rompe-tímpanos que además quieren encuerar al interfecto). Estos grupos normalmente se organizan antes de un concierto, compran un ciento de cartulinas blancas y la llenan con plumón del dos estampando mensajes que son como cargas de profundidad y dicen a la letra: “Magneto, el club solo amor te ama” o “Ricky: te amo”. La ortodoxia recomienda llevar los cartelones al concierto y agitarlos espasmódicamente durante dos  horas hasta que se pierda la circulación  sanguínea o sobrevenga un desmayo, lo que ocurra primero.&lt;br /&gt; Otro tipo de fauna fanática y facinerosa es la que vive del clásico pasecito a la red y que se dedica a ir a los partidos de futbol, acompañada de matracas, banderolas y medio kilo de fanatismo. Uno prende la tele (ir al estadio ni hablar) y encuentra a un grupo de gordos que se han pintado la cara como ficha de dominó o como pizza de peperoni. Esta gente, normalmente reporteada por uno que se llama David Faitelson, (que tiene la virtud de hablar como si lo hubieran conectado a un acumulador) se encuera en los estadios, avienta instrumentos contundentes para ver si descalabra al abanderado y cuando su equipo gana, sale por las calles, se enarbola en las banderas de su equipo y rompe vidrios o madres, lo que aparezca primero. En este caso hay un agravante cuando se trata de la selección nacional, ya que los fanáticos se transmutan en una especie animal que es capaz de violar al ángel de la Independencia en caso de que nuestra selección le gane a alguna potencia futbolística como la Guyana Holandesa.&lt;br /&gt; Un tercer tipo de fanático es el de las verdades de a kilo. Normalmente ésta especie pertenece al gremio de los intelectuales y destaca por  su capacidad para tirar netas a diestra y siniestra y defenderlas poniendo su prestigio por delante. A este grupo pertenecen los que consideran que somos un país de brutos que deberían leer más y mejor, que el que no aprecie el performance es un naco sin ningún criterio, o, por el contrario, que el que aprecie a alguien “comercial” (sin que quede claramente identificado el adjetivo) es un tarado. El problema de este tipo de fanatismo es que los declarantes normalmente emiten sus comunicados desde alturas olímpicas y no hay manera de establecer un diálogo que no sea a purititas mentadas por lo que normalmente lo mejor es dejarlo así. Los pleitos entre intelectuales casi siempre empiezan muy respetuosos y termina invariablemente con frases como: “además su esposa es una advenediza y la beca se la dieron porque sí”.&lt;br /&gt; Finalmente, son fanáticos los malnacidos que el martes pasado cometieron el ataque terrorista en Estados Unidos. El 24 de junio de 1998 escribí respecto a un joven alemán de 26 años que había golpeado con un tubo de plástico a un policía francés y lo había dejado en coma. En ese momento me preguntaba lo que sentiría el agresor y me lo sigo preguntando tres años después. Las gráficas que la prensa nos mostró ad nauseaum, mostraban, por ejemplo a un grupo de niños acompañados de una vieja chota festejando el atentado. Me enteré el miércoles que ciudadanos americanos habían comenzado el ataque de algunas mezquitas basado en el mismo principio que repudian. Nadie (exagero y lo sé, ya sabemos que para todo hay gente) con tres dedos de frente puede respaldar lo que ocurrió, ojalá sea el final y no el principio de algo. Ojalá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6044353125371356771?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6044353125371356771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6044353125371356771&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6044353125371356771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6044353125371356771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/07/fanaticos-el-financiero-2001.html' title='Fanáticos (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1327603942033223522</id><published>2011-06-28T13:53:00.000-05:00</published><updated>2011-06-28T13:53:00.465-05:00</updated><title type='text'>Las dietas (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Estaba yo el otro día hojeando “El país semanal” la revista española que acompaña la edición dominical del periódico del mismo nombre, cuando me encontré con el tema del sobrepeso. La fórmula para calcular los kilos de más, era elemental: “divida su peso entre su estatura”, lo hice y me quedé aterrado ya que de acuerdo a los cánones planteados, mi sobrepeso es el equivalente al de una ternera en pie y me salía de la tabla por varios órdenes de magnitud. Cuando traté de hacer las cuentas para averiguar cuántos kilos debería bajar para estar dentro de los estándares de salud internacionales, me encontré con que para llegar a la meta, debería coserme los labios tres meses y amputarme la pierna izquierda.&lt;br /&gt; El asunto me dejó con una ligera depresión (parte de la terapia es contarle a usted, querido lector sobre estas maldiciones modernas) y con la vaga idea de que no hay nada que hacer sobre este tema. Si la estrategia de la revista era generar conciencia, en mi caso lo lograron de forma tan contundente y errónea que me tuve que cenar un pay helado de limón y mi torta de tamal, mientras pensaba que la vida simplemente no vale nada&lt;br /&gt; La salud es el dictador de los tiempos modernos y paulatinamente hemos ido descubriendo que todo aquello que nos produce ciertos placeres está diseñado para aniquilarnos rápidamente. De acuerdo a los patrones una persona sana no toma, no fuma y come lechugas todo el pinche día. Asimismo, no es bueno asolearse, respirar mucho en la calle, ni bañarse con agua fría. El problema es que el escenario anterior a mí me resulta una prefiguración del infierno y es por ello que desobedezco constantemente los consejos de aquellos que se han erigido en cruzados de las mejores causas sociales, que normalmente son gente insoportable.&lt;br /&gt;Actualmente los que se dedican a que la humanidad se haga sana son los nuevos profetas y la masa sus seguidores que acuden en tropel para descubrir las nuevas fórmulas de la felicidad. Se han diseñado estrategias diversas para bajar de peso que se ubican en un espectro en el que todo cabe. Hay unos señores que diseñaron, por ejemplo un cinturón que vibra cuando la gente suelta la barriga. Esto me parece terrible ya que lo que menos se me antoja es legar a una cita con el señor fulanito de tal y encontrarme con que cuando me está explicando mis derechos le empieza a temblar la panza por medio de un motor de 3 watts. Otra opción consiste en ingerir unas fórmulas químicas que “encapsulan la grasa” y no quiero ni pensar dónde la mandan. Normalmente son polvitos que uno le pone a la comida y que solo alguien amante de la aventura se puede meter al cuerpo. La tercera opción son las dietas en las que el principio elemental se basa en que uno coma alimentos cuyo común denominador es que saben asqueroso y que producen imágenes de gente comiendo arroz al vapor con caras largas. Desde luego la última alternativa es entrar en la oligofrenia del ejercicio, comprarse el video de Jane Fonda y empezar a pegar de brincos como si la vida nos fuera en ello o inscribirse en un gimnasio en el que una buenota da de gritos para que todo mundo renuncie a la flacidez  de la carne.&lt;br /&gt;A nadie se le ha ocurrido que la forma más simple de salud consiste en estar contento y que esta felicidad puede venir de una buena copa de vino o de un cigarro que calme la ansiedad. Que hay pocos placeres que se comparen con llegar ladrando de hambre y hallarse ante un plato de tacos de chicharrón y que las carnes blandas no son motivo de escándalo ya que es más normal poseerlas que volverse miembros de la tribu de los espartanos. Es una traición de la modernidad que todos los adeptos a estas opciones tengamos que vivir con culpa y a escondidas y es por ello que me manifiesto abiertamente por una opción intermedia que medie entre la posibilidad de que los que quieran estar sanos y buenotes lo hagan y los que no, que no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1327603942033223522?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1327603942033223522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1327603942033223522&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1327603942033223522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1327603942033223522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/06/las-dietas-el-financiero-2002.html' title='Las dietas (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6711866530384678096</id><published>2011-06-21T13:12:00.002-05:00</published><updated>2011-06-21T13:12:14.276-05:00</updated><title type='text'>Fobias (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Alguna vez conocí a una muchachona que padecía de un extraño mal consistente en no utilizar el asiento del copiloto de un auto “porque se mareaba”, tal disfunción provocó que durante seis meses diera la impresión de ser una Condesa pobre, que se transportaba en un caribe destartalado y con un chofer impresentable. Mi madre no usaba las escaleras eléctricas lo que nos hizo esclavos de los elevadores durante muchos años y otras personas justamente lo que no usan son los elevadores porque padecen claustrofobia.&lt;br /&gt; Las mañas de la gente son múltiples y se traducen en millares de fobias que tienen que ver con las arañas, las alturas e inclusive las palabras (un servidor, por ejemplo no soporta la palabra “calzones” y como para entender una tara de ese tipo necesitaría treinta sesiones de terapia sicoanalítica simplemente evito pronunciarla).&lt;br /&gt; Soy un hombre lleno de fobias y quisiera compartirlas con usted, querido lector, para ver si logro exorcizar algunas de ellas por la vía de hacerlas explícitas ¿le parece?&lt;br /&gt; La primera de mis taras tiene que ver con gente que uno no conoce pero que hace plática. El peor lugar en el que esto puede ocurrir es en el asiento de un avión ya que ahí no hay escapatoria posible. En circunstancias tales me enterado de innumerables cosas que no me importan como el sitio de Stalingrado, mi ascendencia en géminis o la teoría (lo juro) de que Pedro Infante no murió pero quedó desfigurado por lo que trabaja como mesero en Toluca. Contra la gente que le da por platicar no hay antídoto posible; no me considero un tipo hosco pero cuando me subo al avión saco un librote así de grande y entonces la pregunta es:   “¿qué está leyendo?”, como me da vergüenza contestarle que eso no le importa, cierro el libro e inicia la conversa que normalmente termina con el tipo cabeceando cuando advierte que soy una persona muy poco interesante.&lt;br /&gt; Mi segunda fobia, prima hermana de la anterior,  es producida por la gente que le abre a uno su vida así de sopetón. Son aquellos que uno acaba de conocer y dicen cosas como: “es que salí de la cárcel hace apenas dos semanas”, algunos más se levantan la camisa y mientras enseñan una bola de béisbol en la barriga  comentan: “¿conoces los tumores gástricos?”, otros  se llevan la mitad de una comida platicando de su experiencia cuando eran alcohólicos y le pegaban a su mujer. &lt;br /&gt; Una fobia más me la produce la gente conspicua; esa que tiene un enorme afán por llamar la atención. Para cumplir este propósito las estrategias pueden ser múltiples, la más elemental es la indumentaria o el aspecto físico. El otro día fui a una fiesta en donde había un señor que se había rapado la zona parietal y conservaba un molote de pelo en la coronilla logrando un notable aspecto general de chile cuaresmeño. Cuando lo saludé no supe dónde poner la vista pero el siguiente impacto fue mayor porque apretó mi mano y me dijo a gritos: “¡YO TE LEOOOO!” , el efecto fue doble; primero por la salpicada de baba (si efectivamente me lee sabrá que debe cuidar ese flanco de su personalidad para no apestar su vida social) y segundo porque todo mundo volteó como si la casa ardiera en llamas. La gente conspicua es la que pretende que todos nos enteremos de que cerró un  trato de millones o la que invierte una tarde explicándonos lo compleja que es su chamba y cuando uno cambia de tema regresa como un bumerang a la posición original para machacar sobre lo necesario de que todos escuchemos lo que dice.&lt;br /&gt; Mi última aversión tiene que ver con las masas, ignoro por qué pero la gente se desgobierna cuando se reúne con más de 15 semejantes y eso me pone muy nervioso. Siempre he tenido la paranoia de que en algún momento un miembro de la turba me voltee a ver y grite sin motivo alguno:  “¡agarren al pelón!” y empiece la corretiza. Por lo anterior es que no asisto a ningún evento multitudinario y traigo siempre una cachucha que si bien me confiere un aspecto como de gringo retirado me protege de mis fobias que como usted ha visto, querido lector, son múltiples.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6711866530384678096?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6711866530384678096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6711866530384678096&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6711866530384678096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6711866530384678096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/06/fobias-el-financiero-2002.html' title='Fobias (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-949818197130082847</id><published>2011-06-13T13:35:00.001-05:00</published><updated>2011-06-13T13:35:39.565-05:00</updated><title type='text'>El lado positivo (El Financiero 2002)</title><content type='html'>No soporto a la gente positiva, ésa que cuando alguien se petatea  utiliza como herramienta solidaria frases del tipo: “Mejor así, que descanse” o a aquellos que después que el huracán le derrumbó la vivienda, entonan un himno de esperanza mientras remueven el cascajo en el que se encuentran las posesiones de toda su vida. Me he enterado entre escalofríos que existe un gremio llamado “club de los optimistas” que deben ser un grupo de infumables (imaginar en este momento a su servilleta en un sofá rodeado por optimistas que cantan una canción). Alguna vez me senté en la misma mesa que una a la que descubrí idiota en el preciso momento que, después que yo le contara una serie de plagas interminables que amenazaban mi estabilidad emocional, sugirió entre guiños: “regálame una sonrisa”. Por supuesto no le regalé ni un llavero y salí pitando convencido de que tendría que ser más cuidadoso en la elección de mis amistades futuras.&lt;br /&gt; El problema es que tampoco soporto a los que se quejan de todo lo habido y por haber y tengo la dolorosa impresión de que los mexicanos somos una raza que ha hecho de la queja una forma de vida. Ignoro si ello se debe a que nos conquistaron o a que hemos perdido todas las guerras posibles pero eso es lo de menos. Pasemos a los ejemplos: las autoridades recientemente decidieron cambiar el pavimento de la colonia en la que vivo por lo que las calles se han convertido en verdaderas trincheras de la primera guerra. Por supuesto que todo es un desmadre; hoy que llevaba a mis hijos a la escuela quedamos en calidad de polvorón debido a los imbéciles que consideran adecuado acelerar en medio de un terregal. Para salir en la dirección correcta es menester que tome la incorrecta y dé una vuelta de ocho kilómetros, sin embargo me queda claro que a menos que la ingeniería civil nacional se reforme no hay de otra por lo que conviene apechugar. Sin embargo, ya los vecinos se están organizando para protestar por el desgarriate lo que me haría suponer que en este momento algún funcionario ha de estar recibiendo la queja y reflexionando acerca de no volver a dedicar presupuesto a una colonia de susceptibles que se enojan porque pasó la mosca. El problema es canijo ya que el otro día al salir de mi casa me encontré a un señor que llevaba una libreta de firmas en la que pedía que la repavimentación no solo se aplicara en ciertas calles sino en la suya también porque era injusto que solo algunos se beneficiaran y entonces ya no entendí nada. &lt;br /&gt; Las cartas que mandan las personas a los periódicos normalmente se redactan diciendo cosas como: “es cierto que no pagué, pero es no les da derecho…” o “reconozco que llegué veinte minutos tarde pero ¿no dejarme subir al avión?” Lo que quiere decir que somos una nube de tira piedras que prácticamente nunca estamos dispuestos a asumir ninguna responsabilidad pero sí descargarla en otros. En una comida hace poco me senté al lado de un señor que se decidió tres horas a explicar que desde su punto de vista (era dentista) los segundos pisos eran una de las decisiones más idiotas de los últimos tiempos, varias veces intentamos cambiar de tema, que si las lluvias que si Hugo Sánchez y nanay, el sacamuelas terco con la vialidad. De pronto uno que también estaba hasta la madre le preguntó ¿y vas a votar? La respuesta es antologable: “no, porque ello implicaría validar el proceso”.  Ahora resulta que si la gente es fodonga y no va a votar no es culpa de ella. Lo lamento pero el argumento me parece inaceptable.&lt;br /&gt; Nos quejamos del clima, del gobierno, de la corrupción y de las mafias de todos los tipos, de las marchas y la basura. También de que en México no se lee y que estamos rodeados de sátrapas. De acuerdo, México es un país que da para que uno se enoje mucho, pero la neurosis colectiva alcanza ya niveles que de pronto hacen que uno añore a los optimistas y la verdad es que no se trata de eso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-949818197130082847?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/949818197130082847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=949818197130082847&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/949818197130082847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/949818197130082847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/06/el-lado-positivo-el-financiero-2002.html' title='El lado positivo (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1796462032224420036</id><published>2011-06-03T12:18:00.002-05:00</published><updated>2011-06-03T12:18:53.950-05:00</updated><title type='text'>Inventos (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Hace unos días estaba yo haciendo nada y de pronto como si me fuera revelada la teoría evolutiva, me di cuenta que todo lo que me rodeaba tenía un padre, es decir había sido producto del ingenio de un señor al que yo no tenía el gusto de conocer; el lápiz, la silla, el fax, la computadora y las agujetas de mis zapatos. El asunto me dejó un par de enseñanzas; la primera y más dolorosa es que mi acervo neuronal nomás da para ese tipo de clarividencias, la segunda es que nunca he puesto atención a estos padres de todas las cosas que merecerían por lo menos un comentario.&lt;br /&gt; Un invento es en sí mismo un prodigio pero, seamos justos; hay de inventos a inventos. Porque estará de acuerdo, querido lector, que hay un cierto abismo conceptual e intelectual entre el dispensador de pasta de dientes y el fax, a pesar de que ambos se encuentran en el mercado y hacen millonarios a sus creadores.&lt;br /&gt; En la tipología del inventor las categorías se desagregan con limpieza y están encabezadas por una hornada de pobres diablos a los que la gente mira siempre con conmiseración ya que invierten su vida en la búsqueda de cosas extraordinarias para salir de pobres. En este grupo identifico con claridad a los que buscan fórmulas para que salga pelo, a aquellos que quieren producir un bistec que sepa a lechuga y los que diseñan unas tablas en las que se puede apreciar, si se tiene el tiempo y la paciencia suficiente, el día que estaremos destinados a morir. Una vez en una fiesta conocí a un señor que no estaba ebrio ni padecía de retardo mental que invirtió dos horas en explicarme que estaba inventando una gorra que permitiría “conservar las ondas cerebrales”, un servidor, muy interesado preguntó cuál sería la razón para preservar tal patrimonio neurológico y el buen hombre respondió que con el sombrero puesto uno viviría lúcido hasta los cien años ya que nuestras ideas en lugar de perderse en el éter quedarían dentro de nuestro cerebro, en ese momento me quedé pensando que -dado que mi interlocutor no traía su sombrero- había sufrido un desagüe de las ideas que lo había dejado como estaba, por lo que decidí abstenerme de comprar el producto.&lt;br /&gt; El segundo grupo es el de los hombres que tuvieron la idea pero no la prioridad. Prácticamente en cualquier familia hay una historia del tío que inventó la pluma fuente pero perdió la gloria porque fue engañado. Conozco a uno por ejemplo, que vivió convencido de que él inventó el juego del turista mundial (ése en el que el chiste era comprar Liberia) y sufrió un despojo por parte de los gringos  por lo que en mudo boicot se negaba a jugarlo.&lt;br /&gt; Existen otros hombres que han hecho cosas utilísimas pero anónimas. No me imagino un mundo sin clips o lo que sería la vida sin la palanca con la que se jala el excusado. Estoy convencido de que he llevado una existencia razonable gracias a la goma de borrar que se inventó para eliminar la evidencia de nuestras inconstancias y errores (por definición soy inconstante y erróneo). Supongo que sólo los familiares de estas personas saben de la valía de su pariente el inventor y me imagino a veces un destino de alcoholismo en el que un señor en la cantina les grita a todos “yo soy el padre del post it” para luego hundirse en llanto.&lt;br /&gt; La última categoría es la de los finales felices y está compuesta por todo producto que a usted le suene a apellido (imaginar en este momento que le es presentado a uno el señor Firestone). En este grupo de ganadores se cuentan todos aquellos que en un cuchitril decidieron poner a prueba una idea y terminaron forrándose en millones que le dan de vivir actualmente a sus numerosos descendientes, quienes nacen, crecen, se reproducen y mueren homenajeando la memoria del abuelo (normalmente un viejo explotador) que los sacó de brujas. &lt;br /&gt; El único invento que he logrado es el de una bebida con tequila que permite después de dos cañonazos la posibilidad de hablar fluidamente lenguas extranjeras, desgraciadamente aún no logro el antídoto para evitar la sensación posterior de que uno fue atropellado por un trotón de tres toneladas. Ni modo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1796462032224420036?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1796462032224420036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1796462032224420036&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1796462032224420036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1796462032224420036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/06/inventos-el-financiero-2002.html' title='Inventos (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4265072863097876739</id><published>2011-05-31T12:20:00.002-05:00</published><updated>2011-05-31T12:20:38.113-05:00</updated><title type='text'>El placer de no fumar (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Para el cuñado Parra por los logros literarios&lt;br /&gt; Hace unos días mi cuñado (un galardonado escritor) tuvo la oportunidad (“tuvo la oportunidad” es una mamarrachada pero le da elegancia al texto) de viajar al estado de California. Este es el momento de aclarar que el esposo de mi hermana es un hombre que fuma 47 cigarros al día y que cuando chupa, duplica la cantidad. Como el encuentro al que asistió era de gente afecta a las letras (que por definición es dipsómana) se llevó una dotación de veinte cajas, mismas que no pudo abrir al enterarse del trato que se les da a los fumadores en Estados Unidos, que es equivalente al que le daba don Pánfilo de Narváez a los indígenas.&lt;br /&gt; Resulta que las leyes locales no permiten fumar en ningún espacio cerrado lo que determina que a la gente que avanza gozosamente hacia un estado etílico se le baje la peda con el frío de la madrugada ya que tiene que salir a fumar a la calle en lugares diseñados para tal fin y que recuerdan vagamente a los campos de concentración. En ésos espacios uno encuentra a la escoria social mientras los no fumadores que pasan observan la escena con repugnancia.&lt;br /&gt; Desde luego uno podría concluir que si de hipocresía se trata, nos encontramos ante el primer premio, ya que un país que no permite el cigarro de esa manera, pero puede invadir a quién le dé la gana o educa a sus infantes para que a la primera materia reprobada se le arranquen a escopetazos a los docentes, tendría que revisar su decálogo de valores. Pero en realidad lo que más llama atención es el papel de leprosos en el que nos han adscrito a los fumadores en esta sociedad.&lt;br /&gt; La gente que fuma no lo hace con gozo sino retorciéndose de culpa. Cada que uno saca un cigarro se imagina a los niños con enfisema, al dueño de la casa mentándonos la madre o al cardiólogo viéndonos con cara de ya valió. Es por ello que se han ideado una serie de artilugios para quitarse del vicio que, como está demostrado, no sirven para nada pero le proporcionan bálsamo espiritual a ésa lacra moderna llamada fumadores.&lt;br /&gt; La primer alternativa terapéutica son las boquillas en las que se engarza el cigarro y que desgraciadamente no pertenecen al mundo moderno, sino a las películas de Cruela de Vil. Cuando un fumador saca su boquilla el resto de los circunstantes se le queda viendo con cara de qué mamón y no hay remedio, a menos que uno sea Conde, cosa altamente improbable en estos tiempos de plebeyez.&lt;br /&gt;Otra opción es mandarse perforar las orejas con agujas; ésta técnica siempre produce sobresaltos ya que el interefecto llega a una reunión cargado de espadadrápos y uno lo primero que piensa es que sufrió un ataque de abejas africanas. A las tres cubas el agujereado se quita las curitas y se pone a fumar con cierta obsesividad, mientras echa un discurso acerca de lo fallido de las terapias orientales.&lt;br /&gt; La tercera opción son unos parches color carne que parece que suministran nicotina al usuario. Me han contado que en el momento de retirarlos queda una especie de costra con pegamento que no sale ni con estropajo y que le da a uno mal aspecto a la hora de la intimidad. Además mi reportero informa que los adminículos producen ardor y una sensación como de preinfarto.&lt;br /&gt; La última opción es la de los chicles de nicotina y tampoco es la buena ya que huelen a máscara de cartón del 16 de septiembre.&lt;br /&gt; Por todo lo anterior es que parece que los que somos el último reducto deberíamos enfrentar con mayor dignidad nuestro problema y recurrir a argumentos más convincentes. Por ejemplo, empezamos primero a fumar que el resto a no hacerlo. Otra alternativa es firmar un armisticio en el que nuestras cartas negociadoras sean todo aquello que no nos parece. Así por ejemplo yo estoy dispuesto a dejar de fumar si la dueña de la casa mete en cajas su colección de cucharitas que tiene colgadas en la pared o la gente bonita deja de hablar como habla (por ejemplo llamando “niña” a una señora de cuarenta años). &lt;br /&gt;Lo dicho: las cartas de negociación están en la mesa y me quedo esperando propuestas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4265072863097876739?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4265072863097876739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4265072863097876739&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4265072863097876739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4265072863097876739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/05/el-placer-de-no-fumar-el-financiero.html' title='El placer de no fumar (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-8817364624677248614</id><published>2011-05-25T11:19:00.002-05:00</published><updated>2011-05-25T11:19:33.562-05:00</updated><title type='text'>Agendas (El Financiero 2005)</title><content type='html'>Ayer por la mañana tuve la poca madre de dejar sembrados como ahuehuetes a dos queridos amigos que me esperaban para un desayuno y que seguro me siguen mentando la madre. Lo anterior no se debe a que sea un miserable, ni a que disfrute haciendo tales papelones, en realidad el problema se reduce a mi memoria para estas cosas. Supongo que la zona de mi cerebro que se encarga de recordarme lo que debo hacer, sufrió una atrofia temprana (muy probablemente causada por los golpes de la vida y de una vieja loca que se encargaba de que yo creciera como un hombre disciplinado), el hecho es que las cosas se me olvidan de la peor manera posible y voy por la vida ofreciendo disculpas cumplidas a mis cada vez menos numerosas amistades.&lt;br /&gt;Me han explicado que existe una solución para mi problema pero desgraciadamente la encuentro ridícula; se trata de una especie de pluma que uno trae en la bolsa de la camisa. En el momento que es necesario recordar algo, se saca el bolígrafo se aprieta un botoncito y uno le dice a la pluma cosas del tipo: “comprar cuatro manojos de pápaloquelite” o “bañar al perro”. La verdad es que no puedo evitar sentirme un imbécil hablándole a una pluma, así que decidí que no era lo mío. De hecho lo más probable es que el artefacto de marras se perdiera en la noche de los tiempos.&lt;br /&gt;La segunda opción que se me recomendó fue una “palm” que –entiendo- es un artilugio electrónico que utilizan los pinches yuppies para fijar sus citas y ver viejas encueradas en distintas posiciones sexuales. A mí francamente el contacto con estas madres me produce mucho agobio; vivo con el permanente temor de morir electrocutado al picar el armatoste y por otro lado, lo más cool que he portado en mi vida miserable son unos calzones de manga larga con unos como perros estampados.&lt;br /&gt;Acto seguido y ante este fracaso tecnológico, se me sugirió una agenda de papel. El problema es que las de tamaño adecuado miden medio metro y las bolsas traseras de mis pantalones son más pequeñas (lo mismo que mis nalgas). Es por ello que decidí adquirir una portátil que, cuando la abrí, me produjo la fúnebre sensación de que me estaba quedando ciego, ya que los números que indican la hora del día medían una micra. Ello provocó que nunca llegara a tiempo a ningún lugar. El último problema ha consistido en la ilegibilidad de lo que escribo. Permítame, querido lector, algunas muestras ejemplares.&lt;br /&gt;El 18 de mayo del 2001 (viernes) escribí en el renglón correspondiente (creo) a las 11 horas la palabra “Rusia”. Lo anterior representa un misterio insondable ya que nunca ha entrado en mis planes viajar a dicho país, no conozco ninguna calle con ése nombre y mucho menos una persona que se llame así. Jamás he sido requerido por la embajada para ir a cenar de gorra y mi contacto más cercano con la Federación Rusa, se limita a una borrachera espantosa que me puse tomando vodka helada y que me hizo ver arañas gigantes ¿En qué pensaría? –me pregunto- ¿Estaría yo bebido a la hora de llenar mi agenda? Misterio.&lt;br /&gt;Otro ejemplo, esta vez correspondiente al 3 de octubre del 2002 (jueves) a las 18 horas (creo) se lee lo siguiente: “revisar transformador”. Lo anterior no solo es misterioso sino ingenuo; estoy seguro que yo podría revisar un transformador pero no sabría qué hacer con dicha inspección ya que lo que sé en dicha materia se puede multiplicar por cero. En este caso lo más probable es que se cumpliera mi fundado temor a morir electrocutado. Pero eso no es todo; ¿para qué carajo tomaría yo tal iniciativa? Si tuviera dicha intención lo primero que alguien me debería explicar es cómo luce un transformador ya que no tengo la menor idea de su aspecto. La otra interrogante es por qué haría tal cosa en día jueves que es un día laborable. Segundo misterio.&lt;br /&gt;En fin, me siento muy avergonzado con mis amigos y juro que tengo la firme determinación de tomarme unos chochitos que me recomendaron para la memoria... a ver si no me da diabetes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-8817364624677248614?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/8817364624677248614/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=8817364624677248614&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8817364624677248614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8817364624677248614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/05/agendas-el-financiero-2005.html' title='Agendas (El Financiero 2005)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-8661373478502146362</id><published>2011-05-16T13:09:00.002-05:00</published><updated>2011-05-16T13:09:30.072-05:00</updated><title type='text'>Horóscopos (El Financiero 1996)</title><content type='html'>“Piscis feb, 19-mar. 20.  Es el signo más sociable del Zodíaco, por lo que posees la maravillosa habilidad de inspirar confianza y a (sic) realizar proezas, sólo con tu actitud. Tu amistad es siempre preferida por todas las personas que conoces”. Eso dice la caja de cerillos amarilla que se encuentra frente a mi teclado y que, evidentemente, tiene una función metafísica que rebasa con creces el acto ocioso de prender un cerillo para encender la estufa, fumar un cigarro o poner a prueba los pulmones de un niño que lo deberá apagar entre aplausos de los adultos babosos que lo rodean.&lt;br /&gt; Analizado con cuidado el mensaje contiene revelaciones interesantes; la primera es que los piscianos son algo así como el alma de las fiestas y con todos hacen buenas migas, la segunda es que son ideales para el sablazo ya que todo mundo confía en ellos, la tercera es que pueden realizar proezas, por lo que uno debe imaginarlos echándose un clavado desde La Quebrada o madreando a catorce judiciales y la quinta es que el redactor de la cerillera es un imbécil.&lt;br /&gt;  Cada que veo un horóscopo me pregunto: ¿Habrá gente tan bruta que crea en todo esto? La respuesta la hallo no sólo en la enorme estadística de imbecilidad que nos rodea, sino en una reunión a la que asisto y en la que encuentro a una señora vestida de negro con unos aretes como los del capitán Garfio que me mira a los ojos, pregunta mi signo y cuando le respondo suspira y dice: “con razón”. Yo en lugar de preguntarle que con razón qué chingaos, sonrío cortésmente y me tomo otro trago mientras pienso “pobre gente” (que es exactamente lo que ella está pensando).&lt;br /&gt; Sin embargo los hay peores, esos le han dado un toque científico al asunto y entonces se dedican a buscar signos inequívocos en datos como la hora y el lugar de nacimiento.  Entonces se ponen una bata y emplean su tiempo en estudiar la posición de los astros y después de un sesudo análisis y cien pesos nos informan que tenemos un ascendente en Virgo, que nuestra piedra es la amatista, que el número que debemos seguir es el 8 y que nuestro elemento es el agua (que por cierto no es elemento). El asunto también se marca por medio de revelaciones tales como que hubo una tragedia en la familia y que pronto emprenderemos un viaje. El que recibe las revelaciones sale encantado a contárselo a todo mundo, luego trata de buscar una amatista en la enciclopedia, acto que constituirá su primer (y último) encuentro con dicho mineral. juega a la lotería en 8 y establece como prerequisito para establecer comercio carnal que su pareja sea Virgo. Por supuesto, el día que su madre, una viejita de ochenta años, se deshace la cadera al caerse de la banqueta él es el único que sabe que el asunto ya estaba escrito y cuando sale a Teoloyucan lo hace convencido de que el viaje lo tramó Júpiter.&lt;br /&gt; Mención aparte merecen los que dan los horóscopos utilizando los medios electrónicos. Por alguna razón que desconozco pero que, intuyo, tiene que ver con un Edipo mal resuelto, estos señores parecen señoras, utilizan unas túnicas que ya quisiera la tigresa para sus peores días, se peinan con pistola, utilizan anillotes de Cleopatra  y tienen en su casa un gato disecado. Cuando los entrevistan en programas como el de Cristina, invariablemente se enfrenta a un público de señoras gordas que le cuentan como untándose huevo en las ingles han logrado mejorar su suerte.&lt;br /&gt; Dios mío.&lt;br /&gt; El hecho de que estos señores se enriquezcan alimentándose de nuestra ignorancia no es, después de todo, algo que debería sorprendernos. Baste ver las nóminas del PRI  para entender que los ranchos, empresas y haciendas de nuestros cachorros de la Revolución tienen un origen que se basa en el mismo principio: engañar a los engañables. Sin embargo, no todo está perdido, el otro día leí un anuncio en el que se ofrecen cursos para ganarse el melate, voy a inscribirme y luego les cuento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-8661373478502146362?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/8661373478502146362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=8661373478502146362&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8661373478502146362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8661373478502146362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/05/horoscopos-el-financiero-1996.html' title='Horóscopos (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4949689448478628115</id><published>2011-05-06T11:59:00.003-05:00</published><updated>2011-05-06T11:59:53.244-05:00</updated><title type='text'>Manifestaciones (Milenio 2008)</title><content type='html'>La primera (y desde luego, la última) vez que asistí a una manifestación estaba yo en la facultad y mi nivel de confusión cerebral era tal que no tengo la menor idea de lo que se manifestaba ni qué carajo hacía yo ahí. Éramos un grupo lamentable caminando por las calles de la gran ciudad con cartulinas decoradas con plumón y gritando cosas como “¡Fulanito de tal…amigo, el pueblo está contigo!” o “¡No pasarán!” (lo anterior en función al motivo de la manifestación que podría haber sido la liberación de un señor o el alto a las cuotas, pero como ya expliqué, no lo recuerdo).&lt;br /&gt; Los que vivimos en esta muy noble y leal ciudad de México somos seres curtidos en el arte de enfrentar las manifestaciones como los antiguos enfrentaban las siete plagas bíblicas. Va uno muy tranquilo sobre eje central cuando de pronto se aparece una turba comandada por algún luchador social que se interpone entre el auto y su destino mientras empieza a arengar a los manifestantes que normalmente son gente que no tiene la menor idea de lo que hace ahí pero sí la conciencia de que le conviene asistir so pena de perder una lana, una torta o el crédito de una casa. Tengo la impresión de que los motivos de los marchantes han perdido vigor ya que bastan veinte señores y señoras que están muy molestos porque se instalará una gasolinera o porque en su escuela la directora es una arpía para bloquear la lateral de periférico y exigir una solución. El libro de procedimientos gubernamentales es previsible como un meteorito y consiste en pedirle a los quejosos que formen una comisión que dialogará con la autoridad para “analizar el caso”, lo que sigue es una muestra de capote por parte del funcionario correspondiente, una nube de gente insolándose, policías observando el evento con cara de nada y cientos de automovilistas mentando madres.&lt;br /&gt; Las reacciones también son predecibles y de una hueva infinita. Los legisladores dicen que “hay que regular las marchas” y no regulan (seamos castizos) una chingada, los líderes de opinión edulcorados argumentan que “las manifestaciones no deben violar los derechos de terceros” y los resguardatarios de derechos humanos exclaman que “hay que respetar el derecho a la libre manifestación”. El resultado es tan productivo como un encuentro intelectual con Capulina y las manifestaciones se multiplican como los panes, día con día.&lt;br /&gt; Dentro de la tipologías de manifestantes se encuentran varias categorías. Los hay efectistas  que arrastran reses hasta una secretaría de Estado para luego sacrificarlas, otros bloquean carreteras, algunos portan machetes y unos más tiene una capacidad logística digna de los boy scout que les permite en diez minutos llegar al zócalo instalar un camping, poner anafres, orinarse en los arriates y pernoctar durante semanas  volviéndose parte del paisaje urbano, lo mismo que un pirul. Sin embargo los que me parecen insuperables son los señores y señoras de los cuatrocientos pueblos que comparten costumbres con Wanda Seux, esto es, encuerarse porque pasó la mosca. El espectáculo es notable, porque notable debe ser que uno vaya caminado por avenida de la Reforma a cambiar un cheque cuando al doblar la esquina y de la nada le salga un señor desnudo que quiere la justicia social.&lt;br /&gt; Hace poco el doctor Mondragón y Kalb dijo lo que pensaba y que se resume en la siguiente frase “si de mí dependiera los sacaba a patadas”. De inmediato se produjo la mexicanísima reacción en cadena. “Que se disculpe” dijeron los políticamente correctos “tiene razón” pensaron los políticamente incorrectos y lo que vino después fue el papelón ese de salir al paso y decir cosas como “se me interpretó mal”, que es francamente una salida muy poco digna. El caso es que en esta ciudad vivimos las manifestaciones como un rasgo cotidiano y distintivo. Como no le veo remedio sugiero que nuestras autoridades de turismo, incorporen en sus planitos y rutas el tema de los marchantes explicando que esa gente encuerada, o la que trae machetes, o la que le mienta la madre a las injusticias de la vida, es parte de nuestros usos y costumbres y en consecuencia patrimonio capitalino. De esta manera creo que evitaremos frustraciones ¿o no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4949689448478628115?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4949689448478628115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4949689448478628115&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4949689448478628115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4949689448478628115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/05/manifestaciones-milenio-2008.html' title='Manifestaciones (Milenio 2008)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5302420195645999110</id><published>2011-04-29T13:48:00.002-05:00</published><updated>2011-04-29T13:48:58.316-05:00</updated><title type='text'>El mexicano al volante (El Financiero 1995)</title><content type='html'>Hace algunos días subí a un taxi. El chofer se veía muy amable y me hizo la pregunta de rutina: ¿ ya a descansar, joven? Cuando iniciaba mi respuesta, el taxista, una especie de mister Hyde al volante, se transformó en el doctor Jekyll y gritó con cierta vulgaridad: ¡ Pus pásale, vieja guanga! El destino de su insulto, una viejita en vocho que no se enteró de nada, nos rebasó. El chofer volteó hacia mí, emprendió un guiño de complicidad y dijo: "Pinches viejas". La experiencia anterior me dejó reflexionando sobre la posible razón que explique por qué se nos desmadran las entendederas de manera tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los capitalinos conducimos muy diversos tipos de vehículos: cochesotes, cochecitos, taxis y camiones. Los tripulantes pueden ser viejitas (como la guanga), burócratas que van al trabajo, o pithencatropus en peseros; todos sin ninguna excepción tenemos la perdularia tendencia a enloquecer detrás del volante. Por alguna razón, que seguramente tiene que ver con la humillación sufrida por nuestros antepasados tenochcas, pensamos que el que se deja rebasar es puto, que aquel que cede el paso se ha vuelto loco o que el que se detiene para dejar pasar un poliomielítico merece un bocinazo con mentada de madre. ¿ Quién lo entiende? Ensayemos un análisis de la fauna automovilística y las mañas que la determinan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los oligarcas jóvenes.-- Los tristemente célebres júnior son jóvenes muy jóvenes que manejan sus coches a velocidades supersónicas; cuando se enojan manejan más rápido y son tan brutos que no se han dado cuenta que en nuestra ciudad el promedio de velocidad es de 20 kph. De todas maneras le recortan la suspensión a los coches, usan guantes y utilizan la palanca de velocidades como Thor usaba su martillo. Consideran que la distancia adecuada para tomar el volante es de dos metros y esto determina que para dar una vuelta necesiten hacer una contorsión de circo. Cuando chocan le hablan a su papá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los oligarcas viejitos.-- Les encanta leer el periódico, así no se dan cuenta de las atrocidades cometidas por su chofer. A veces les da por hacer llamadas telefónicas (¿ Jaime?... estoy aquí en el Periférico), y cuando reciben un soplo de juventud se compran un Corvette y salen a pasear con cachuchita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los peseros.-- Ya muchos zoólogos se han encargado de tratar de descifrar el comportamiento de estos animales. Les gusta jugar carreras por el carril de en medio; algunos especialistas han reportado que pueden cerrarse sobre un coche en menos de un segundo y que si chocan les vale madre. Consideran el concepto « atrás » como un espacio en el que siempre hay lugar, y se asume que los trastornos conductuales que sufren son consecuencia de la música que oyen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tías.-- Todo mundo tiene una tía que maneja. Se trepa al coche, sume la nariz en el parabrisas y trata de enfocar el camino con sus lentes de fondo de botella. Cuando va a dar vuelta a la derecha saca la mano a la izquierda. Por algún misterio del azar su coche (un Plymouth 59) se mantiene intacto, mientras detrás de ella queda una cauda de desastres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lumpen degenerativo.-- Son los que con una bailarina encuerada en el retrovisor y la virgencita de Guadalupe en la parte de atrás se dejan ir como Lanzarote del Lago. Andan en grupo y frecuentemente llevan un objeto que disminuye su visibilidad, como un excusado o kilo y medio de varilla. Tienen la costumbre de negar cualquier responsabilidad ante un incidente en la vía pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los materialistas.-- El problema con los camioneros es que seguramente nadie les ha explicado que, de acuerdo con la segunda ley de Newton, un vehículo que desplaza tres toneladas necesita cien metros para dar un frenazo. Lo averiguan cuando dejan como charamusca el coche de  algún incauto. Entonces bajan todos los tripulantes (los que van en la caja suelen ir desnudos) y le echan montón a la víctima. Ni modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único bueno del asunto es que nuestra imbecilidad para manejar es democrática y esto determina la posibilidad de encuentros entre las clases sociales... en la esquina de Copilco y Universidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5302420195645999110?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5302420195645999110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5302420195645999110&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5302420195645999110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5302420195645999110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/04/el-mexicano-al-volante-el-financiero.html' title='El mexicano al volante (El Financiero 1995)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1458242812215531562</id><published>2011-04-24T16:07:00.000-05:00</published><updated>2011-04-24T16:07:00.212-05:00</updated><title type='text'>La Pera (cuento inédito)</title><content type='html'>¿Qué haces en el hospital?   me preguntó Verónica Ducoing &lt;br /&gt; Mi respuesta la desconcertó, le dije que estaba allí por  destino laboral, y es cierto, estoy aquí con fracturas múltiples  de piernas y brazos y la mandíbula al revés por mi pinche destino... &lt;br /&gt; Nunca pude entender por qué no encontraba trabajos como los  de toda la gente. Mi familia siempre se distinguió por su ortodoxia profesional; hay doctores, ingenieros y contadores. Sin embargo yo tomé la decisión de estudiar una carrera que es tan útil como un pelapapas en el Ártico y nunca pasé de perico perro. En Fertimex, por ejemplo, entré recomendado y me colocaron en la  Subgerencia de Adquisiciones, allí tenía yo que dar seguimiento a  los pedidos de la empresa, desde clips hasta sosa cáustica. Pasaba las horas y los días telefoneando a proveedores que se hacían pendejos  y me decían ingeniero. Yo hacía voz de persona importante y preguntaba muy enojado “¿dónde quedó el ácido sulfúrico que la empresa adquirió?” Asunto que no podía sino valerme madres, y como a los proveedores el hecho de que un pelagatos los presionara les valía lo mismo, simplemente colgaban el teléfono.&lt;br /&gt; El ambiente de la oficina era notable;  jugábamos ligazos con cáscaras de naranja, un compañero perdió la visión en el ojo derecho a consecuencia de un naranjazo bien dado. A las once de la  mañana salíamos en expedición a comer tacos de arroz con huevo a una lonchería cercana. Cada quincena había rifa y tanda y llegaban unas señoras con tapetes en los que traían las joyas de la corona, nomás que para burócratas.. Los viernes  todo mundo llevaba sus mejores galas para embriagarse en el bar  de Sanborns. Exactamente al año de trabajo presente mi  renuncia (me di el taco de poner que era irrevocable) porque no  me subían el sueldo. El gerente se puso furioso y dijo que me iba  como las sirvientas, adjetivo laboral que nunca comprendí.&lt;br /&gt; Entré entonces como maestro al Instituto Educativo Olinca,  que era una escuela de niños caguengues. Allí duré un poco más y  hasta me mandaron de gorra a Oregon para que cuidara a unos  infantes en viaje de intercambio en el que, por cierto, uno de ellos rodó treinta metros en la nieve. Mis grupos eran de cuarenta  escuincles llevados de la mala, muchos de ellos psicópatas en potencia  que se creían noruegos y sangraban de la boca si decían “tortilla”. &lt;br /&gt; A los tres años me corrieron por incompetente ("no  vamos a necesitar sus servicios" eufemizaron) y consistentes con su  esquema mercantil, basado conceptualmente en influencias porfiristas, me ofrecieron la mitad de lo que  correspondía por ley, estipendio que acepté porque no era cosa de ponerse a discutir.  Entré luego de mesero a una crepería, la dueña era idéntica  a Scarlet O' Hara, no en lo buenota, sino por sus valores relativos a la  esclavitud, mi fracaso en el medio restaurantero se debió a los cuates, que eran unos patanes y vivían haciendo papelazos en el restaurante.&lt;br /&gt; Cuando todo parecía indicar que iba  a terminar mis días demostrando Amway, se presentó el primo Rafa y me convenció de  aceptar un empleo en la Escuela de manejo Del Valle. No lo dudé ni un instante y me presenté a las pruebas. &lt;br /&gt; En el examen de  admisión me preguntaron cosas como: ¿qué hace usted cuando ve la  luz amarilla? o ¿Cuál es la velocidad permitida en zona escolar? a) 80 km/h; b) 90 km/h; c) 15 km/h.&lt;br /&gt; El primer día de trabajo aún lo recuerdo entre escalofríos.  Había que sentarse en la parte derecha de un Chevelle del  precámbrico y esperar a que el cliente (generalmente un adolescente oligofrénico) se subiera al coche para empezar la instrucción. Mi única defensa era un pedal de freno que desgasté en los  primeros diez minutos de lección. Decidí llevar a mis pupilos al  estacionamiento del Estadio Olímpico. La primera clase terminó cuando  atropellamos un señor que estaba lavando su carro y que gracias al impacto en el hueso ilíaco no pudo corretearnos. Por supuesto  presenté mi renuncia en el momento que regresamos a la escuela,  pero fui lo suficientemente estúpido para dejarme convencer. Allí  sellé mi suerte. &lt;br /&gt; Empecé a perder pelo, los párpados me temblaban y bajé diez  kilos. Uno de mis alumnos se metió a Gabriel Mancera en sentido  contrario y no nos llevó  un camión por obra y gracia del Santo Niño de la Suerte, del que me hice fiel devoto. Un día llegó el Sr.  Hernández y dijo: &lt;br /&gt;   Guillén, le toca una especial   y se fue muerto de risa. &lt;br /&gt; La especial era una broma macabra que consistía en sacar a  carretera a los estudiantes más aventajados. Ante mi natural  recelo me explicaron que en carretera era mucho más fácil manejar, que no había carros, etcétera. &lt;br /&gt; Mi alumna se llamaba Elvirita y tenía 77 años: &lt;br /&gt;   ¿No está nervioso maestro?   preguntó &lt;br /&gt; Debí haber dicho que me estaba cagando, que esa pregunta la  debía hacer yo y muchas cosas más, sin embargo ni siquiera le  contesté. &lt;br /&gt; Enfilamos hacia la carretera a Cuernavaca. Elvirita  platicando y yo en estado cataléptico. Por el monumento a Morelos  sugerí tímidamente que regresáramos. &lt;br /&gt;   ¡De ninguna manera!-- contestó Elvirita, le prometí a mi esposo  que le iba a traer tierrita de Cuernavaca. &lt;br /&gt; Cuando íbamos bajando hacia La Pera, Elvirita decidió frenar  con motor que era lo que le habían enseñado en la escuela. El problema es que por un incomprensible misterio didáctico nadie le explicó que dicha maniobra no puede realizarse en carros con velocidades  automáticas por lo que al jalar la palanca hizo mierda la caja  que empezó a traquetear horrible.&lt;br /&gt; Probablemente debido a los nervios producidos por el ruido o  a la alteración que le provocaron mis gritos, Elvirita decidió  jalar el freno de mano que por supuesto se hizo pedazos. Cuando  probé a frenar con mi pedal el carro siguió avanzando. &lt;br /&gt; Toda mi vida transcurrió en un instante ante mis ojos, me  arrepentí de lo cometido, de lo que no y  encomendé  mi alma a la gracia  del Creador, Elvirita empezó a gritar de una forma horrible y  cerró los ojos en el preciso momento que entrábamos a la Pera a  140 kilómetros por hora. El impacto con la barda nos mandó hacia  la parte lateral de la carretera, donde nos clavamos en un monte  de tierrita de Cuernavaca que estaba allí para construir no sé que mierdas. Lo  último que alcancé a ver es a Elvirita preguntándome si no  estaba lastimado. &lt;br /&gt; Llevo tres semanas tomando la comida en popote y haciendo  pipí en un pato que trae una enfermera que me pregunta si tengo  lleno mi riñoncito. El cuarto está lleno de flores que mandó  Elvirita.&lt;br /&gt; Lo dicho... destino laboral.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1458242812215531562?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1458242812215531562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1458242812215531562&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1458242812215531562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1458242812215531562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/04/la-pera-cuento-inedito.html' title='La Pera (cuento inédito)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6617423868090330757</id><published>2011-04-14T11:39:00.000-05:00</published><updated>2011-04-14T11:39:03.312-05:00</updated><title type='text'>De editores (El Financiero, 1998)</title><content type='html'>"Nada es más sencillo que publicar un libro" me dijo una vez el queridísimo Tito Monterroso mientras yo comía unos huevos motuleños en el Sanborn's de San Angel. Recuerdo que asentí cortesmente pero por dentro me quedé pensando que la perspectiva de un escritor reconocido no es desde luego la misma que la de un pelagatos.&lt;br /&gt; Y el pelagatos era yo. &lt;br /&gt; El primer paso en la publicación de un libro es probablemente el más fácil; el aspirante a escritor se sienta frente a su computadora (si es tonto dirá que él sólo puede escribir con pluma negra) y se enfrentará a la hoja en blanco (si es tonto dirá que la sensación le produce angustia). Acto seguido empleará ocho meses de su tiempo en producir su primera obra. Este es un momento peligroso ya que todos los familiares y amigos del literato tendrán que soplarse la lectura de veinte cuartillas por sesión, asunto que determina la desacreditación social del autor el cuál se convierte en una especie de apestado al que la gente le huye como se le huye al tifo.&lt;br /&gt; El siguiente paso consiste en tomar el texto y llevarlo a una editorial para ver si les interesa publicarlo. Este es un proceso canijo ya que si uno no es el Balzac mexicano o cuate del editor o autor de consejos de superación para pendejos la cosa va a estar en chino.&lt;br /&gt; También existen accidentes a los que yo llamaría coyunturales. Una vez, por ejemplo, me dirigí a la editorial Joaquín Mortíz a dejar un texto, la editora, una joven muy simpática recibió mi libro mientras me veía con una mirada muy rara. Salí francamente mosqueado y me fui a ver en el espejo del baño. Traía un mocazo en el bigote; "este moco" pensé "arruinará mi carrera literaria".&lt;br /&gt; La oficina de un editor siempre es amplia y confortable, su atuendo nos revela que es dueño de grandes responsabilidades y de ninguna manera un burócrata-lee-libros. El procedimiento a seguir es invariable: el editor agradece al escritor que haya elegido esa casa editorial, ofrece un café y promete una respuesta pronta. Al salir de la oficina el escritor se siente William Faulkner y se va a celebrar.&lt;br /&gt; Y empieza el calvario.&lt;br /&gt; Por algún misterio que tiene que ver con el don de la ubicuidad, el editor -una persona que siempre estaba en su oficina en las horas en que la gente normal está en la oficina- no aparece por ningún lado. O no regresa de comer o fue a presentar un libro o está en la Martinica o no le da la gana contestar el teléfono. Esta última explicación la infiere el escritor después de cuatro meses y cuando ya le da vergüenza estar enchinchando a la secretaria del editor.&lt;br /&gt; El siguiente paso lo anticiparía un idiota; la respuesta del editor, cuando alguien pueda localizarlo, debería ser: "tu propuesta es interesante pero por el momento no tenemos presupuesto, quizá después". Pues bien, aunque parezca increíble, el editor (quizá porque es gente sádica o su mamá le pegaba de chiquito o simplemente le da vergüenza decir que no) anuncia que el texto se publicará (nomás que no dicen cuando). El escritor se vuelve a sentir William Faulkner y se va a celebrar por segunda vez.&lt;br /&gt; Y pasan los años.&lt;br /&gt; Desde el momento en que Tito Monterroso me dijo lo que me dijo y el día de hoy han pasado más de tres años. La única evidencia de que el par de libros que escribí serán publicados (como ofrecieron sus editores hace tres años) se encuentra en la Catedral Metropolitana en la forma de una veladora que le puse al Santo Niño Tarcisio... A ver si pega.&lt;br /&gt; Solo quedan dos explicaciones o Tito Monterroso estaba equivocado o soy un bodrio. Por pura autoestima prefiero pensar en la primera opción. Sin embargo no todo es tan malo; el jueves firmé un contrato editorial  y la editora prometió que por lo menos contestará el teléfono cuando la llame... Qué ya es decir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6617423868090330757?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6617423868090330757/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6617423868090330757&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6617423868090330757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6617423868090330757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/04/de-editores-el-financiero-1998.html' title='De editores (El Financiero, 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5666555860921184758</id><published>2011-04-09T15:02:00.003-05:00</published><updated>2011-04-09T15:02:50.542-05:00</updated><title type='text'>Diario de viaje</title><content type='html'>Para ir a El Paso, Texas hay que tener un motivo y yo lo tenía, así que salí de la oficina y tomé rumbo al aeropuerto. Por supuesto, el vuelo demorado, lo que me permitió observar zoológicamente a la gente que va y viene por los pasillos. Lo primero que queda claro es que los toques de elegancia asociados con los viajeros antiguos se han perdido en lo inmenso de la modernidad. El viajero antiguo, se preparaba para subir al avión como se prepararía un noble para recibir la orden del baño. Ahora, con un poco de suerte se pueden ver adolescentes semidesnudos cargando tablas de surf, señoras en brasier y tipos que a juzgar por su aspecto sólo pueden ser considerados idiotas. &lt;br /&gt; El vuelo es como todos; con azafatas buenísimas que en su esfuerzo bilingüe preguntan ¿quiere un pollitou? El avión llega a Dallas, ciudad con cierto renombre gracias a (el orden es estricto) sus Vaqueros, un albur pendejísimo y John Fitzgerald Kennedy, que murió asesinado en una de sus calles. La sala de American Airlines es un monumento a la megalomanía gringa. Desembarco en la puerta 12 y debo tomar el avión de conexión en la 37. Bien, la distancia entre ambos accesos es equivalente a la que recorren los del maratón del Usumacinta. La caminata se adereza con la necesidad de concentrar los sentidos para evitar ser atropellado por unos cochecitos piloteados por negros que van gritando “pííí-pííí”. Por fin en la puerta 37 y el estoconazo; donde debe decir El Paso, se lee Baltimore. Pregunto y resulta que el vuelo está demorado. Es el momento destinado a una cerveza corona que cuesta la terrenal suma de $ 3. 50 dls. &lt;br /&gt; Trepo al nuevo avión en el que, por cierto, hay teléfonos de AT&amp;T en el respaldo de los asientos. En el preciso momento que elevo mis pensamientos al creador reflexionando sobre la imbecilidad del hecho, observo a una vieja gorda que lee acetatos y descuelga el auricular.&lt;br /&gt; Dios mío.&lt;br /&gt; La llegada a El Paso inicia con terribles augurios, al llamar al hotel por medio de una línea directa, me encuentro con que no saben quien soy, no tengo reservación y lo que es peor... les vale madre. Me recomiendan que espere a la camioneta del hotel y eso hago. Misma pregunta, misma respuesta. Soy buscado por todas las posibles derivaciones de mi apellido. También ensayamos con Pedro y Cedro (esta última iniciativa de la recepcionista). Finalmente aparezco bajo el nombre de Carrrlos. &lt;br /&gt; El cuarto es amplio y tiene una tele de 40 canales lo que representa el paraíso para un teleadicto como yo. Observo A David Letterman pitorrearse de Wesley Snipes y luego leo un buen trozo de Cabrera Infante. Después de todo ¿No estoy en las entrañas del monstruo capitalista?&lt;br /&gt; En el desayuno conozco a los que serán mis compañeros durante un par de días para discutir asuntos de la frontera norte. Pido un jugo de naranja en el preciso instante que se discute acerca de la federalización mexicana y mejor me callo la boca porque de esas cosas no sé. La reunión será en el Parque Nacional de el Chamizal, situado exactamente frente al Río Bravo. En el parque hay un museo que relata -creo que objetivamente- las putizas infinitas que se dieron nuestros compatriotas con los gringos por la posesión de esa zona. No discutiré aquí los detalles de las pláticas. Lo que si diré es que en el momento que un señor de 4 metros llamado Bill Sontag iniciaba su discurso, se manifestó la furia de los elementos en la forma de un vientazo al que el Servicio Meteorológico Estadounidense le puso nombre más tarde.  Cuando salimos a comer ya la ciudad se había convertido en el epicentro de una tormenta de arena cuyos vientos alcanzaron 120 kph que tumbaron casas y mató a cuatro gentes. La empanizada que nos dimos fue soberbia. Al abrir la boca se tragaba arena y los bomberos que había en la calle quedaron como cucarachas de panadería. Antes de que se declarara la emergencia llegamos a un restaurante (mexicano por supuesto) y este es el momento de decir que además de dichos establecimientos, El Paso tiene lotes de carros y tintorerías lo que lo ubica íntegramente dentro de la categoría de ciudad horrible.&lt;br /&gt; Después de comer al hotel que por algún misterio que tiene que ver con la ley de Ohm era el único lugar del estado de Texas que no tenía luz. El lobby parecía una barraca de refugiados con velas y gente en el piso. Todos los vuelos se habían cancelado. Intenté llamar a México pero la operadora y yo rompimos el puente de la comunicación entre los pueblos cuando ella dijo algo que interpreté como “su llamada a Tegucigalpa está lista”.&lt;br /&gt; Fuimos a un bar, en la barra una prostituta que podría concursar limpiamente en señorita México, revisaba el lugar con cara de fastidio. Tomó un teléfono celular y luego salió a buscar amores en medio de la tormenta ante la mirada babeante de los parroquianos. Los bares gringos son todos iguales: una televisión de 6 metros, un cantinero chistosón y juegos de pinball para borrachos.&lt;br /&gt; Al día siguiente y después de la reunión recorrimos el parque, es bonito tiene un buen museo y un “tiatrote” en palabras de nuestra guía. Casi todo está destinado a explicar la chinga implícita en trazar la frontera utilizando el Río Bravo como marcador ya que de pronto el río desviaba su curso y dejaba en calzones a algún compatriota. El arreglo consistió en marcar su curso con concreto y firmar un tratado en 1963 que nos devolvió una pequeñísima parte del territorio tomado por los gringos en el siglo pasado.&lt;br /&gt; Por la noche a Ciudad Juárez. El paso por la frontera es catorce veces más simple que el de la caseta de Atlacomulco. La ciudad es diferente a su vecina norteamericana; se respira un ambiente de desmadre muy nacional. Entramos a un restaurante y tuve el raro privilegio de observar como la mejor sociedad juarense canta canciones rancheras  mientras besa a los mariachis. Por supuesto la referencia musical inmediata es la de Juan Gabriel, lo que determina que ensayemos varias canciones entre las que destaca el controvertido tema “todas las mañanas entra por mi ventana el señor sol...”. Después de cuatro kilos de cervezas me quedo pensando que aquí a los gringos no se les ve con recelo lo que no deja de ser un prodigio.&lt;br /&gt; El regreso a El Paso tampoco entraña ningún riesgo (pensé que iba a ser poseído por un perro huele drogas) y la salida a México al día siguiente se lleva a cabo como todas las salidas que se respeten. esto es, a las cinco de la mañana con un frío de los mil demonios. &lt;br /&gt; Al llegar al D.F. me encuentro con una contingencia ambiental a la que modestamente colaboro con la tierra que traigo en las orejas y que -según se me explica- saldrá el día que vaya a ver el otorrinolaringologo...&lt;br /&gt; Evento que nunca ocurrirá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5666555860921184758?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5666555860921184758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5666555860921184758&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5666555860921184758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5666555860921184758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/04/diario-de-viaje.html' title='Diario de viaje'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6403897354360006647</id><published>2011-04-02T15:00:00.003-06:00</published><updated>2011-04-02T15:00:29.569-06:00</updated><title type='text'>Cumpleaños (El Financiero 1998)</title><content type='html'>Durante trescientos sesenta y cuatro días del año, la gente se comporta normalmente. Si se es barrendero se barre la calle, si se es policía hay que robar a los transeúntes y si se es diputado no se hace nada. Sin embargo, llega el día del cumpleaños y todo se altera. Entonces se pone uno sus mejores galas, recibe llamadas de felicitación a partir de las cinco de la mañana de gente que sólo llama ese día y no tiene nada mejor que hacer. Al llegar a la oficina los compañeros cantan el japi berdey tu yu y por la noche se organiza una pachanga con tacos de guisado y cubas libres.&lt;br /&gt; Los ritos asociados al onomástico me parecen una fuente de misterios inescrutables: ¿Quién carajos es el Rey David? ¿Qué demonios hace en "Las mañanitas"? ¿Por qué la gente se pone gorritos? ¿A quién se le ocurrió meter cañas y limas en una piñata?...&lt;br /&gt; La verdad es que no lo sé.&lt;br /&gt; El primer cumpleaños del que tengo memoria terminó muy mal; un servidor (que era el festejado) fue colocado exactamente abajo de la piñata con una venda chapucera que  permitía ver absolutamente todo. Los que maniobraban al pajarote (no es una indecencia, esa era la forma de la piñata) quisieron tener una deferencia conmigo y colocaron la piñata en mis narices, le aticé con toda mi alma y logré que un pedazo de olla me diera en la cabeza, cuando me repuse, ya mis amistades, que eran como musarañas, habían acaparado todos los dulces. Mas tarde, el padre de uno de mis amiguitos hizo un papelón terrible al ponerse a recitar "Por qué me quite del vicio" en completo estado de ebriedad. La fiesta terminó cuando estimulado por un incomprensible espíritu científico, me dediqué a fabricar "el gas del huevo podrido", es decir ácido sulfhídrico. Utilicé un juego de química que me habían regalado. Ocupé una hora en rociar la mezcla que había producido sobre todos mis invitados hasta que me estrellé contra una puerta que Luis Javier Manrique había cerrado en su huída. Ese día escupí cachos de lengua.&lt;br /&gt; La gente celebra los cumpleaños de sus hijos de muy diversas maneras; hay los que contratan un mago. El pobre infeliz dedica una hora de su existencia a tratar con un puñado de niños oligofrénicos que le quieren patear los nalgas o descubrirle el truco. Luego viene el pastel y las velitas. Como un signo inequívoco de la estupidez que impera en estos tiempos, se ha adoptado la costumbre de que el festejado le de una mordida al pastel mientras algún bromista le hunde la cabeza, el resultado es que los invitados tienen que comer trozos babeados o con pelos... guácala.&lt;br /&gt; Hay quien decide organizar la fiesta en un parque, para cumplir tal propósito se acordona un area específica con globos y la ruta se llena de indicaciones del tipo "al cumpleaños de Jorgito". La fiesta invariablemente adquiere personalidad cuando el niño Coque rueda por una pendiente de veinticinco metros y termina descalabrado.&lt;br /&gt; Otra variante es la de los salones de fiesta, que normalmente tienen nombres como "Cangurín" o "Chispitas". En ellos, los infantes se meten a albercas llenas de pelotas en las que se suenan entre sí, mientras el resto se suena los mocos con las cortinas.&lt;br /&gt; Las fiestas de adultos son iguales a las de los niños nomás que generalmente los asistentes terminan madreados por el alcohol y no por juegos de química o pendientes endemoniadas. Las bromas que se hacen son invariables: "¿cuántos cumples?", "no van a alcanzar las velas", "tienes (aquí un número de años) de no bañarte" o "uyy, ya no soplas".&lt;br /&gt; En fin, la gente sigue y seguirá festejando los cumpleaños de mil maneras, con velas que no se apagan o con regalos de roperazo. Habrá que aceptarlo o parecer un desadaptado. Es por ello que hoy, día de mi nacimiento, me pondré un gorrito, cantaré como un idiota y seguramente fabricaré el gas del huevo podrido para obtener una venganza largamente esperada&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6403897354360006647?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6403897354360006647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6403897354360006647&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6403897354360006647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6403897354360006647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/04/cumpleanos-el-financiero-1998.html' title='Cumpleaños (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5336360166218718454</id><published>2011-03-27T17:48:00.002-06:00</published><updated>2011-03-27T17:48:52.567-06:00</updated><title type='text'>De la lectura (El Financiero 1996)</title><content type='html'>El primero (y aparentemente el único) que se dio cuenta de la joda que implica que a uno lo estén enchinchando conque hay que leer, fue Jorge Ibargüengoitia que escribió: “La lectura es un acto libre. Debe uno leer el libro que le apetezca a la hora que le convenga. Y si no le apetece a uno ningún libro, no lee, y no se ha perdido gran cosa”. Por supuesto tenía razón. Sin embargo, la idea de que debemos redimir a nuestro pueblo y sacarlo de sus chanoques y memines se extiende y cobra fuerza como el ariete que encabeza la cruzada nacional por la cultura.&lt;br /&gt; Nuestros prohombres de la intelectualidad se empeñan en demostrarnos que todo el asunto se reduce a una ecuación matemática en la que el aumento de la lectura determina un incremento de nuestras bases culturales y en consecuencia nos hace más independientes. Todo lo anterior -me parece- es una mamadencia . &lt;br /&gt; Permítame, querido lector, tratar de demostrar la aseveración anterior (que parecería criminal) a través de algunos argumentos elementales.&lt;br /&gt; En primer lugar si los badulaques que leen a los clásicos consideran que el escenario ideal es el de un plomero en el Metro que va leyendo a Chesterton para comentar con su compañero de asiento “¡pero que interesante!” el asunto no tiene destino, y este es el momento de abrir un paréntesis para advertir que los badulaques lo son, no porque lean a los clásicos (muy su vida, desde luego), sino porque pretenden  que todos imitemos tan noble gesto. La segunda advertencia tiene que ver con las ganas de un plomero (gremio al que respeto con la honorable excepción de uno de sus integrantes que logró que brotara caca de mi baño durante una reunión social) de leer a don Gilbert, que deben ser equivalentes a las de ver desnudo a Paco Stanley. Fin del paréntesis.&lt;br /&gt; La siguiente escena que es necesario imaginar es la de un señor detrás de su hijo Juanito, que está sentado enfrente de una televisión viendo como idiota a los power rangers, tratando de lograr que el retoño asigne a las putizas del Corsario Negro mayor valor que a las que está presenciando en la tele. Nuevamente el asunto no tiene destino ya que Salgari es un alfeñique de 44 kilos comparado con  Azcárraga y Chabelo. Si la estrategia para vencer en tan desigual batalla es decretar la lectura, me queda claro que los rangers, como es su costumbre, triunfarán; que Emilio Salgari terminará con un ojo morado y que los niños acabarán sus días en un hospital víctimas de los rayos gamma recibidos de tanto ver televisión.&lt;br /&gt; El tercer y último punto se relaciona  con la asignación de los valores culturales. Sucede frecuentemente, por ejemplo, que se considera a la música clásica (llamada culta por los mamones) como superior a los Beatles (llamado el cuarteto Liverpul por los mamones) y a éstos tan grandes que Cornelio Reyna no les llega ni a los talones. Lo mismo sucede con la literatura donde Cornelio Reyna equivale al escritor del libro vaquero. &lt;br /&gt; Se argumentará, desde luego que hay que elegir lo bueno por sobre lo malo, lo trascendente por lo que no lo es, lo inmortal por lo efímero y jaladas en ese tenor. La pregunta inmediata es: ¿de parte de quién? ¿para cumplir qué meta? ¿cuáles son los criterios?  &lt;br /&gt; Esto -la aclaración me parece necesaria- no quiere decir que para mí Cornelio Reyna es igual a los Beatles o a Mozart,  el asunto tiene que ver, más bien con el fundamentalismo de obligar a los demás a oír a Mahler o leer a  Platón. nomás porque son muy trascendentes.&lt;br /&gt; Fernando Savater le recomienda a su hijo Amador: “... hay que dejarse de premios y castigos, en una palabra de cuanto quiere dirigirte desde fuera”. Lo que me parece una verdad del tamaño de una casa. ¿Qué sería bueno que nuestros hijos leyeran? Si, ¿A huevo? Por supuesto que no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5336360166218718454?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5336360166218718454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5336360166218718454&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5336360166218718454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5336360166218718454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/03/de-la-lectura-el-financiero-1996.html' title='De la lectura (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-3858770239790889504</id><published>2011-03-21T10:30:00.002-06:00</published><updated>2011-03-21T10:30:45.228-06:00</updated><title type='text'>Un país de niños (El Financiero 1996)</title><content type='html'>A los mexicanos no nos gustan -y aquí pienso en un charro con mocos en los bigotes que grita ¡Viva México cabrones!- las reglas, ni que nadie nos diga lo que tenemos que hacer. Siempre he observado con cierto estupor como nuestros compatriotas festejan la ceremonia del 15 de septiembre en Los Ángeles y Chicago ¿Se imagina la madriza que le pondrían a un gringo que usara un espacio público para festejar el 4 de julio?&lt;br /&gt; El hecho de que seamos tan refractarios a los reglamentos produce hechos extraordinarios, como el de que exista una norma para que usemos el cinturón de seguridad al subir a un coche y que dicha disposición sea cumplida por el 0.001% de los automovilistas (lo que determina por cierto que cada diez minutos un señor atraviese su parabrisas y vaya a embarrarse a un poste de luz). Es notable, también, nuestra eterna queja ante la corrupción , cuándo lo primero que hacemos es buscar la palanca que mueve al mundo o embarrarle la mano a un policía (por cierto, jijo de la tiznada) para que nos deje ir sin problemas en el momento de violar alguna norma vial.&lt;br /&gt; Pero bueno, este artículo (que está tomando el desagradable rumbo de un sermón) no es para hablar de la corrupción, sino de lo chistosos que somos para interpretar las cosas como nos dé la gana.&lt;br /&gt; Un par de notas llamaron mi atención en la edición del viernes 12 de abril de nuestro bien amado Financiero: en primer lugar una carta de un señor (¿o joven?) que se llama Benjamín Romero Duarte y que fue enviada a  esta sección cultural argumentando -palabras más, palabras menos- que había participado en un concurso del Fonca para Revistas Independientes y no había ganado. Hasta aquí nada anormal, ni siquiera el delicioso detalle de que una revista independiente busque subsidios gubernamentales. Lo interesante empieza realmente cuando Romero pone como camote al jurado y  acusa a sus miembros de cosas terribles: al primero lo tacha de desconocido, al segundo de ¡cursi! y de ser director de una revista que “no pasa por su mejor momento”, al tercero le sopla porque dirige una revista que repite temas de su anterior época y que además es a colores “para exhibir la cara bonita de las artesanías mexicanas”. Luego habla muy bien de su proyecto perdedor y muy mal de los proyectos ganadores. El final es una queja airada ante los monopolios culturales.&lt;br /&gt; Bien, analicemos los argumentos empleados: en primer lugar, asumo que el Fonca difícilmente puede poner como norma para ser jurado “que los conozca Benjamín Romero”, en segundo lugar, el adjetivo “cursi” es impreciso; ¿quiere decir que el jurado en cuestión manda tarjetas del día de San Valentin? ¿qué cree en el amor? No lo sé. En terceras (como dicen los niños) el que una revista no pase por su mejor momento me parece un asunto completamente normal (lo extraordinario sería lo contrario) y en cuarto lugar, la opción de publicar en color es una alternativa que Duarte considera (digámoslo elegantemente) de manera superficial.&lt;br /&gt; Yo -un mero espectador que no conoce ni al perdedor, ni al desconocido, ni al cursi, ni al refriteador- me pregunto: ¿por que demonios ante este panorama (los enjuagues del Fonca, la incompetencia del jurado y demas yerbas) Duarte presentó su proyecto? La respuesta es obvia: porque pensó que ganaría la marmaja. ¿Por qué no impugnó el proceso antes de conocer el resultado? La respuesta es también obvia: porque no es menso ¿Por qué se quejó al perder? La respuesta tiene que ver con esa inmadurez nacional a la que me refería al inicio. En fin.&lt;br /&gt; La segunda nota la publicó Nelson Vargas en la sección deportiva y en ella se queja de que -pese a que las reglas y los parámetros para que nadadores mexicanos vayan a Atlanta se anunciaron con anticipación- las autoridades deportivas son cerradas porque no cambian esos parámetros por unos más suavecitos. Esto con el fin de que nuestros deportistas hagan un papel que no debería ser muy diferente al que nos tienen acostumbrados. La misma gata... Pero revolcada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-3858770239790889504?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/3858770239790889504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=3858770239790889504&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3858770239790889504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3858770239790889504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/03/un-pais-de-ninos-el-financiero-1996.html' title='Un país de niños (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5811038816266369146</id><published>2011-03-17T10:42:00.000-06:00</published><updated>2011-03-17T10:42:07.579-06:00</updated><title type='text'>Vacaciones (El Financiero 1999)</title><content type='html'>En estos días la gente anda de vacaciones, yo mismo cuando usted lea estas líneas, querido lector, estaré a la muy confortable temperatura de quince bajo cero sufriendo un enfriamiento en las partes que los clásicos llaman “prudentes” y descongelando a mis niños para sacarlos a ver la iluminación. &lt;br /&gt;Normalmente, las vacaciones son planeadas con dos años de anticipación, lo que se sugiere es que un grupo de ciudadano se siente en una mesa y empiecen a darle vuelo a la hilacha: “vamos a recorrer Rusia en el Transiberiano” otros proponen cosas como recorrer a pie la Patagonia. El común denominador de este esquema de planeación es que es delirante y pese a ello recibe la adhesión de todos los presentes que se apuntan entusiastas. La realidad los devuelve a todos a su sitio y el transiberiano se convierte, en el mejor de los casos, en un fin de semana a Agua Hedionda. &lt;br /&gt; Uno espera las vacaciones como los campesinos la lluvia; durante la chinga laboral siempre se mira en el horizonte el calendario contando los días que faltan para terminar. Sin embargo, la gente hace cosas  muy extrañas en el momento de quedar libre; en lugar de tirarse quince días en una cama con la misión de levantarse únicamente para lo que hay que levantarse, se meten en una camioneta de la que cuelgan cazuelas y una lancha inflable y se dirigen a la playa más cercana en la que hay tres millones de personas que tuvieron la misma idea. Ahí empiezan los problemas, porque en las playas normalmente hace un calor que se mastica, la arena le raya a uno hasta la vergüenza y no hay un lugar con sombrita porque los que lo obtuvieron se levantaron a las cuatro de la mañana para apartarlo.  Por algún misterio metabólico los meseros de playa padecen una forma avanzada de la amnesia que se manifiesta en el momento de llevar ostiones por camarones o pescado empapelado en lugar de milanesa. Como cada plato tarda lo mismo que el parto del hipopótamo uno se come lo que llegue y se pone de un humor de los mil diablos. Lo que sigue es tumbarse en una silla que tiene una distancia de veinte centímetros con la del vecino por lo que uno oye la música del gordo de al lado, huele la crema de coco que se unta en la barriga y recibe un manazo cuando el otro se duerme. &lt;br /&gt; La playa es además un lugar donde la gente que vacaciona se viste de una forma –digamos- diferente. Los señores tienen varias alternativas, una es usar zapatos blancos sin ser doctores, no ponerse calcetines y usar camisas de miéntame la madre. Otros se deciden por una especie de calzones guangos de manga larga, playeras que tienen leyendas idiotas como: “yo me subí al parachute ride” y huaraches de llanta. A las señoras les parece muy natural ponerse un traje de baño que tiene a la altura de los senos un par de conos de cartón y colgarse de la cintura unas sábanas de colores que se amarran con nudo doble.  En la cabeza se ponen una visera de cajero del hipódromo y unos lentes de mamá mosca. &lt;br /&gt; En el imaginario colectivo se asume que las playas son un lugar ideal para el romance. Mentira, entrar en lances amatorios sobre la arena puede producir disfunciones vertebrales o rozaduras estremecedoras, además cuando uno va caminando tomado de la mano invariablemente se da una empapada en las espinillas por la pleamar que llega a traición. Las vacaciones en la playa son –se supone- un lugar para salir de noche. El problema es que si uno tiene el aspecto del Benemérito no tendrá ninguna posibilidad de entrar, debido a que los porteros, que normalmente son unos animales, tienen la consigna de no dejar pasar a nadie que no luzca como el príncipe de Noruega.&lt;br /&gt; Pues bien, yo que estoy en el lugar más lejano posible de la playa, querido lector, le mando un abrazo quebrantahuesos esté donde esté y lo conmino a que no ande diciendo que se acabó el milenio aunque, pensándolo bien, haga usted lo que le nazca que de eso se trata la vida.&lt;br /&gt; Salud&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5811038816266369146?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5811038816266369146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5811038816266369146&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5811038816266369146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5811038816266369146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/03/vacaciones-el-financiero-1999.html' title='Vacaciones (El Financiero 1999)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-8365163333734754312</id><published>2011-03-05T15:08:00.002-06:00</published><updated>2011-03-05T15:08:33.783-06:00</updated><title type='text'>El Aristeguigate (Etcétera 2011)</title><content type='html'>México es una Nación de susceptibles y como tal debe ser analizada sociológicamente. El reciente caso de un trío de imbéciles que conducen el programa Top Gear es ilustrativo; como es ampliamente sabido estos señores lo que hicieron fue pitorrearse de la raza tenochca utilizando argumentos propios de alguien que se pegó en la cabeza cuando era niño. La reacción –como siempre- fue desmedida y exaltada, sin reparar que tenemos la nacional costumbre de ver la paja en el ojo ajeno y no en la viga del propio. Cualquier programa del canal 2 en el que ponen a un negro con un hueso en la cabeza debería bastar para matizar nuestras iras o, si se quiere una medida extrema, mandar un comando encabezado por Legarreta, Chapoy y Bozzo a Londres para que ahora sí sepan lo que es amar a Dios en tierra de indios.&lt;br /&gt; El segundo evento se vincula con el pleito con el gobierno francés. En este caso está clarísimo que Sarkozy no las traía todas consigo el día que se subió al ring y que la respuesta inicial de nuestro gobierno fue adecuada. Sin embargo, como nadie nos enseña que escalar un lío es absurdo sobre todo ante tales motivos, nos enfrascamos en la bravata confiando en que las armas nacionales se cubran de gloria y que gente respetable como Carlos Marín hable del “resentimiento por la batalla del 5 de mayo”. Dios.&lt;br /&gt; Todo este preámbulo es para hablar de Carmen Aristegui, una periodista a la que respeto pero que ilustra como en muchos casos en este país los informadores se han vuelta la nota que ellos deberían ofrecer a sus seguidores. Todo empezó con este Titán de la política conocido como Gerardo Fernández Noroña que en su estilo, copiado ideológicamente del Demonio de Tasmania, generó una provocación en San Lázaro aduciendo a los problemas que supuestamente tiene nuestro Presidente con la bebida. La reacción de un periodista en este caso a mí que no lo soy, me parece evidente; acudir con Noroña y pedirle que además de mantas nos ofrezca alguna evidencia que apuntale su, hasta ese momento calumnia. Pero no, el seguimiento en muchos casos fue de autocensura y la respuesta más llamativa fue la de Aristegui que en lugar de seguir esa línea sugirió que Los Pinos deberían de salir a aclarar este entuerto. Por supuesto que se trata de un exceso en el que es acusado parecería obligado a defenderse y no viceversa. La reacción de los empleadores de Aristegui fue simple, la despidieron y entonces se armo un sainete asociado a las “presiones de Los Pinos en contra de la libertad de expresión”.&lt;br /&gt; Todo aquel que siga lo que escribo podrá acreditar que estoy muy lejos de apoyar el Gobierno de Calderón que me ha parecido enormemente ineficaz, sin embargo, en los países de blanco y negro como el nuestro, argumentar lo que argumento me pone inmediatamente de su lado y en contra de las libertades. Ése es el mal endémico de este país, la falta de análisis de coyuntura y caso por caso y los sesgos ideológicos que forman opiniones por consigna y no registrando las aristas de cada tema.&lt;br /&gt; Es impresionante la polarización nacional, si se acepta a las redes sociales como un indicador fue notable la forma en la que ambos bandos se dieron hasta con la cubeta ante un tema que si bien no es irrelevante, tampoco constituye uno de los pilares de la agenda nacional. Son tiempos políticos ¿los hay que no lo sean? Mientras sigamos en un mundo de villanos malignos y de víctimas angelicales y mientras la pobreza argumental y la confrontación nos sigan sometiendo, será muy difícil construir acuerdos elementales libres de suspicacias y aroma a vendetta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-8365163333734754312?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/8365163333734754312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=8365163333734754312&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8365163333734754312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8365163333734754312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/03/el-aristeguigate-etcetera-2011.html' title='El Aristeguigate (Etcétera 2011)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6737749506134894105</id><published>2011-03-02T09:08:00.000-06:00</published><updated>2011-03-02T09:08:49.946-06:00</updated><title type='text'>De la belleza (El Financiero 1992)</title><content type='html'>En sus cartas escritas con la indudable intención de ser  publicadas, Frances Erskine, Marquesa de Calderón de la Barca  acotó sin ningun tipo de piedad en 1840: &lt;br /&gt; "Al llegar por primera vez de los Estados Unidos, donde una  mujer fea es un fenómeno, no se puede sino sentir sorpresa, al  advertir la general ausencia de belleza que existe en México". &lt;br /&gt; Ante esta declaración solo quedrían dos cosas por  hacer: o se siente uno ofendido y protesta ante esta evidente  agresión a la estetica nacional, o en cambio se suspira con  alivio mientras se piensa: "Híjole, que suerte que no se refieran  a mi". &lt;br /&gt; ¿Somos feos los mexicanos?, esta pregunta equivale a cuestionar si los argentinos son pedantes o las brasileñas buenotas y  por supuesto existe el riesgo de generalizar peligrosamente. Sin  embargo me parece que el tema puede ser abordado ponderando los  sesgos que, en diferentes direcciones tiene nuestra belleza patria, es decir aquellos que son guapos como para salir anunciando calzones en la televisión y por otro lado, los que tienen  una de esas caras que solo se ven en las películas del Santo  contra los monstruos panzones. &lt;br /&gt; En primer lugar habría que reflexionar sobre cómo se han  transformado nuestros criterios estéticos a partir de la conquista española y más tarde la norteamericana. Originalmente, estoy  seguro, nuestros antepasados debieron haber tenido un gusto  bastante parejo, seguramente Xochipanquetzal era un guerrero  fuerte, moreno con bigote en las comisuras y piochita que debe  haberse chiflado por Cascuatloni que era una morena de cuerpo  regular pelo negro y largo y quince dientes en la boca. Los  españoles vinieron a arruinarlo todo ya que su mezcla con nuestros antepasados generó una diversidad de morfos notables que si  bien enriqueció las posibilidades de elección, contaminó de  manera definitiva nuestros criterios de valoración de la belleza.  Los gringos por su lado, nos vendieron la imagen del hombre y la  mujer rubios "con dientes rubios" que diría Blades, y nosotros la  aceptamos gustosos firmando así nuestra sentencia, ¿Por qué? Pues  simplemente porque no somos ni jamás seremos como ellos. Recientemente la revista Newsweek presentó una reflexión acerca de los criterios de belleza  en nuestro país y ejemplificó utilizando el programa infantil  "TVO", em el que un grupo de adolescentes buenísimas hacen concursos para niños. Todas ellas sin excepción... son rubias. &lt;br /&gt; Ahora bien, pensemos en un mexicano promedio, imaginémoslo  burócrata de Fertimex. Su cuerpo a fuerza de descuidos ha adquirido un volumen similar al de un bolo de boliche, tiene el pelo  negro y picudo como para ensartar chaquira. Se ha dejado un  bigote notable por lo ralo y cuando se rie muestra un premolar de  oro. Crueldades aparte si comparamos a nuestro personaje con Tom  Selleck debemos concluir inequívocamente que estamos bastante  raspados, aunque se vale añadir: ¿Y? &lt;br /&gt; Nos quedan dos alternativas, o replanteamos nuestros criterios estéticos o generamos rápidamente una dotación de psicoanalistas que  se encarguen de trabajar nuestra eterna y profunda frustración  por ser tan endemoniadamente feos ¿no cree usted?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6737749506134894105?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6737749506134894105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6737749506134894105&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6737749506134894105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6737749506134894105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/03/de-la-belleza-el-financiero-1992.html' title='De la belleza (El Financiero 1992)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-3082978667075451083</id><published>2011-02-25T14:13:00.000-06:00</published><updated>2011-02-25T14:13:25.164-06:00</updated><title type='text'>Crónica de mi fraude a la Nación (Nexos 1994)</title><content type='html'>Todo empezó con el viaje a Cuba. “No es tan caro”, decíamos, “cosa de tomarse una semana”. Nuestros amigos libertarios hablaban de “acercarse a la Revolución, conocer la realidad cubana”, etc. Hasta allí todo bien, sin embargo había un pero... mi cartilla.&lt;br /&gt;A los dieciocho terminé la preparatoria y mi amigo Paco Rodríguez, que se iba a Europa, me invitó a viajar con él. Como no tenía cartilla, hice lo que todo joven de mi edad y posibilidades hacía: la obtuve chueca. El trámite fue truculento y se hizo por medio de un amigo de Paulina Lara apodado “el Pulga”.&lt;br /&gt;–No te preocupes –decía el día anterior a la salida, cuando el único documento oficial que tenía era mi certificado de primaria. &lt;br /&gt;Por uno de esos milagros que siembran dudas espirituales, todo se arregló y pude irme. Pero allí no paró la cosa, ya que la cartilla hay que resellarla (visar dicen los militares) cada diez años. Por supuesto, dado el procedimiento irregular que había seguido, decidí qué solo un arrebato de idiotez temprana me llevaría a cumplir el trámite. Hice algunos viajes y, en el último, al pasar por migración me pidieron el resello. &lt;br /&gt;–No sale joven –dijo el funcionario de bigotito. &lt;br /&gt;Cabe aclarar que iba yo cuidando siete niños de diez años con rumbo a Oregon y que quince minutos antes me había despedido de sus padres diciéndoles que todo iba a salir bien. &lt;br /&gt;Me hinqué en el cajón del inspector, lloré y lo jalé de los  pantalones. Finalmente se compadeció y me dejó pasar, pero advirtió: &lt;br /&gt;–Reselle su cartilla. &lt;br /&gt;Ahora, con la perspectiva cubana, las palabras del de bigotito retumbaban en mis oídos. Como yo había decidido no pasar nunca por un trago tan amargo otra vez, hice de tripas corazón y fui a la Defensa Nacional en un acto evidente de idiotez temprana. Recuerdo que al ver mi cartilla el militar encargado levantó la mirada y movió la cabeza de un lado a otro, “Listo”, pensé, “ya  valió madre”. Pedí permiso para hablar por teléfono, le avisé a mi esposa y cuando regresé fui escoltado por dos soldados hasta un galerón donde el Sargento X me dijo que la cartilla era falsa, que ya ni chingaba, que eso era muy grave, etc. Acepté inmediatamente mi culpa, lo que tuvo un efecto positivo: “Lo felicito por su  valor civil, no lo vuelva  a repetir”, dijo mientras rompía la hojita de la liberación. “Vaya en febrero a reclutamiento y no se preocupe, a su edad ya no marcha”, añadió.&lt;br /&gt;Cuando les conté a mis amigos la noticia, pasaron del desternillamiento a las palmaditas en el lomo, lo que francamente me dejó muy preocupado.&lt;br /&gt;Luego entendí por qué. &lt;br /&gt;En febrero me presenté en la alberca olímpica a recibir el estoconazo; tenía que estar el primer sábado de marzo en el Campo Militar número uno a las siete de la mañana con pantalón azul, zapato negro y camiseta blanca. La víspera no pude dormir pensando que formaba  parte del 28 regimiento blindado.&lt;br /&gt;Ahí estaba yo, con mis treinta años a cuestas, en medio de dos mil reclutas, cantando el himno nacional a las 7:15 de la mañana con un frío de pastorela, maldiciendo con toda mi alma el viaje a Cuba. Regresamos al regimiento y nos repartieron boinas verdes con una falta de tino envidiable. A nadie le quedaban, algunos se la encasquetaban hasta las sienes, parecían panaderos; otros eran tan cabezones que no lograban ajustar las cachuchas más allá de la coronilla, ésos recordaban a las colegialas de escuela de monjas. &lt;br /&gt;Nos dividieron por escuadrones, los vejetes a la reserva. Aquí –dije para mis adentros– nos van a decir que podemos irnos y que regresemos en diciembre. Nada más equivocado. Liberaron a los anticipados que se fueron muertos de risa.&lt;br /&gt;El resto del día fue una modesta prefiguración del infierno. Nos formaron para ins¬trucción, la cual se componía de tres modalidades, todas ellas  con el sol a plomo: &lt;br /&gt;a) El sargento explicaba qué es el honor, la lealtad o el patriotismo, conceptos que se fusilaba de un manual y que nos hacía repetir durante quince minutos:&lt;br /&gt;–A ver tú, gordo, qué es el patriotismo. &lt;br /&gt;–Entregarlo todo por nuestra patria –contestaba uno.&lt;br /&gt;El sargento se daba por satisfecho y buscaba otro sustentante, le repetía la pregunta, se repetía la respuesta, etcétera. &lt;br /&gt;b) Otro sargento nos formaba y nos instruía acerca del paso redoblado, el flanco derecho o la media vuelta. Como el campo era de tierra, al marchar levantábamos un terregal que nos dejaba escupiendo adobe.&lt;br /&gt;c) La más diabólica de las tres opciones era la última, que con¬sistía en hacernos trotar a paso veloz durante media hora cantando canciones como hacen los gringos. Todo aquel que conozca el metabolismo humano sabe que correr y cantar son eventos incompatibles que al forzarse a convivir logran el prodigio de que se escupa la pleura a los tres kilómetros.&lt;br /&gt;A las 10:30 y hasta las 11 se servían las tortas de queso de puerco sin rasurar, era el único momento en que nos podíamos sentar. A dos que se estaban aventando los llamaron al  frente y los hicieron cachetearse, después del soplamocos, tenían  que repetir: “Ja ja, no me dolió”.&lt;br /&gt;Me deprimí.&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi casa tenía el aspecto de alguien que ha caminado desde Laredo sin parar. &lt;br /&gt;Cada semana era terrible. A la altura del miércoles comenzaba la depresión, el viernes me ponía de un humor de los demonios y el sábado después de la milicia, que terminaba a la una, me iba a dormir y no despertaba hasta las 10 de la noche. &lt;br /&gt;Dos factores contribuyeron a empeorar notablemente las cosas. Primero, el gobierno anunció a  mediados de año que la cartilla no era ya necesaria para salir  del país. El segundo factor fue de orden logístico, en junio nos repartieron unos mosquetes de 5 Kg. con los que había que marchar por los terregales. Cuando disparamos quedé sordo. &lt;br /&gt;Había soldados razonablemente amigables, sin embargo otros eran estilo West Point, es decir, llevados de la mala vida, le  hablaban a uno de cerca escupiendo en la cara o en la nuca y tenían una especial proclividad por las lagartijas, con la desventaja de que éramos los reclutas los encargados de ejecutarlas porque pasaba la mosca. &lt;br /&gt;Aquello duró un año, al final nos llevaron al Campo Marte y a uno por uno nos repartieron las cartillas liberadas. Nunca he vuelto a ser tan feliz. &lt;br /&gt;El 27 de diciembre salí para La Habana, en el avión iba yo recordando la canción del regimiento: “Mi mamá me lo decía, hijo no te hagas soldado, porque marchan  noche y día”.  Por supuesto, tenía razón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-3082978667075451083?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/3082978667075451083/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=3082978667075451083&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3082978667075451083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3082978667075451083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/02/cronica-de-mi-fraude-la-nacion-nexos.html' title='Crónica de mi fraude a la Nación (Nexos 1994)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1897250615543310836</id><published>2011-02-17T13:45:00.002-06:00</published><updated>2011-02-17T13:45:31.433-06:00</updated><title type='text'>Los talibanes sexuales (El Financiero 2001)</title><content type='html'>En mi cuadro de honor particular se encuentra Raúl  Trejo Delarbre, un periodista que se ha encargado sistemáticamente de llamar nuestra atención sobre los vicios y excesos de los medios. Raúl -una de las plumas más equilibradas y lúcidas del periodismo nacional- es director de Etcétera, una revista que se especializa justamente en el análisis mediático  y colaborador del periódico Crónica (que, por cierto, frecuentemente cae en los vicios que el propio Trejo ha señalado y que identifica al PRD como el causante de todos los males posibles y de otros que están por inventarse). Hace unos días Raúl escribió un artículo titulado “Los talibanes totonacas” donde da cuenta de las exigencias de un señor de nombre Guillermo Bustamante que evidentemente sufre una forma benigna de retardo mental y se ostenta como Presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia, agrupación que ignoro a quién representa (yo soy padre de familia y ni inhalando volátiles solicitaría mi afiliación) pero que tiene la capacidad de cuando en cuando de hacer señalamientos que son en sí mismos lecciones de historia ya que nos remiten irremisiblemente a la alta edad media. En pocas palabras (o en muchas no lo sé) el señor Bustamante ha señalado que el libro de ciencias naturales de quinto grado de primaria es: “genitalista, reduccionista y promotor de conductas antinaturales”, además de que implica: “un lenguaje subliminal” para la promoción de “conductas homosexuales”. Desde luego Raúl –que es un caballero- simplemente expresa su rechazo a tales posturas pero yo –que no lo soy- quiero aportar mi visión de las cosas.&lt;br /&gt; Lo primero que diré es que respiro por la herida; en 1993 fui uno de los autores del programa de ciencias naturales para la primaria que tanto molesta a don Guillermo y además, soy, como consta en la página legal, revisor del libro de marras. Recuerdo que cuando analicé el texto me pareció adecuado y pertinente y nunca se me ocurrió (porque no soy tonto) entrar en digresiones acerca de los “mensajes subliminales” ocultos por ahí. Una de las láminas que molestan al señor Bustamante se encuentra en la página 101 y  muestra a dos chavos bañándose, en el pie de la ilustración se lee: “el niño de la izquierda tiene el pene circuncidado y el de la derecha no”. Me imagino que en ese momento el señor Bustamante entró en coma ya que en su diccionario personal (o en el de la Asociación que tan dignamente dirige) el pene debe llamarse: “vergüenza”, “parte noble” o de plano “pirinola”. Uno analiza la ilustración (horrorosa, por cierto)  y, efectivamente el niño de la izquierda se está enjabonando la cabeza  mientras que el de la derecha hace lo propio con su cuello. El primer punto es que a menos que la gente que se bañe en las mismas regaderas sea causalmente homosexual, no me imagino en qué estaría pensando el señor Bustamante mientras veía la ilustración (miento, sí me imagino). &lt;br /&gt;En segundo lugar, nuestro buen amigo se dedicó con el tiempo y paciencia suficientes a contar que en todo el libro existen 25  referencias genitales. Si la vida me diera el mismo tiempo podría apostar que la palabra azúcar aparece 30 y ello no significa que los dueños de los ingenios quieran pervertir mentes infantiles para captar futuros consumidores. Los argumentos ofrecidos son de ese calibre y uno debería reírse de no ser por la escalofriante declaración de que el Secretario de Educación “fue muy receptivo”. Desde luego se entiende que un señor tan importante no puede decirle a un grupo de gentes que lo visitan que son un puñado de badulaques, pero sí puede y debe establecer una posición que permita intuir que tales demandas son tan sensatas como la de que los gringos nos devuelvan el Alta California.&lt;br /&gt; Me parece señor Bustamante que ha equivocado el tiro; un libro que promoviera conductas antinaturales sería aquel que estimulara en los niños el deseo de trabajar con Pati Chapoy  o que les permitiera disfrutar de Barney el dinosaurio que vive en nuestra mente o peor aún… que los orillara a ser miembros de la Asociación nacional de Padres de Familia, institución que en su propaganda podría expresar: nos respaldan diez siglos de experiencia cuidando a las familias del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1897250615543310836?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1897250615543310836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1897250615543310836&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1897250615543310836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1897250615543310836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/02/los-talibanes-sexuales-el-financiero.html' title='Los talibanes sexuales (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1955543612279648666</id><published>2011-02-03T14:38:00.002-06:00</published><updated>2011-02-03T14:38:19.430-06:00</updated><title type='text'>Catálogo de terror (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Hace algunas noches, estaba yo dormido como un bendito, cuando de pronto y sin preverlo, me desperté entre sudoraciones de tenor gordo y, después de un estremecimiento, me di cuenta que había soñado algo que me hizo buscar en la sección amarilla la palabra “psicoanalista”: mi evocación onírica se refería a un anuncio del chocolate Express en el que la protagonista era una ratita de nombre Cuqui. En el sueño yo era uno de los ratoncitos que formaban la prole de la rata y cantaba una canción. El asunto –además de dejarme ligeramente angustiado- me sirvió para recrear algunas escenas de las que he sido testigo y que considero pertenecen a una colección siniestra que hoy, como si fuera el día de muertos, compartiré con usted, queridísimo lector:&lt;br /&gt;La primera escena negra es la siguiente: Julie Andrews, vestida como empleada de helados Holanda, se trepa a una montaña pegando de gritos y seguida por una turba de niños que, a juzgar por su canto, padecen de algún tipo de anencefalia. Ya en la cima, la señora Andrews se enfrenta con el padre de las criaturas (que por su conducta puede ser calificado como un baboso) situado en otra montaña y que también canta nomás que lo siguiente:  De jils ar alaaaaiv wit de saund of miuuusic. En respuesta, la holandesa ríe y grita: ahhhhh, a a ahhhhh. Siempre que recuerdo la escena sufro un estremecimiento.&lt;br /&gt;La segunda escena la presencié en el Metro; iba yo agarrado de un tubo observando fascinado a un tipo que escupió un kilo de cáscaras de pepita en la cifra récord de tres estaciones, cuándo atrás de mí, se oyó una voz  con timbre parecido al de un globo rozando  los rayos de una bicicleta. En el preciso instante que volteaba para identificar el origen del sonido, me encontré con un señor cuya cara estaba a diez centímetros de la mía y que tenía la notable característica física de carecer de nariz. Eso que los analistas llaman subconsciente gritó dentro de mí “¡ay cabrón!” y nomás pegué un brinquito. Sin embargo, el día de hoy cada que me acuerdo sufro un estremecimiento. ¿Sería leproso? ¿Habría perdido la nariz cuando estornudó al rasurarse el bigote? Nunca lo supe.&lt;br /&gt;La tercera de la tarde es escolar y ocurrió un mediodía cuando este servidor y treinta y cinco estudiantes de la escuela secundaria nos encontrábamos muy sentados en clase de radio. Cómo llegué yo ahí me parece un misterio de la orientación vocacional ya que en la rotación para elegir taller mi única habilidad consistió en hacer una pantufla (no dos) de estambre a través del uso eficiente de una tabla con clavos que nos dio la maestra. La clase de radio me permitió la proeza notable de invertir tres años de mi vida dos veces por semana y salir del curso sabiendo tanto de radio como de la técnica para operar el abdomen agudo. El maestro era un chaparrito que llenaba de circuitos el pizarrón con una hueva interplanetaria y luego se dormía fumando mientras nosotros, sus alumnos, copiábamos los dibujos a lo puro güey. Bien, un día mientras El Bulbo –así le decíamos- escribía los ohms de alguna resistencia, se metió un camión al salón. La defensa llegó exactamente donde estaba los watts del sistema y al Bulbo y compañeros de la primera fila, hubo que llevarlos a la enfermería. Iban con los ojos en blanco y veinte años menos de vida.&lt;br /&gt;La cuarta y última de esta sesión la presencié durante una noche en la que los estudiantes hacían gracias en un escenario; el titular de la anécdota era (¿es?) un muchacho que dadas sus proporciones era conocido como el Porky. Pues bien, su santa madre se emperró en que el escuintle bailara la danza del venado y ahí estaba el pobre, encuerado y con unos cuernos muy extraños que le salían de la coronilla, retorciéndose al ritmo de la danza. Cada pasito era un cimbrado de la duela. El momento siniestro fue alcanzado en el preciso momento que le tocaba morirse: el Porky puso tal empeño que al quedar tendido de lado dejó ver un testículo enorme que conmocionó a toda la audiencia. Ese día significó algo para mí el concepto de pena ajena. &lt;br /&gt;Lo dicho, un catálogo del terror al que volveremos de vez en cuando&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1955543612279648666?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1955543612279648666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1955543612279648666&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1955543612279648666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1955543612279648666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/02/catalogo-de-terror-el-financiero-1996.html' title='Catálogo de terror (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4354853755361550050</id><published>2011-01-28T12:31:00.003-06:00</published><updated>2011-01-28T12:34:34.657-06:00</updated><title type='text'>Encuentro con tu grandeza (El Financiero 1998)</title><content type='html'>Son las 8:35 p.m., me dirijo al hogar para gozar de algo que la gente pendeja llama “un merecido descanso”. Los semáforos se llenan de mimos sacando conejos de una bolsa negra, de vendedores con percheros que dan vueltas y de autos donde la gente rumia su aburrimiento poniendo cara de idiota. Mi propia cara de idiota se modifica en el momento que sintonizo Radio Acir. La voz del locutor llama mi atención; parecería un cubano sesentón. Es el doctor Anthony Romero.&lt;br /&gt;El programa se llama “Encuentro con tu grandeza” y en ese momento se presentan la  licenciada Patricia “una brillante abogada” y la licenciada Zita Rodríguez, editora de la gustada revista Reporte OVNI. Viene la primera revelación: la licenciada Patricia es capaz de observar extraterrestres pegados en el cuerpo de nosotros los humanos. Los síntomas que delatan la presencia de estas entidades interplanetarias que ella llama “los grises” o “bichitos” (Dios mío) son complejos y trataré de describirlos a continuación: a) Los ojos brillan “como si uno trajera lentes de contacto”, b) los orgasmos que se experimentan  “son muy intensos”, c) si a un poseído le hacen una incisión en los testículos, el &lt;br /&gt;líquido que sale “huele acidito”  d) los extraterrestres sacan los óvulos de la mujer por medio del ombligo, e) hay pesadez en el cerebro y vientre abultado. Y digo yo: &lt;br /&gt;1) ¿Por qué no les pedimos a los bichitos que nos ahorren los incisos d) y e)? &lt;br /&gt;2) ¿Por qué no le suplicamos a los que ven extraterrestres que dejen de estar practicando incisiones en los huevos de las personas? 3) ¿Por qué no les rogamos a nuestros amigos interplanetarios la receta para aplicar el inciso b)?&lt;br /&gt;El programa siguió.&lt;br /&gt;La licenciada Patricia argumentó que el antídoto contra los visitantes de otros planetas es simple: “Hay que cerrar las fuerzas astrales y pensar que desde debajo de los pies nos ponemos 60 aros dorados en forma imaginaria (obviamente, porque si los aros fueran reales pareceríamos pirinola de Apatzingán) y que cuando hagamos eso, los bichitos se van al espacio muy molestos” (Dios mío). Esa noche aprendí que “hay más de 60 razas de extraterrestres, como por ejemplo los paramilitares que son unos chaparritos de tres dedos” (por la descripción también podrían ser policías). Hay otros “enanitos de color rojo que habitan en las pantorrillas”, sin embargo “los más peligrosos son los grises, ya que son &lt;br /&gt;parasitarios y se alimentan de humanos, hay otros que vienen a la Tierra para enseñarnos cosas”.&lt;br /&gt;En ese momento el doctor Anthony Romero intervino para decirle a la licenciada Patricia: Como te trajo Zita, sé que no estás loca”, comentario que desde luego me tranquilizó. Luego se leyó  la llamada del señor Oscar González, un radioescucha de la colonia Ejército Constitucionalista que habló para  preguntar si los bichitos tenían un coeficiente intelectual de 200 o más  (evidentemente, el señor González tiene un coeficiente de 15 o menos). La respuesta fue que no, que los grises son más brutos que los humanos. “¿De donde  vienen los extraterrestres?” preguntó el doctor Anthony Romero. “De Orión, Andrómeda y las Pléyades”, contestó la licenciada Zita que aprovechó para regalar calendarios de la gustada revista Reporte OVNI en las que vienen “unas fotos muy bonitas de naves espaciales”. Durante el programa se escuchó la música de un señor que se apellida De la Casa. Aparentemente la melodía ha sido inspirada por extraterrestres (la música era terrible).&lt;br /&gt;Al finalizar se explicó que la gente “contactada” no lo anda contando porque se presta a que se burlen de ellos. Todo lo anterior, querido lector, en nuestra gloriosa radio mexicana, de costa a costa y de frontera a frontera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4354853755361550050?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4354853755361550050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4354853755361550050&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4354853755361550050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4354853755361550050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/01/encuentro-con-tu-grandeza-el-financiero.html' title='Encuentro con tu grandeza (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-924596025830326078</id><published>2011-01-24T13:27:00.000-06:00</published><updated>2011-01-24T13:27:42.439-06:00</updated><title type='text'>Ortografía (El Financiero 1998)</title><content type='html'>Narraba hace unos días Víctor Roura que José Luis Perdomo era un editor muy malhumorado y desesperado por lo mal que escribían algunos colaboradores, agregaría yo que tenía el hábito muy deficiente de no saludar al prójimo. Sin que esto implique un arrebato paranoico (o un Edipo mal resuelto) supongo que en la lista de Perdomo un servidor ocupaba un destacadísimo lugar.  Efectivamente, cada domingo cuando mando mi artículo me imagino al pobre mortal que le tocó la negra de revisar lo que escribí elevando los ojos al cielo y poniendo un acento donde no lo había, o una coma  en lugar del punto y seguido. Ni modo.&lt;br /&gt; Supongo que lo correcto sería hacer un acto de contricción y en consecuencia iniciar  un curso de ortografía rápida, u ofrecer mi alma en sacrificio para todos aquellos sacerdotes del español que se encabronan si uno no habla como el Quijote de la Mancha. Sin embargo, el asunto me rebasa; las reglas gramaticales representan para mí una fuente de misterios inescrutables. Para fundamentar esta incapacidad congénita ofreceré algunos ejemplos.&lt;br /&gt; Regla.- &lt;i&gt;El objeto directo es la parte de la oración que responde a las preguntas: qué, a quién o a quiénes + verbo, y puede ser sustituida por los pronombres la, lo, las o los&lt;/i&gt;.  Muy bien, la buena noticia es que ya sabemos que la es un pronombre, la mala noticia es que hay una parte de la oración que responde a alguna pregunta ¿qué pregunta? Ni idea.  Tratemos de salir del embrollo usando un ejemplo: José Luis corrigió algunos artículos y se puso de un humor de la chingada. Correcto, según la regla anterior, lo que debemos hacer es cambiar algunos artículos  por el pronombre los y santas pascuas. Sin embargo, a mí me parecía más informativa la versión original en la que no se sabía cuáles eran los artículos que le habían conferido ese geniecito a José Luis. Por otro lado, para poder preparar este modesto problema gramatical invertí media mañana de revisión de el libro de español de sexto grado de primaria -que por cierto escribieron unos cuates.&lt;br /&gt; Regla de tiempos verbales.-  &lt;i&gt;El antepospretérito indica que la acción sucede después de otra pasada y antes de una que, para el pasado, sería futura&lt;/i&gt;. El texto anterior podría estar escrito en algún dialecto burundi y sería más legible,  pero hagamos un esfuerzo.  Lo que sucedió  se supone que ocurrió después de que algo pasó (lo cuál tiene cierta lógica). También sabemos que va a ocurrir antes de algo que pasará pero que se encuentra en el pasado. Algo así como una versión gramatical de Pide al tiempo que vuelva, donde Christopher Reeve, le mete mano a Jane Seymour  de manera antepospretérita. Sigamos con nuestro ejemplo: José Luis me prometió que cuando yo fuera a recoger los artículos  el ya los habría revisado y estaría de un humor de la chingada. Ahora bien, yo puedo descifrar esto porque así  habla la gente normal, no desde luego porque comprenda la regla.&lt;br /&gt; Regla de acentos.- &lt;i&gt;El acento diacrítico sirve para distinguir palabras escritas que pueden dar lugar a confusión por resultar homógrafas -es decir de idéntica escritura, pero diferente significado o función gramatical- si se aplican regularmente las reglas ortográficas&lt;/i&gt;. La segunda buena noticia es que ya sabemos que coños es una palabra homógrafa. Por otro lado esta regla está bastante sencillona porque se supone que debe distinguir palabras como aquel (cuando es adjetivo) de aquél (cuando es pronombre). El enorme problema al que nos enfrentamos es que sólo Dios sabe en el momento adecuado distinguir entre ambas opciones, por lo que en este caso lo que hacemos los mortales es pasarle el corrector ortográfico al texto (asunto que no servirá de nada porque el corrector no puede saber si lo que queremos escribir es pronombre o no). de hecho el corrector de mi máquina cree que Fedro debe ser sustituído por Federo, Medro, Cedro o Pedro.&lt;br /&gt; En fin, yo seguiré escribiendo, el corrector sufriendo, los entusiastas del español criticando y José Luis revisando textos... quién (¿así se escribe?) sabe dónde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-924596025830326078?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/924596025830326078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=924596025830326078&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/924596025830326078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/924596025830326078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/01/ortografia-el-financiero-1998.html' title='Ortografía (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-9196578312064433587</id><published>2011-01-20T17:48:00.000-06:00</published><updated>2011-01-20T17:48:13.422-06:00</updated><title type='text'>Recuerdos del zoológico (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Cuando, en un arrebato de responsabilidad paternal, sugerí a la familia que dedicáramos la mañana del sábado para visitar el zoológico de Chapultepec, la idea fue recibida como si la hubiera emitido un genio y no este humilde servidor. Esta respuesta desgració mis expectativas de dejarlo para el próximo año (que era lo que yo realmente quería). En principio, la idea de meterme en un espacio público bajo una temperatura de cuarenta grados a la sombra, me parece igual de atractiva que la de recibir una patada en las nalgas. Además, la directora del zoológico, era la licenciada Hoyos, que dedicó la mitad de su vida a salir en la televisión acariciando un armadillo, no es precisamente la beneficiaria de todas mis simpatías. Sin embargo, ante el beneplácito familiar los planes se realizaron con la precisión de un desfile militar y a las once de la mañana ya estábamos trepados en el coche rumbo a las rejas de Chapultepec.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer percance fue resultado de la planificación urbana, porque entre la puerta del zoológico y el estacionamiento más cercano hay aproximadamente la misma distancia que entre la azotea de mi casa y la troposfera. Este lamentable hecho determinó que María, Fedro, su mamá, una carreola, el biberón con agua de jamaica y un canguro, fueran depositados entre bocinazos en la entrada y que posteriormente dejara el auto en el estacionamiento para regresar entre jadeos a encontrarme con los míos. En la calzada que lleva hasta la puerta del zoológico, había una serie de puestos en los que se vendán desde garnachas hasta figuras del pandita. Los vendedores anunciaban a gritos sus productos, y uno de ellos me desgració la audición ofreciendo "ricas gorditas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si el zoológico está muy cambiado porque no me acuerdo cómo era antes. El de ahora es espacioso y no existe un solo lugar para que el sol no lo deje a uno idiota. Efectivamente --como me lo había anticipado-- la posibilidad de ver animales se reduce a que éstos quieran, porque en las jaulas que imitan su hábitat hay árboles, hierbas y pedruzcos. Por supuesto, que si yo fuera animal haría lo mismo y evitaría así que una nube de idiotas me aventaran objetos o gritaran para provocar mi respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente camina a lo baboso y se deja ir. Los papás, en los tonos más didácticos, tratan de explicarle a sus retoños las complejidades del mundo animal. A las 12:17 fui testigo de la siguiente conversación: MAMá: "Mira, mijito, ése es un oso". HIJITO: "Mjjj". MAMá: "Gordo, ¿cómo se llamaba el oso de Mowgli?". PAPá: "Panguira". MAMá: "Grítale, mijo, ¡Panguiiira!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de buscar refugio nos fuimos a sentar en una especie de fuente de sodas en la que venden hamburguesas, pizzas y memelas. Es el único lugar donde está permitido el comercio, lo cual por cierto me parece estupendo. Sin embargo, hubiera sido estupendo también que los arquitectos entendieran que si entran cinco mil gentes al día y hay treinta sillas para sentarse la probabilidad de que uno encuentre mesa es (digámoslo elegantemente y sin vulgaridad) pequeña. La última etapa de la visita se concentró en la jaula de los pandas. Cuando llegamos había un policía que se enfrentaba a la turba tratando de que no se treparan a una piedra que parece diseñada para que la gente se suba. Cuando María intentó observar a los pandas lo que vio fue a un gordo de cachucha, que era yo. Este curioso fenómeno se debe a que los vidrios están diseñados de tal manera que reflejan todo lo que hay afuera e impiden la visión de lo que pasa dentro. Al lado de la jaula están disecados dos pandas que me imagino fueron los primeros que llegaron y que me recordaron vagamente la mano de Obregón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cruzar la calle a la salida están indicadas las líneas de cruce, pero no hay semáforo, por lo que se debe confiar en que los automovilistas frenen. Así lo hicimos, un señor de un cochesote efectivamente frenó, pero el pendejo de atrás no y le desgració las calaveras ante nuestra enorme vergüenza. Es por ello que este artículo está dedicado al señor que hizo alto aquella mañana frente al zoológico para dejar pasar a su prójimo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-9196578312064433587?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/9196578312064433587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=9196578312064433587&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/9196578312064433587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/9196578312064433587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/01/recuerdos-del-zoologico-el-financiero.html' title='Recuerdos del zoológico (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-239637674418447186</id><published>2011-01-11T17:50:00.000-06:00</published><updated>2011-01-11T17:50:10.883-06:00</updated><title type='text'>Los eucaliptos y yo</title><content type='html'>La vida –no sé si como premio o como castigo- me puso en el trance de ocupar un alto cargo administrativo, de esos con chofer y todo en los que a uno lo llaman “señor” aunque se sea un pelagatos como yo.&lt;br /&gt; Muy bien, como lo primero es lo primero, hubo que invertir algunos meses en planear los trabajos por venir y aquí entra nuestra PRIMERA LECCIÓN; si uno no da muestra de un dinamismo oligofrénico desde el primer día, será acusado de muchas cosas entre las destacan el ser taimado y huevón.&lt;br /&gt; Superado ese trance, se procede a informar en un ejercicio tan productivo como arar en el desierto ya que en ese momento aparecen las asociaciones comandadas normalmente por una vieja chota, asesoradas por otro que es imbécil, pero no tanto porque cobra y apoyados por diputados vividores que no entienden nada pero aspiran al voto ciudadano.&lt;br /&gt; Ese es justamente el caso del eucalipto de la ciudad de México…veamos:&lt;br /&gt; Don Miguel Ángel de Quevedo, además de calle en el sur de la ciudad de México, fue un señor que era apóstol del árbol y que a principios del siglo XX tuvo la feliz idea de introducir masivamente eucaliptos provenientes de Australia con el fin de formar cortinas vivientes contra las tolvaneras y desecar la cuenca ya que, como se sabe, los eucaliptos necesitan una gran cantidad de agua.&lt;br /&gt; Recordé mucho la memoria del apóstol cuando en el año 2002 enfrenté la siguiente situación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 9 millones de eucaliptos en el Distrito Federal, es decir, el árbol dominante ya que emite una sustancia que inhibe el crecimiento de otras especies.&lt;br /&gt; El promedio de edad de esta especie era de 50 años (la edad aproximada en la que tienen la mala costumbre de caerse)&lt;br /&gt; La entrada de una plaga proveniente de Estados Unidos que los debilitaba aún más.&lt;br /&gt; La estadística de que en época de lluvias caen en la ciudad de México aproximadamente  tres mil árboles de los cuáles el 90% son eucaliptos y que en dos años cobraron cinco vidas humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perfecto, se necesitaba ser imbécil para no entender que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Había que dar inicio a un programa a 30 años de sustitución gradual del eucalipto.&lt;br /&gt; Reconvertir la producción de los viveros de la ciudad para producir árboles aptos a las condiciones de la cuenca.&lt;br /&gt; Obtener los permisos necesarios para que la madera, en lugar de ser basura como se le consideraba, se procesara para producir papel y la ciudad recibiera un beneficio económico que financiara el programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento que íbamos en el árbol 40 000 se nos apareció el demonio en la forma de una vieja loca, seguida por un grupo mayor de viejas locas y asesoradas por uno que parecía desecho de guerra y tenía el mismo coeficiente intelectual de un burro de planchar. Detrás de ellos el Partido Verde apadrinado por un güerito de lentes que ahora es senador o diputado, da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como lo políticamente correcto (esta es la SEGUNDA LECCIÓN, un funcionario debe de ser siempre políticamente correcto) era explicarle a esta buena gente, aunque el ejercicio fuera tan útil como una cirugía plástica en una lideresa sindical, se procedió a explicar. La asambleísta –ahora Secretaria- Martha Delgado, por ejemplo, los llevó a la asamblea y allá fuimos en masa ¿Qué un recorrido? Con gusto ¿Qué una reunión en la sala de juntas? Faltaba más.&lt;br /&gt;El momento culminante se alcanzó una mañana en la que se presentó una turba de viejas chotas comandadas por la loca (que siempre miraba fijamente), venía también el joven desecho de guerra y una diputada ligeramente mamona. La turba venía acompañada por reporteros y exigía un recorrido. Me negué dado que no estaba pactado así…fue el día que más mentadas de madre me he llevado:&lt;br /&gt;a) De las viejas locas porque “era un asesino”&lt;br /&gt;b) De la diputada por “no cumplir un compromiso” (que yo no había contraído)&lt;br /&gt;c) Del desecho de guerra me imagino porque no se le entendía nada&lt;br /&gt;d) De los reprorteros porque “no hubo nota”&lt;br /&gt;e) De ¡Mi jefa! Por no haberlos atendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final me sentí muy solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El asunto derivó en vodevil, fui llamado de todas las formas que se le puede llamar a alguien y hasta de las que no: “ecocida”, “ratero” y acto seguido fui demandado penalmente por el Partido Verde. La bronca empezó a crecer (en tiempos electorales) por lo que la superioridad me indicó que “le parara”. Esta última es la TERCERA Y ÚLTIMA LECCIÓN, prioridad política mata prioridad ambiental)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Han pasado los años, ya no tengo chofer, pero afortunadamente tampoco a ese grupo de imbéciles a los que recuerdo entre pesadillas. Quisiera, pues, trasmitirle a ustedes, educadores y proto educadores ambientales mi experiencia…a ver qué se les ocurre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras tanto esperaré atento la siguiente temporada de lluvias con el sincero deseo de que el próximo eucalipto que desfallezca, lo haga sobre el techo de la casa de la vieja chota, así aprenderá que con la naturaleza -mucho menos cuando es exótica- simplemente no se juega.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-239637674418447186?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/239637674418447186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=239637674418447186&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/239637674418447186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/239637674418447186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/01/los-eucaliptos-y-yo.html' title='Los eucaliptos y yo'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7592128986423179945</id><published>2011-01-07T17:50:00.002-06:00</published><updated>2011-01-07T17:50:20.828-06:00</updated><title type='text'>Frases célebres (El Financiero 2002)</title><content type='html'>A mí siempre me ha producido mucha admiración todo aquel que en circunstancias extremas tiene la calma y la serenidad suficientes para pronunciar una frase que años después nos dará una imagen del tamaño de su carácter. Más admiración me genera el hecho de que en ese preciso momento haya alguien dispuesto a consignar el hecho glorioso en lugar de salir corriendo porque vienen los franceses o el volcán hizo erupción. Ejemplo de lo anterior es Guillermo Prieto que parece que andaba en una reunión en Guadalajara acompañando al Benemérito cuando de pronto entró un pelotón de fusilamiento que le apuntó a don Benito con intenciones de perjudicarlo de mala manera. La historia consigna que en ese momento el señor Prieto dio un paso al frente, se abrió la levita y dijo: “soldados, los valientes no asesinan, es el representante de la ley y la patria ¿quieren sangre? ¡Bébanse la mía!”. Hay que aceptar que la frase en cuestión tiene méritos de construcción y que emitirla en el momento que uno tiene una docena de fusiles enfrente requiere de ciertas virtudes. Como toda buena historia supongo que los soldados se sintieron muy apenados por su atrevimiento y salieron de ahí pegando de vítores al señor Juárez, pero, ¿será eso cierto?&lt;br /&gt; Al rey Cuauhtemoc, por ejemplo, y según mi libro de la primaria, lo españoles que eran unos malditos decidieron quemarle los pies para que confesara dónde estaba el tesoro, ignoro con qué motivo hicieron favor de ponerlo en compañía de otro señor cuyo nombre y cargo no recuerdo, para que sufriera el mismo suplicio. Este es el momento de señalar que un servidor un día en el balneario Bahía pisó una colilla encendida y la sensación fue simplemente fúnebre; me salió una ampolla del tamaño de un dedal y caminé como zanate, así a brinquitos,  los siguientes ocho días. Ello por supuesto me llevó a comprender que el acompañante de Cuauhtemoc en el momento de la aplicación simplemente se deshiciera en un grito y (supongo) ofreciera información hasta del paradero del Titanic que se hundiría cuatrocientos años después. Sin embargo, nuestro héroe azteca, aparentemente entero,  parece que volteó muy enojado y le dijo: “¿Acaso crees que estoy en un lecho de rosas?”. Por supuesto el asunto es impresionante pero plagado de agujeros… ¿quién escuchó la frase? ¿El torturador? ¿Hernán Cortés?  ¿Los aztecas colaboracionistas? ¿Quién tradujo?  No tengo la menor idea y lo que es peor, supongo que la historia es apócrifa pera declarar tales cosas es políticamente incorrecto por lo que haga de cuenta, querido lector, que nunca lo dije. De cualquier manera la enseñanza útil en este asunto es la de contar con la frase adecuada para el momento justo ¿qué sería del general Anaya si en lugar de acabársele el parque hubiera seguido disparando todo el día?  &lt;br /&gt; Existen sin embargo, otras frases que simplemente desgracian a todo aquel que las emite debido a su falta de tino histórico: “Ya nos saquearon, no nos volverán a saquear” dijo López Portillo en el preciso momento que se llevaba hasta las cucharas de Los Pinos. Del mismo autor es la no muy elegante idea en el sentido de defender el peso como un perro, el problema en este caso es que no advirtió a qué raza se refería lo que seguramente explica la razón por la que la devaluación de nuestra moneda fue simplemente vertiginosa. Esta mexicana costumbre de decir una cosa para que ocurra otra ha producido fenómenos sociológicos notables que desgracian los mercados cada que a un alto funcionario se le ocurre abrir la boca. Si el mensaje que se trasmitirá es por ejemplo que el peso está más estable que nunca todo mundo (que tiene) entiende que es el momento de sacar los ahorros y llevárselos a Houston para que queden a buen recaudo mientras que al resto de los mortales (los que no tenemos) nos quedamos como las estatuas de marfil.&lt;br /&gt; Es por ello, querido lector, que recomiendo enfáticamente que se dé a la tarea de ir anotando las frases con las que le gustaría ser recordado, para que en el momento supremo se cubra de gloria en lugar de pasar por la vergüenza de que se le evoque por el ¡ay! que exclamó en su último momento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7592128986423179945?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7592128986423179945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7592128986423179945&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7592128986423179945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7592128986423179945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/01/frases-celebres-el-financiero-2002.html' title='Frases célebres (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1377989149152176188</id><published>2011-01-01T19:39:00.004-06:00</published><updated>2011-01-01T19:39:38.880-06:00</updated><title type='text'>Festivales (El Financiero 2004)</title><content type='html'>En mis tiempos los festivales infantiles se diseñaban bajo un criterio ad hoc. De esta manera el 24 de febrero los niños éramos obligados a desfilar con barba y bigote portando unas banderas hechas para la ocasión que representaban la evolución en el diseño del lábaro patrio. Para esto había que comprar unas estampitas y poner a trabajar a los progenitores en tales menesteres con desiguales resultados, ya que había unas señoras que tenían dotes y otras bastante piedras. Recuerdo que en una ocasión nos tocó fabricar la bandera llamada “doliente de Hidalgo” cuyo diseño rojinegro era enmarcado por una calavera de pirata. Nuestro trabajo –hay que decirlo- fue lamentable ya que parecía en realidad el escudo de los piratas del Atlante (si es que tal equipo existió alguna vez).&lt;br /&gt;Se celebraba también la primavera con niños vestidos de insectos y triciclos de carnaval, en ese momento se aprovechaba para festejar al Benemérito y recitar su famoso apotegma. El 20 de noviembre nos ponían bigotes alacranados y sombreros como los que usaba Speedy González. Los hombres portaban cananas y rifles de madera y las mujeres unos vestidos que solo he vuelto a ver en el espectáculo típico del restaurante Arroyo. En diciembre cantábamos villancicos muy extraños en los que bebían los peces en el río. &lt;br /&gt;Debido a esta tendencia onomástica, no entiendo todavía la razón por la que una vez tuve que bailar hawaiano, mucho menos lo que se festejaba ya que si de eso se trataba hubiera preferido bailar algo más autóctono. El hecho es que mis abnegadas maestras me pidieron que me vistiera con calzones y un paliacate amarrado a la cintura. Me colgaron un collar de crisantemos y así  descalzo y vestido como un imbécil, interpreté el controvertido baile: “huqui lau” moviendo las manitas y mirando al horizonte con una expresión que es digna de aquel que ha sufrido un ataque comando de cisticercos.&lt;br /&gt;Por supuesto semejantes desfiguros han propiciado muchos enconos entre padres e hijos; el día que vi las fotografías hawaianas y también otras en las que estaba enfundado en un traje de conejo, me decidí a entablar una demanda penal contra los seres que me dieron la vida. Dicha demanda no prosperó.&lt;br /&gt;De todo esto me acordé el otro día que fui a presenciar el festival de la niña María cuyo tema eran “Las bellas artes”. Como en todos los eventos de este tipo se presenta una nube de padres cargados de camaritas y camarotas (la de mi vecino hacía unos close ups que permitían verle las espinillas a la miss de inglés. Acto seguido salieron los infantes a explicarnos cosas como que las bellas artes eran la literatura, la música etcétera.&lt;br /&gt;Para cada bella arte se preparó un numerito pertinente. De esta manera en la música un niño tocó el clarinete y una niña el piano. En el caso de la pintura una niña entrevistadora llegó con un Miguel Ángel rubio y le preguntó acerca de los frescos de la capilla sixtina. Cuatro niños se echaron esa de “Margarita está linda la mar...”, luego para ejemplificar la escultura, un niño robusto se sentó en las piernas de una niña diminuta; era La Piedad, también de Miguel Ángel, asunto que me pareció notable, sin embargo,  el momento cumbre se alcanzó cuando mi vástaga apareció en escena para bailar ¡tap!.&lt;br /&gt;Lo anterior es un misterio genético; mis capacidades de baile son las mismas que las de un ropero, mi legítima cuando entra a una pista nomás pone los ojos en blanco y mi hija sin que nadie supiera por qué decidió bailar tap. Un día la vi haciendo evoluciones sobre el piso de la sala y no entendí bien a bien el asunto, hasta que apareció ante 100 personas de bombin y con bastón y unos zapatos que hacen ruido al taconear. Sus evoluciones fueron francamente competentes (los padres siempre sufrimos la angustia íntima de que los hijos propios sean un bodrio) y todo salió como tenía que salir.&lt;br /&gt;Francamente quedé muy orgulloso y admirado de tales capacidades que son muy distintas a las mías (la sola idea de bailar en público me produce escalofríos y sudoraciones en las partes prudentes), así que le pido, querido lector que disculpe esta digresión parental, pero así es esto del amor filial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1377989149152176188?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1377989149152176188/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1377989149152176188&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1377989149152176188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1377989149152176188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2011/01/fedtivales-el-financiero-2004.html' title='Festivales (El Financiero 2004)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1754610947022268736</id><published>2010-12-28T13:54:00.003-06:00</published><updated>2010-12-29T13:07:44.335-06:00</updated><title type='text'>Mujeres (El Financiero 1993)</title><content type='html'>Escribir sobre mujeres siempre tiene riesgos. Uno puede ser catalogado como misógino, macho o simplemente hijo de la tiznada. Estos son tiempos en los que la mujer (me apresuro a decir que con justicia) ha conquistado espacios irrenunciables. Ya el marido no puede llegar con los amigotes a las tres de la mañana a pedirle a su cónyuge que le caliente unos ejotes con huevo, so riesgo de que le sugieran el lugar adecuado para introducirse los ejotes, los huevos y a sus amigos. Uno no deja de sorprenderse ante las inmensas variantes que ofrece la naturaleza femenina. En esta colaboración quisiera caracterizar (asumiendo todos los riesgos) algunas de estas variantes. El conocimiento de todas y cada una de ellas ha sido producto de experiencias personales que me parece interesante compartir con usted. ¿Vale?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desinhibida. La llamaremos X. Probablemente la experiencia más conmocionante que viví con ella fue un día que nos presentamos a una fiesta en la que ni siquiera éramos invitados. La puerta la abrió la esposa del anfitrión, una señora que tenía barba. En el momento que yo me fajaba la camisa para entrar, X se acercó a la señora barbona que un poco mosqueada dio un paso atrás. X se adelantó y dijo las palabras inolvidables "¡Hija, esos pelos se te ven fatal!". Me desmayé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mística. Con ella, la cosa fue clara desde el principio; ¿quieres venir a sentir energía astral?, me parece preguntó un día, explicándome que se treparían al Tepozteco, se encuerarían a las tres de la mañana e invocarían a alguien que no me acuerdo si era Changó o Tezcatlipoca. Como dije que nones, estuvimos un tiempo sin hablarnos hasta que la encontré en una fiesta que daba en su casa. Allí sucedió el incidente del ojo; me empezó a explicar que todos teníamos un ojo a la altura de la barriga y que con un poco de concentración se podía "manifestar" (así dijo). Yo creo que estaba borracho porque me quité la camisa y le dejé que me empezara a pintar la panza con un plumón Wereaver mientras hacía ruiditos muy raros. En esas estábamos cuando llegó su mamá que, al ver la escena, empezó a gritar de forma horrible mientras me daba sopapos con la mano abierta. Nunca volví.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La buenaonda. Cuando conocí a la buenaonda me impresionó mucho cómo hablaba; arrastraba las palabras como si hubiera inhalado ácido sulfúrico. Con ella fui a Zipolite donde todo mundo andaba desnudo en la playa. Recuerdo que íbamos como nueve gentes que nos acomodamos en una casa de campaña en la que cabían cuatro. La primera mañana el contacto del sol con el toldo generó un fenómeno atmosférico en el interior de la tienda que determinó que la temperatura subiera 30 grados, por alguna razón esto a su vez produjo un olor que se masticaba. A la hora de encuerarse me dio tanta pena que me negué. "Estás muy limitado, maestro", me dijo la buenaonda. "Limitada tu madre" me acuerdo que pensé y menos quise. Me convertí en el pitorreo del viaje, que por cierto duró dos semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oligarca. La oligarca era la mujer más pesada que he conocido jamás. Se creía Carolina de Mónaco. Decía que ir al cine en la tarde era cosa de sirvientas y no se bajaba del coche hasta que yo le abriera la puerta. La primera vez recorrí una cuadra antes de darme cuenta. Sólo tomaba wisqui y comía camarones. Yo, que era un pusilánime, jamás dije nada y esto me arrastró a escenas terribles. Una vez, fuimos a un restaurante de lujo. El mesero me vio como si oliera un pedo y me preguntó por lo que iba a tomar. Pedí una jarrita de vino. Me llevaron una jarri tita de vino, como no sabía si era la prueba o la jarra me quedé como un imbécil mientras el mesero suspiraba. Luego me preguntó cómo quería el pescado y yo contesté "bien cocido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oligarca casi escupió su wisqui. La escena culminó cuando el infeliz mesero me preguntó (creo que por joder) que cómo quería la mantequilla. Le contesté de muy mal modo. La oligarca me dijo que si me iba a comportar como camionero ella se iba. Y se fue para siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1754610947022268736?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1754610947022268736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1754610947022268736&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1754610947022268736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1754610947022268736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/12/mujeres-el-financiero-1993.html' title='Mujeres (El Financiero 1993)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1262615759611714643</id><published>2010-12-24T13:28:00.002-06:00</published><updated>2010-12-24T13:28:43.575-06:00</updated><title type='text'>Personajes navideños (El Financiero 1995)</title><content type='html'>Así como mayo tiene al general Zaragoza con sus anteojitos de Lennon y su peinado de maestra de piano, diciembre se inunda de personajes y tradiciones que --me parece-- no resisten un análisis serio. Veamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa Claus. El primer Santa Claus que conocí llegó a casa para orinar. Venía completamente beodo lo mismo que mi padre que lo había levantado en la Alameda. Recuerdo el asombro que me causó el hecho de que Santa usara el baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante mi niñez, Santa Claus era una fuente de paradojas interminables. ¿ Cómo era que un gordazo como él se dedicara a bajar por las chimeneas de las casas en lugar de entrar por una ventana o de plano por la puerta? ¿ Por qué se vestía así? ¿ Estaba loco? ¿ Cómo es que cabían los juguetes de todos los niños del mundo en un saco del mismo tamaño que el del ropavejero? ¿Cuál era el sentido de vivir en el Polo Norte durante todo el año? ¿Por qué sus ayudantes eran enanos? ¿De qué se reía? ¿Cómo es que anunciaba licuadoras en la televisión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para un niño positivista, estas interrogantes eran una fuente inescrutable de duda. Cuando me avisaron que en realidad Santa Claus no existía... sentí un gran alivio. Al que me diga que todo eso es fantasía le responderé que fantasía es pensar que el PRI suelte el poder. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Santos Reyes. Melchor (con enormes virtudes para el albur), Gaspar y Baltazar. Una encuesta relámpago que apliqué entre mis amistades arrojó algunos datos interesantes. Supongo que se puede afirmar sobre mis amistades que son gente muy pendeja. Es cierto... pero no tenía otra muestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) nueve de cada diez entrevistados no tienen ni la más remota idea de lo que es la mirra (uno de los regalos de los Reyes). La respuesta más desconcertante la ofreció un encuestado (cuyo nombre callaré) que sugirió que la mirra era "una tierrita como morada"; b) ocho de cada diez no distinguen a Gaspar de Melchor (de Baltazar saben que es "el negro del elefante"); c) ninguno de los entrevistados supo cuáles eran los reinos de los reyes ni en qué consistían su dotes de magos; d) el total de la muestra mostró una profunda oscuridad ante el hecho de que los reyes lleguen el 6 de enero y no el 24 de diciembre (el 2 por ciento lo atribuye a la competencia desleal de Santa Claus); e) nueve de cada diez entrevistados no entienden la razón de que se use un calcetín para dejar el regalo; f) el 84 % de la muestra ha sacado el muñequito en una rosca y se ha hecho el sueco con los tamales del 2 de febrero. Ante la evidencia empírica, no me parece arriesgado suponer que absolutamente nadie está enterado a ciencia cierta del origen de esta tradición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las posadas. Una posada que se respete debe tener a 50 pelados gritando afuera de una casa: mi nombre es Mariiía... El rito se acompaña con una vela que siempre se apaga y una letanía en la que se revisa la pulcritud del canto. La historia es simple pero nadie repara en ella: una pareja que la pasa muy mal pide posada, el posadero los confunde con rateros, la pareja habla del divino verbo, el posadero se enoja, la pareja se identifica, el posadero (que es probablemente un hombre muy pendejo) los reconoce, les abre la puerta y los asila en su hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así empieza la posada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sigue es de todos conocido; se rompen piñatas en las que por algún misterio gastronómico se introducen cosas que nadie comería en su santo juicio como cañas, limas y tejocotes. Luego se presenta una pastorela en la que Luzbel sale derrotado y al final se toma ponche con piquete y se comen buñuelos. Generalmente la reunión termina cuando algún borracho toma el palo de la piñata y le atiza a un contertulio por alguna diferencia interpretativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, si estas tradiciones desaparecen (y sería una lástima) no las extrañaré porque las entienda. Estoy seguro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1262615759611714643?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1262615759611714643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1262615759611714643&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1262615759611714643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1262615759611714643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/12/personajes-navidenos-el-financiero-1995.html' title='Personajes navideños (El Financiero 1995)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7933548645091865406</id><published>2010-12-22T13:28:00.001-06:00</published><updated>2010-12-22T13:28:57.724-06:00</updated><title type='text'>Las entrevistas (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Por definición, una entrevista implica dos elementos indispensables: un entrevistado y un entrevistador. De este par de personajes es condición asumir que el primero tiene algo interesante que decir y que el segundo es lo suficientemente listo para lograr que ese interés sea evidente. Desgraciadamente tan elemental regla tiene la misma vigencia que la democracia sindical y las más de las veces los resultados son atroces. Esto se debe a diversas condiciones que los protagonistas de una entrevista mantienen y que me interesa discutir a continuación:&lt;br /&gt;Condición 1: Cuando el que entrevista es íntimo del entrevistado. Pregunta (hombre barbón de saco de pana): "Tú y yo discutimos los detalles de la visión literaria contemporánea ¿te acuerdas?". Respuesta (otro hombre barbón de saco de pana): "Hombre, como no, estábamos en la gran plaza de Bruselas y nevaba. Recuerdo que habíamos perdido los boletos de avión y en ese momento nos dirigíamos a escuchar al gran Salvetrge, el notable filósofo". Huelga decir que una entrevista así es de hueva y que el mejor medio para transmitir este tipo de intimidades es justamente una sesión íntima de transparencias donde se vea la gran plaza, al gran Salvetrge y la jaula de los changos del zoológico de Bruselas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condición 2. Cuando el entrevistador hace preguntas babosas. Pregunta (estudiante de periodismo con catorce neuronas pero que está muy buena): ¿Es difícil escribir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respuesta (Gloria Nacional que se quiere tirar a la estudiante de periodismo): "Escribir es una comunión con los sentidos". Dios mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condición 3. Cuando el entrevistado contesta idioteces. Pregunta: "¿La fama no ha alterado su vida?". Respuesta: Insertar aquí una foto de Thalía con la boca abierta, un ramo de fruta en la cabeza y bailando el Tico-Tico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condición 4. Cuando el entrevistador pregunta babosadas y el entrevistado responde idioteces. En este caso agregar a la condición anterior una foto de Raúl Velasco muerto de risa mientras lo corretea la India María. Aunque también cabe la de Pati Chapoy, o la de Shanik quien sabe qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condición 5. Cuando lo que pregunta el entrevistador y lo que contesta el entrevistado no le interesa ni a Dios padre. Pregunta (conductor de programa de televisión de horario matutino): ¿Y cómo se practica la maxiloplastía dental? Respuesta (médico viejito con una calavera en la mano): Mire usted, es muy sencillo: primero hacemos una incisión en la encía procurando que la infección se canalice" (aquí aparece en pantalla una boca abierta de la que sale sangre y un líquido café).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condición 6. Cuando el entrevistado es político. Pregunta (joven ganoso con cámara y libretita): "¿Quiere usted ser gobernador?". Respuesta (señor gordo, de patillas de taquero y traje a la medida): "Evidentemente el honor de gobernar (aquí entran los guerrerenses, los veracruzanos, etcétera), entraña grandes responsabilidades y representaría una enorme distinción para cualquiera. Sin embargo, no es momento de aventurerismos ni campañas protagónicas, sino de trabajar por México".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condición 7. Cuando el entrevistador tiene hueva. Pregunta (hombre de lentes, crudo que quiere salir del paso). "Platíquenos de usted". Lo que sigue puede ser peor que la carga de caballería ligera y será más grave en función del grado de badulaquencia del entrevistado que nos puede contar desde su rutina diaria para sentarse a escribir, hasta que de niño fue violado por una banda de neonazis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, entrevistas seguirá habiendo. Los entrevistadores continuarán afanados por hacer preguntas brillantes y los entrevistados con la enorme obsesión de parecer más inteligentes que la mamá de los pollitos. Es por ello que sugiero que se estandaricen los cuestionarios y la primera pregunta sea invariablemente: "¿Quién se comió la caca del caba...?".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7933548645091865406?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7933548645091865406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7933548645091865406&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7933548645091865406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7933548645091865406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/12/las-entrevistas-el-financiero-1996.html' title='Las entrevistas (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-3221490473147381078</id><published>2010-12-14T12:53:00.000-06:00</published><updated>2010-12-14T12:53:37.146-06:00</updated><title type='text'>Pastorela 2010 (pa los hijos y sus primos)</title><content type='html'>PAULINA (11)  Angel Gabriel&lt;br /&gt;ISABEL   (10)  Angel 1&lt;br /&gt;PACO (8)  Angel 2&lt;br /&gt;MARIANA (9)  Rey Mago: Baltazar&lt;br /&gt;BETO (6)  Rey Mago: Gaspar&lt;br /&gt;SOFÍA (13)  Rey Mago: Melchor&lt;br /&gt;SANTIAGO (15)  Diablo 1&lt;br /&gt;FEDRO (14)  Diablo 2&lt;br /&gt;GUILLO (15)  Satanás&lt;br /&gt;CONSTANZA (5)  Virgen María &lt;br /&gt;FERNANDO (6)  San José &lt;br /&gt;TOÑO (19)  Burro&lt;br /&gt;MALENA (4)        Elefante&lt;br /&gt;REGINA (22)  Camello&lt;br /&gt;SERGIO (12)  Caballo&lt;br /&gt;ANDREA (15)  Santa Clós&lt;br /&gt;MARIA (16)  Narradora 1&lt;br /&gt;AURORA (18)  Narradora 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salen Narradora 1 y Narradora 2 al escenario son dos señoras de sociedad que hablan con tono Yuppie&lt;br /&gt;Narradora 1.- Ashhh no vuelvo a ir de Shopping a esos tugurios, puro menesteroso y luego esos santacloses de pacotilla.&lt;br /&gt;Narradora 2.- Ay amigui, tienes toooda la razón, estas fechas son deprimentes que si los pastorcitos que si arrullar al niño, que si la pastorela.&lt;br /&gt;Narradora 1.- Sí es una lata disfrazar a los niños, hacer que se aprendan los diálogos y luego el idiota del escritor que inventa personajes que ni vienen al caso ¿Ya te llegó la Pastorela?&lt;br /&gt;Narradora 2.- Ya amigui y está cada vez peor, ahora hasta un Santa Clós aparece (se oye atrás “jo jo jo jo”)&lt;br /&gt;Narradora 1.- Dios mío, te digo que cada año está peor y luego esas mamarrachadas de los reyes magos, tan bonito que sería un thanksgiving con pavo y así… ¿De qué trata este año?&lt;br /&gt;Narradora 2.- Pues para variar amigui van María José y un burro que habla, ella ya muy fregada porque no fueron al psicoprofiláctico ¿lo puedes creer?&lt;br /&gt;Narradora 1.- Es que en esa época no había Dr House, que mangazo ¿y luego?&lt;br /&gt;Narradora 2.- Mientras ellos van caminando unos demonios medio venidos a menos planean detenerlos y entonces…(van saliendo y entran los Diablos)&lt;br /&gt;Satanás.- A ver mis canchanchanes, ya estuvo bueno de vaciladas, este tiene que ser nuestro año, ya parecemos el Cruz Azul, nomás no damos una. Estoy literalmente harto de que siempre triunfe el bien ¿Hicieron lo que les pedí?&lt;br /&gt;Diablo 1.- Al pie de la letra señor… Primero le dimos al burro unos tacos de canasta bien pegadores y parece que ya están haciendo efecto. Sé que es un arma no convencional pero muy efectiva.&lt;br /&gt;Satanás.- Muaj Muaj Muaj Muaj (creo que debo ensayar mejor mi risa de Villano) ¿qué más inútil? ¿Por qué estás tan flaco?&lt;br /&gt;Diablo 2.- Es que estoy usando mis tenis step gym su Majestad, 4 tallas nomás de estar en la cola de las tortillas.&lt;br /&gt;Satanás.- ¡Basta imbécil! Dime si lograste atajar a los Reyes Magos&lt;br /&gt;Diablo 2.- Hablamos con Greenpeace y le pedimos que intervengan porque los animales de los reyes magos no reciben un trato humanitario, los traen desde quién sabe dónde, los meten a los segundos pisos, los estacionan con franeleros.&lt;br /&gt;Satanás.- ¿Y qué pasó?&lt;br /&gt;Diablo 2.- Pues están listos para actuar, ya iniciaron una campaña con La Gaviota como Vocera y si las cosas funcionan los animales serán decomisados.&lt;br /&gt;Satanás.- Muaj Muaj Muaj&lt;br /&gt;Diablo 1.- Sí es necesario que revise su risa de villano señor, parece que le está dando una embolia.&lt;br /&gt;Satanás.- Sí creo que tienes razón, es que se la copié a Elba Esther, ahora bien ¿qué hay de Gabrielito y sus chalanes?&lt;br /&gt;Diablo 1.- Les vamos a aplicar el equivalente de la Cruz Nipona, resulta que infiltramos a un colega ¿Se acuerda del Cachacuas? Le pusimos alitas así todo mono, lo bañamos y lo mandamos al cielo a pedir chamba. Como las cosas están muy duras lo reclutaron de inmediato y nos pasará información de los planes de nuestros enemigos.&lt;br /&gt;Satanás.- Genial. ¿algo así como wikileaks?&lt;br /&gt;Diablo 1.- Ándele más o menos&lt;br /&gt;Satanás.- Pues parece que ahora sí se nos hizo ya no quiero sentirme como López Obrador en elecciones así que ¡a trabajar zánganos! &lt;br /&gt;Salen y entran las narradoras&lt;br /&gt;Narradora 1.- Ashhh pero que malvados y así amigui&lt;br /&gt;Narradora 2.- Si. Me recuerdan un capítulo de la Rosa de Guadalupe y los pobres de José y la Virgen sin blackberry ni iphone para avisarles.&lt;br /&gt;Narradora 1.- Ashhh sí y parece que el burro está que se descoce y huele que alimenta ¿pero qué sigue?&lt;br /&gt;Narradora 2.- En este momento José, María y el burro caminan por Tulyehualco imaginate amigui ¡Tulyehualco! Se les va a pegar algo y entonces empiezan las contracciones…expirar, inspirar y como no tienen hospital en Houston van a dar a una clínica de esas del Seguro Popular.&lt;br /&gt;Salen&lt;br /&gt;Entran José María y el burro&lt;br /&gt;María.- Ay José, esto de dar a luz cada año empieza a pesarme mucho, siento que el niño está por nacer y el burro en ese estado.&lt;br /&gt;José.- Lo sé mujer, lo sé, aparentemente los tacos de canasta no le cayeron nada bien, parece que ya la NASA lo está monitoreando.&lt;br /&gt;Burro.- Ayyy mis hijos, digo mis burros¡ me muero¡ siento que me volteo como calcetín usado ¿qué me dieron esos miserables?&lt;br /&gt;José.- Ay burro te advertí que no probaras los tacos de canasta, ese chicharrón prensado estaba muy sospechoso pero eres terco como una mula.&lt;br /&gt;Burro.- Esteee prefiero como un burro pero tienes razón me siento tan lúcido como el burro de Shrek, necesitamos una farmacia urgentemente pero no la del gordo peloncito porque ahí nos van a acabar de matar.&lt;br /&gt;María.- Sí el Dr. Simi no, de caridad, la última vez me dio unos intercambiables genéricos y me salió bigote.&lt;br /&gt;José.- Es verdad continuemos, al fondo se ve una luz ¿Dónde estarán los reyes magos? ¿Dónde Gabriel? Me siento tan abandonado como un rockero en un concierto de la arrolladora banda limón…vamos.&lt;br /&gt;Entra Santa Clós&lt;br /&gt;Santa Clós.- Jo j ojo jo ¿cómo se han portado chiquitines?&lt;br /&gt;Burro.- ¿Quién es este gordo?&lt;br /&gt;Santa Clós.- ¿Cómo que quién soy jo jo jo? El mismísimo Papá Noel, San Nicolás, Santa amiguitos.&lt;br /&gt;José.- ¿Por qué está vestido como esquimal en estado de ebriedad?&lt;br /&gt;Santa Clós.- Jo Jo Jo, que buen humor niños míos, les he traído juguetes ¿cómo se portaron? Diosss ¿qué es ése olor?&lt;br /&gt;María.- Oiga señor Clos ¿de casualidad no trae oxitocina?&lt;br /&gt;Santa Clós.- Jo Jo Jo, de veras que buen humor te traigo un horno mágico y a ti amiguito un Xbox&lt;br /&gt;Burro.- Ya lo perdimos&lt;br /&gt;Santa Clós.- Jo Jo Jo un burro que habla…notable ¿cómo estás amiguito?&lt;br /&gt;Burro.- ¿Amiguito? No sea payaso señor Encinas&lt;br /&gt;Santa Clós.- Jo jo jo jo. ¿Encinas? Que hilarante, me debo ir pero ha sido un placer conocerlos, mis renos me esperan para volar por todo el mundo y entrar por las chimeneas (sale)&lt;br /&gt;Burro.- Lo perdimos, ¿por la chimenea un gordazo así?&lt;br /&gt;Salen y entran las narradoras&lt;br /&gt;Narradora 1.- No te imaginas amigui…la ofrecida esa se operó las bubis y quedó como rotoplas (se interrumpe al ver al público)&lt;br /&gt;Narradora 1.- ¿Quién es esta gente amigui?&lt;br /&gt;Narradora 2.- Es el público de la Pastorela mani.&lt;br /&gt;Narradora 1.- Ashhh se ven así como…raritos ¿no? Como de otra Colonia amigui&lt;br /&gt;Narradora 2.- Te están oyendo no seas imprudente, mejor te sigo contando. Resulta que Los tres Reyes Magos enfrentan una manifestación de los hippies estos los de Greenhouse y así…&lt;br /&gt;Narradora 1.- Ashhh ¿los que defienden a las ballenas y se visten como mamarrachos?&lt;br /&gt;Narradora 2.- Esos…mira&lt;br /&gt;Salen y entran los 3 reyes magos junto son sus animales vienen corriendo y atrás el resto de los actores les gritan: “ecocidas” “criminales” “salven a la Gaviotas”&lt;br /&gt;Melchor.- ¡Vándalos! ¡tunantes! No es posible, cada que venimos a esta ciudad pasa algo, ¿pues no que nació en Belén?&lt;br /&gt;Elefante.- Me duele mi trompita&lt;br /&gt;Gaspar.- Todo es tu culpa Baltazar, las estrellas eran más confiables que tu blackberry con GPS, solo Dios sabe dónde andamos y luego esa turba de  locos&lt;br /&gt;Baltazar.- Que iba yo a saber de la mugre que es Telcel, y luego en el OXXO solo admiten las tarjetas amigo. Además esa bola de locos corretándonos y la señora esa La Gaviota con esos modos.&lt;br /&gt;Caballo.- Odio esta ciudad, si me vuelven a hacer pasar delante de una taquería me va a dar algo…un equino como yo convertido en suadero…no señor.&lt;br /&gt;Camello.- Y a mí además de las reumas que traigo me querían audicionar para un anuncio de Camel, no saben que tengo contrato de exclusividad. Además los que estos señores de Greenpeace querían era meternos en un circo y eso sí que no.&lt;br /&gt;Melchor.- Esto es simplemente un desastre, niños gordos que se quieren tomar fotos, inspectores de la Delegación pidiendo mordida y estos locos ahora. Tenemos que hacer algo&lt;br /&gt;Elefante.- Me duele mi trompita&lt;br /&gt;Caballo.-Por lo pronto creo que debemos salir de esta zona ¿se acuerdan que el año pasado se me trepó un enanito?&lt;br /&gt;Camello.- No era un enanito se llama Jockey y no lo hiciste nada mal, quedaste cuarto…pero tienes razón, hay que salir aunque veo un poco pasmados a nuestros amos.&lt;br /&gt;Gaspar.- ¿Y cómo no estarlo? Lo que pensamos que era la Estrella de Oriente fue un flamazo en el Centro de la CFE ¿qué hacemos Baltazar?&lt;br /&gt;Baltazar.- Por lo pronto apurarnos porque el betún este me produce una erupción que ya no aguanto ¿Qué en esta familia no hay negros de verdad?&lt;br /&gt;Elefante.- (a punto de hablar)&lt;br /&gt;Todos.- Ya sabemos, te duele tu trompita&lt;br /&gt;Elefante.- No es eso, es que ahí viene María Elena Hoyos&lt;br /&gt;Todos.- ¡corran!&lt;br /&gt;Salen y entran las narradoras&lt;br /&gt;Narradora 1.- Saluda forzadamente al público…Oye amigui como que la pastorela está muy rara no crees, no entiendo nada…claramente esta gente no sabe lo que hace.&lt;br /&gt;Narradora 2.- Pues sí pero qué esperabas, si se ve que el escritor cocina con manteca y se la unta en la cabeza. Mejor sigamos que nos cierran el Palacio y necesitamos llegar al last minute shopping…Resulta que Gabriel no lo sabe pero tiene un infiltrado que se llama Cachacuas.&lt;br /&gt;Narradora 1.- Jesús…que nombrecito ¿y lo está boicoteando?&lt;br /&gt;Narradora 2.- No sé que significa esa palabra pero parece que pasa información…mira.&lt;br /&gt;Salen y entra Gabriel con Angel 1 y Angel 2 que si bien va disfrazado de Angel tiene una cola de diablo que le sale por atrás.  &lt;br /&gt;Gabriel.- Esto está muy raro…parecería que Satanás se anticipa a todos nuestros movimientos y no sé cómo le hace. ¿Alguna idea?&lt;br /&gt;Angel 1.- Es probable que tengan al CISEN metido en esto, pero nuestras fuentes dicen que son una nube de incompetentes ¿Tú que opinas?&lt;br /&gt;Angel 2.- Agarrándose la cola como llavero…No sé, estoy muy desconcertado porque parece espionaje de alto nivel, se nota que contrataron gente muy inteligente y preparada.&lt;br /&gt;Gabriel.- Si lo contrató Satanás debe ser un poquito idiota pero el hecho es que nos están fulminando y no podemos romper nuestra racha invicta. Tengo una idea...podemos fingir un plan falso para que ellos crean que es verdadero y sorprenderlos.&lt;br /&gt;Angel 2.- ¿Ehhh?&lt;br /&gt;Angel 1.- Es una gran idea digamos por ejemplo que vamos al punto 1 y en realidad vamos al 2 pero siempre diciendo que vamos al 1, aunque en realidad lleguemos al 2&lt;br /&gt;Angel 2.- ¿Ehhh?&lt;br /&gt;Gabriel, es una idea digna de ti Angelito, vamos…&lt;br /&gt;Salen Gabriel y Angel 1 y se queda Angel 2 que saca un celular.&lt;br /&gt;Angel 2.- ¿Con Satanás? Si señorita por cobrar de favor…¿Satanás? Tenemos un lío parece que se están oliendo algo y entonces planearon ir al punto 1 pero luego dijeron que al 2 y por alguna razón algo dijeron del punto 3, el caso es que no entendí nada.&lt;br /&gt;Voz de Satanás.- ¡Cachacuas! Eres un verdadero imbécil, síguelos.&lt;br /&gt;Angel 2.- ¿Pero a dónde? ¿Al Punto 1 al 2 o al 3?&lt;br /&gt;Sale y entran las narradoras…&lt;br /&gt;Narradora 1.- Oye amigui ese Cachacuas se ve medio lento ¿no?&lt;br /&gt;Narradora 2.- Sí, creo que se pegó en la cabeza…el caso es que las cosas se están poniendo buenas nomás les falta lo música como en Glee y así. José, María y el Burro están a punto de sufrir un problema como Rubí ¿te acuerdas?&lt;br /&gt;Narradora 1.- Nooo, pobre gente.&lt;br /&gt;Salen y entran José, María y el burro&lt;br /&gt;Burro.- siento que agonizo&lt;br /&gt;José.- Y nosotros también, ese olor me está dejando sin neuronas&lt;br /&gt;María.- José entre el burro y la labor de parto siento que no llego…&lt;br /&gt;José.- Mira mujer ahí vienen unos Samaritanos, por favor no canten la de la posada que luego nos echan a los perros.&lt;br /&gt;Entran Satanás Diablo 1 y Diablo 2&lt;br /&gt;Satanás. Mon dieu¡¡¡ ¿Qué es ese olor? Me recuerda las galeras del infierno&lt;br /&gt;Diablo 1.- Huele como a huauzontles&lt;br /&gt;Diablo 2.- Más bien como a Estación Pino Suárez a las una de la tarde&lt;br /&gt;José.- ¡Satanás! Sabía que estabas detrás de todo esto miserable.&lt;br /&gt;Satanás.- Muaj muaj, muaj muaj (todos atrás) “debe mejorar su risa de Villano” por fin José estás en mis manos y nada podrás hacer. Es mi momento conquistaré al mundo&lt;br /&gt;Todos se miran entre sí&lt;br /&gt;Satanás.- Ah no. Ése es otro guión, pero finalmente están en mi poder, aunque al burro lo regalaré como biodigestor. Ese niño nunca nacerá.&lt;br /&gt;Entran Elefante, caballo, camello Melchor Gaspar Baltazar, Gabriel y Ángel 1 y rodean a los malos&lt;br /&gt;Gabriel.- ¿pensaste que nos engañarías verdad? Pues ya ves te equivocas, eso te pasa por rodearte de incompetentes, que son más inútiles que el Gabinetazo. Estamos listos para destruirte…&lt;br /&gt;Satanás.- ¿Pero por qué ponerse en ese plan Gabrielón? Si estamos chupando tranquilos.&lt;br /&gt;Todos los rodean un poco más&lt;br /&gt;Satanás.- Está visto que esto no es negocio, creo que mejor me voy de asesor presidencial, ya estoy viejo para seguir aguantando esta vida.&lt;br /&gt;Diablo 1.- De veras que así no se puede, creo que colgaré el rabo&lt;br /&gt;Diablo 2.- Alguien por favor que haga algo con el burro, de veras es un arma nuclear.&lt;br /&gt;Gabriel.- Tienen exactamente 30 segundos para regresar al infierno y no lo olviden. El mal nunca prevalecerá.&lt;br /&gt;Satanás.- (lo imita) ayyy siiii el mal nunca prevalecerá…nos vemos el año que viene móndrigos.&lt;br /&gt;Salen y entra el Diablo 2 que pasa por el escenario&lt;br /&gt;Diablo 2.- ¿Alguien ha visto el sitio 3? (sale y entra Santa Clós)&lt;br /&gt;Santa Clós.- Jo jo jo jo, que chistosos son todos me encanta esto de las Pastorelas Jo jo jo jo y el burro que huele a Quesadillas de pápaloquelite Jo Jo Jo Jo… Feliz Navidad amiguitos.&lt;br /&gt;Narradora 1.- Ay amigui que emoción con lo que me gustan estos finales&lt;br /&gt;Narradora 2.- Toooda la razón. Siento que ni Marimar terminó tan bien, mira ya va a nacer el niño…&lt;br /&gt;Todos rodean a María que porta un bebé&lt;br /&gt;Narradora 1.- Termina otro año, y lo festejamos como siempre en familia, unidos y cumpliendo una tradición que representa por muchos motivos un lazo que nos une a las personas que amamos.&lt;br /&gt;Narradora 2.- Hace más de veinte años inició esta Pastorela que año con año nos reúne y nos brinda un momento de unión y convivencia. Esa convivencia tan necesaria en estos tiempos difíciles.&lt;br /&gt;Narradora 1.- A nombre de toda la familia Garza Ramos les agradecemos su presencia y su cariño.&lt;br /&gt;Narradora 2.- Y los esperamos el año que viene listos para festejar con todos los nuestros&lt;br /&gt;Todos.- Feliz Navidad&lt;br /&gt;Elefante.- Sí, me duele mi trompita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-3221490473147381078?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/3221490473147381078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=3221490473147381078&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3221490473147381078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3221490473147381078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/12/pastorela-2010-pa-los-hijos-y-sus.html' title='Pastorela 2010 (pa los hijos y sus primos)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7552372668567198004</id><published>2010-12-06T11:36:00.000-06:00</published><updated>2010-12-06T11:36:12.300-06:00</updated><title type='text'>Acerca de los impuestos (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Recientemente los capitalinos amanecimos con la noticia de que al director de un prominente periódico de este país (ese en el que vienen los teléfonos para pedir masajes tailandeses) lo iban a meter al bote. Efectivamente, el señor Ealy salió de su casa, se subió a su Mercedes y se presentó a las puertas de la Procuraduría para rendir su declaración. De todo esto me enteré gracias a los buenos oficios del señor Gutiérrez Vivo (¿o será "Fifó" dada la manera en que pronuncia la v?). Por la tarde don Francisco salió sonriente por la misma puerta que lo llevó al tambo al pagar una fianza de catorce millones de pesos --entonces entendí que si yo tuviera esa cantidad también me reiría de la señora madre del que inventó los impuestos--.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué posición mantener ante el asunto? En principio debo decir que mis simpatías no están precisamente en el sector hacendario; que el aumento del IVA me causó la misma sensación que cuando mataron a la mamá de Bambi; que los impuestos los pago un poquito a huevo y que tengo una incapacidad congénita para entender una forma fiscal. Sin embargo, también creo que los impuestos son como un calambre en un testículo o un chaparrón en la sección de sol del Estadio Azteca; cosas desagradables para las que no hay remedio y que, en algunos casos, sirven para algo útil. Cada que le hablo al contador no lo hago estimulado por un compromiso nacional o pensando en la bocota de la patria que salía en los libros de texto, sino en la terrenal idea de que es el tambo el que me espera. Por ello creo que si alguien se hace buey (y mucha gente se hace buey), pues no queda más remedio que cobrarle; sobre todo si es un oligarca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda luego el asunto de la selectividad en el cobro; se argumenta que Ealy es algo así como un mártir de la libertad de prensa. Ante ello tengo una posición esquizofrénica: efectivamente creo que el gobierno no le cae a sus cuates y le pega a quienes no lo son. Sin embargo, también creo que si Ealy cambió de línea editorial ya podría haberlo hecho antes; que si alguien modifica de golpe su visión podemos ser mal pensados y asumir que lo hizo porque sentía que venía el agua y que finalmente el asunto no es para tanto y ya que lo único que tiene que hacer el director de El Universal es caerse con la lana que no ha pagado y mantener su línea independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más allá de este proceso de Grand Guignol queda el asunto de que los mexicanos no pagamos impuestos y ante ese problema me permito sugerir algunas soluciones muy elementales:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.-- Se le darán estímulos fiscales a toda aquella persona que remita la filiación de priistas honestos a la Subsecretaría de Ingresos. Los requisitos podrían ser muy elementales, por ejemplo una licencia en la que venga el nombre y la dirección correctas o de perdida los testimonios de catorce mil personas que metan las manos al fuego por el susodicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.-- El último día que sufrí pálpitos cardiacos inició con la revisión de la forma anual para declarar impuestos. En primer lugar decidí que no sabía si yo era una persona física (el único referente que tengo es el de que soy un gordo que se agita cuando sube las escaleras), o moral (el único referente es mi desordenada conducta etílica de los años recientes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le pedí una explicación a alguien que se las sabe de todas todas, me dio una cátedra que me dejó con la sensación de que era yo un hombre muy pendejo. Ante ese problema sugiero que las formas de Hacienda traigan dos cuadritos: una que diga "acepto pagar" y otro que maneje la opción contraria. Si la opción que se eligió es la primera, se firmará y mandará en un sobre cerrado a las oficinas de Hacienda para que hagan las cuentas. Si la opción fue la segunda, es el momento de buscar un helicóptero para salir del país y refugiarse en Tahití, donde (me imagino) no se ponen tan roñosos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7552372668567198004?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7552372668567198004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7552372668567198004&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7552372668567198004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7552372668567198004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/12/acerca-de-los-impuestos-el-financiero.html' title='Acerca de los impuestos (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6275160726043650411</id><published>2010-12-02T19:17:00.000-06:00</published><updated>2010-12-02T19:17:16.866-06:00</updated><title type='text'>De malas palabras (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Existe un señor, cuyo nombre de pluma es Catón, que publica su columna diariamente en el periódico Reforma. El tema son los chistes, y cuando digo chistes no hablo en sentido figurado, los artículos inician con algo como: "Un día Ovonio fue al doctor...". Lo anterior --que parecería desconcertante-- no es lo que ha llamado mi atención, después de todo cada quien es libre de ganarse la vida como le plazca. En realidad lo notable es que Catón ha tomado la ruta literaria que implica escribir "carbón" por cabrón o "indejo" por pendejo, asunto que me parece una idiotez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada tengo en contra del que evita escribir peladeces en los medios; supongo que eso obedece a un estilo o una visión estética de lo que debe ser y lo que no, pero... ¿carbón? La estrategia es equivalente a la que usan las viejas guangas para llamar pitirrín al pene, o pompis (escribo pompis y siento escalofríos) a las nalgas, y eso, insisto, es una idiotez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de renunciar al uso de lo que la gente llama malas palabras es que, además de dejar a la mitad de la población más muda que Hellen Keller, tendríamos que prescindir de su enorme poder descriptivo ¿hay mejor adjetivo que pendejo para aquel que diseño los ejes viales?, ¿puede el titular de una pesera ser ajeno a la palabra cabrón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que Juan Sabines, gobernador de Chiapas hará unos doce años gritó en un discurso algo equivalente a que sus enemigos hicieran el favor de ir a chingar a su madre, que era exactamente lo que pensaba. Por supuesto, fue muy criticado ¿por qué? No por su sinceridad, sino por andar diciendo peladeces. En ese sentido la moral pública nos obliga a convertirnos en seres esquizofrénicos que debemos voltear como tecolotes antes de emitir un adjetivo contundente. Esta ruptura entre lo que se dice y lo que se piensa me parece notabilísima y ha determinado que produzca la siguiente lista de situaciones ejemplares en la que usted, querido lector, encontrará la alternativa adecuada para expresarse libremente. Que la use o no, depende por supuesto de usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escena 1.- Un aguacero de la tiznada, usted va a llevar a su casa a una viejita que no para de hablar. La deja con el deseo de que un rayo la parta en dos. Regresa dando brinquitos al coche y se encuentra con que cerró la puerta con llave y ésta cuelga juguetona en el interior de su auto. Usted se lleva la mano a la frente, se da un sopapo y exclama: ¡pero qué...! (vienen las palabras aceptadas) tonto, baboso, alcornoque, gaznápiro, badulaque, menso. Por supuesto la palabra correcta es pendejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escena 2.- Conoce a un literato de gasné y pipa, que emplea media hora en explicarle por qué la gente en este país no lee libros. La frase con la que concluye es "hay que abatir la ignorancia"; usted sonríe, pero por dentro piensa: qué... talento, soberbia, vanidad, lucidez. La palabra correcta es mamón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escena 3.- Circula por avenida Universidad; de pronto, un pesero se le cierra por ganar pasaje a otro pesero, el contacto es violento y deja su coche como charamusca. El chofer se arranca sin esperar ninguna aclaración, saca la mano por la ventanilla y retrae los dedos anular e índice conservando enhiesto el dedo de en medio en un gesto conocidísimo que no sé cómo se llama. Usted baja la ventanilla y grita: ¡Hijo...! de tu mal dormir, desobediente, descarriado. No debe haber ninguna duda de que las palabras que completan la frase son: de la chingada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece, en suma, que considerar rara a una persona que emplea en su lenguaje palabrotas no tiene ningún punto de comparación con otra que las dice "cuando resulta oportuno". Eso sí que es raro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6275160726043650411?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6275160726043650411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6275160726043650411&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6275160726043650411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6275160726043650411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/12/de-malas-palabras-el-financiero-2001.html' title='De malas palabras (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-3340922847520845114</id><published>2010-11-29T14:13:00.000-06:00</published><updated>2010-11-29T14:13:14.664-06:00</updated><title type='text'>Moralejas (El Financiero 1993)</title><content type='html'>Por alguna razón que escapa a mi entendimiento, en todos los procesos que los seres humanos emprendemos siempre hay un pero. No importa de qué se trate, no importa cuán atractivo parezca algo, la regla del pero se aplica sistemática y mortal. Si queremos ser mejores (el sueño de Tolstoi) debemos obtener una enseñanza ejemplar, una moraleja que nos ayude a evitar ir por la vida dando traspiés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustremos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) En 1925, mi tía Engracia tenía un pretendiente, el único que se hizo de valor para intentar cortejarla a lo largo de 25 años. Era un muchacho de buena familia, diligente y formal... pero tenía un defecto: su gracia máxima consistía en arrugar la frente tapizada de barros que ante la tensión epitelial se exprimían horriblemente. Concluido el acto, el pretendiente festejaba la broma (me lo imagino riendo) y se limpiaba con un pañuelo. Moraleja: Ten cuidado de los hombres con acné que se crean muy chistosos ¿mi tía? No se casó nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) El 5 de mayo de 1862 las armas nacionales se cubrieron de gloria. El Ejército de Oriente comandado por Zaragoza derrotó a los franceses, invictos desde Waterloo. La batalla tuvo dos derivaciones por completo diferentes: cuatrocientos ochenta franceses murieron y los burócratas del país no trabajaron más en el aniversario de la batalla. Esta victoria nos debe enorgullecer... pero, el 10 de junio de 1863, un año después, el general francés Elías Forey entraba como Pedro por su casa a la ciudad de México para comerse un molito a la salud de los mexicanos. Moraleja: No festejes hasta que sepas que hay motivo, recuerda que el último minuto también tiene sesenta segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; c) En 1980, una mujer alcanzó por primera vez un ministerio dentro del gobierno mexicano... pero, los méritos de dicha dama, como usted probablemente sepa, eran definitivamente extracurriculares (me da vergüenza recordarlos). Moraleja: No llegan necesariamente los mejores sino los más buenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) En 1978, los ratones verdes aplastaron a sus vecinos de CONCACAF, ¿se acuerda? Rergis, el "Gonini", Cuéllar y compañía se convirtieron en la esperanza nacional. Todo México se vistió de fiesta, Roca apostó (¡qué bruto!) que conseguirían cinco de los seis puntos a disputar en la primera ronda del mundial de Argentina... pero, el poderoso equipo de Túnez nos metió tres goles, Polonia venció fácilmente y Alemania nos hizo puré con seis golecitos. Moraleja: Si le metes 17 goles a Martinica y crees que puedes repetir la hazaña con Alemania eres un estúpido, revisa tus metas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e) En 1993 mi gran amigo Benjamín Bulajevsky me informó que había descubierto un negocio genial; "es muy fácil" decía, "vas a un lugar donde te venden un aparatito para hacer quesos, te metes al lavabo del baño de tu casa, tres horas de trabajo y ¡presto! quedan los quesos que luego llevas a la misma compañía y vendes al doble de precio", "es un fraude" dije, "para nada, todo está por escrito, es porque no tienen capacidad de producción, ya me gané cinco mil pesos"... pero, era un fraude. Moraleja: El dinero fácil no existe a menos que seas lenón o narcotraficante o político corrupto o policía... etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;f) El juez Harry Greenburg logró en 1979 el sueño de su vida: trabajar en el torneo de Wimbledon. Lo colocaron en una silla detrás de uno de los jugadores y desde allí se dispuso a cumplir su más anhelada meta... pero, un saque supersónico mal dirigido lo golpeó en los testículos, Harry, sufriendo un comprensible espasmo, se fue para atrás y se desnucó en el acto. Moraleja: La que se me ocurre es demasiado ordinaria, por lo que le suplico, queridísimo lector, que saque usted sus propias conclusiones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-3340922847520845114?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/3340922847520845114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=3340922847520845114&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3340922847520845114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3340922847520845114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/moralejas-el-financiero-1993.html' title='Moralejas (El Financiero 1993)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5097378890930529871</id><published>2010-11-23T11:59:00.002-06:00</published><updated>2010-11-23T11:59:54.304-06:00</updated><title type='text'>¿Por qué no voy al dentista? (El Financiero 1995)</title><content type='html'>La costumbre de comer cacahuates japoneses la adquirí en la secundaria. Abría el celofán y vaciaba el contenido en la bolsa de mi pantalón para no dar, costumbre que todas mis parejas adolescentes consideraban repugnante. El abuso de este hábito me dejó los dientes como de octogenario, un día se me salió una amalgama y la tragué, "se puede recuperar" dijo mi tía Regina. No quise ni averiguar cómo, de manera que hice una cita con el Dr. Zamarripa, dentista amigo de mi padre para un examen completo.&lt;br /&gt;El Dr. Zamarripa era un personaje extraordinario desde varios puntos de vista; tenía noventa y seis años. Es decir, pudo, sin muchas prisas, haber sido el ortodoncista de Porfirio Díaz. Cuando mi madre (mi padre no se atrevió) me informó acerca de la edad de mi futuro dentista tomé el directorio y busqué rápidamente la letra "D", sin embargo, mi hermana (una de las víctimas previas) me explicó que Zamarripa no practicaba (menos mal pensé), que era su asistente la que hacía todo instruida por él y que el trabajo que realizaba era muy competente.&lt;br /&gt;-- Ellos arreglaron a la tía Engracia -- dijo en un ingenuo intento promocional.&lt;br /&gt;"Pues menuda la hicieron" pensé para mis adentros. Mi tía Engracia tenía una boca como la de Nosferatu.&lt;br /&gt;Pese a todo, Zamarripa daba crédito y eso me convenció. En el Metro, camino al consultorio iba yo con dolores en el pecho.&lt;br /&gt;Las horas de antesala pasaron, cada minuto se convirtió en una modesta agonía.&lt;br /&gt;Al entrar al consultorio me quise morir: era prácticamente imposible reconocer quién era Zamarripa y quién su asistente, ambos parecían dirigentes de la CTM. Me sentaron en el sillón y Etelvina, que así se llamaba la señora y que tenía una voz ligeramente más aguda que la de su colega preguntó:&lt;br /&gt;-- ¿Cómo está nuestro enfermito?&lt;br /&gt;Yo, que tenía 26 años, sonreí con la boca abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Etelvina analizaba con su espejito y transmitía su diagnóstico:&lt;br /&gt;-- Muela derecha fracturada, premolar antero posterior sin amalgama, etcétera.&lt;br /&gt;Zamarripa anotaba flechitas en un diagrama.&lt;br /&gt;-- Le vamos a poner una corona -- dijo el Dr.-- , no se preocupe, no le va a doler.&lt;br /&gt;Maldito si estaba yo preocupado, fue precisamente el comentario lo que me alarmó.&lt;br /&gt;-- Doña Ete, rebájele aquí al amigo el molar antero posterior.&lt;br /&gt;Etelvina tomó la fresadora y la aplicó diligente sobre mi molar con una eficiencia tal que sentí cómo la virgen me hablaba al oído y decía algo acerca de los cacahuates japoneses. En un momento de profunda desesperación moral estiré la mano para detener el brazo de Etelvina. Sin embargo, se retiró con un movimiento agilísimo y lo único que pude apretar fue una chichi. Cuando terminó sudaba yo como un bendito.&lt;br /&gt;-- Ya doctor -- dijo.&lt;br /&gt;-- Bien, ahora haga la aplicación Abrí la boca nuevamente y Etelvina me aplicó algo parecido al chilpachole de jaiba, se sentía masoso cuando lo recorría con la punta de la lengua. Cuando terminaron, bajé tambaleante del sillón y salí por la puerta de vidrio. Fué la última vez que los vi.&lt;br /&gt;Al llegar a casa me fui a ver al espejo del baño: ¡ tenía un diente de plata! No lo podía creer. Dentro de mis cánones pequeño burgueses cualquiera con un diente de plata era peor que perro.&lt;br /&gt;Ahora sonrío con la boca chueca.&lt;br /&gt;Por todo lo anteriormente expuesto es que no voy al dentista y eso, querido lector, es lo que sugiero que haga el resto de su vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5097378890930529871?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5097378890930529871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5097378890930529871&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5097378890930529871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5097378890930529871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/por-que-no-voy-al-dentista-el.html' title='¿Por qué no voy al dentista? (El Financiero 1995)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5961999164105933753</id><published>2010-11-16T12:43:00.000-06:00</published><updated>2010-11-16T12:43:44.082-06:00</updated><title type='text'>Los idiomas (El Financiero 1996)</title><content type='html'>"Mery livs en Coyacán aviniu", así empezaba la frase con la  que una maestra dotada del mismo nivel de comprensión de un burro de  planchar, trataba de enseñarnos inglés a un grupo de infantes que la  veíamos con los ojos como platos tratando de entender de qué carajos  nos serviría saber la vida y andanzas de Mery, que además de  vivir en la avenida Coyoacán, tenía "ten yiers old", un  "fader" que se llamaba "Yon" y una moder  "Alis". Si la pinche niña compraba un perrito, rájale,nos  enterábamos ¿Que Mery iba a una fiesta muy divertida? Pues  venga, a compartirlo grupalmente. La maestra (a la cual teníamos que  llamar Miss algo), se quedó calva ante el esfuerzo y nunca  logró de nosotros el más mínimo asomo de comprensión, ello quizá  motivado no sólo por Mery, sino por una estrategia didáctica  muy mamona basada en poner sellitos con animales; una abejita para  los aplicados, un burro para los que no hacían la tarea y un oso comiendo miel para los huevones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que el idioma que se hable en cualquier lugar es  consecuencia del nivel de dominio. En España nadie habla huehuenche  ni en Francia tungamanga (que debe ser un dialecto camerunés).  Anteriormente se consideraba de muy buen gusto que las señoritas  decentes tudiaran francés. Sin embargo, tal costumbre --que no  servía más que para que los padres presumieran a sus retoños como se  presume a un perro-- se ha venido abajo y lo que hoy se estila es  aprender inglés, que es el idioma que rifa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no es lo mismo andar atrás que en ancas, la necesidad de  aprender inglés es compartida por un niño que nace en Oklahoma y por el dueño de una palapita de porquería en Puerto Escondido, porque, si  no, el gringo no entiende nada y se va con sus dólares a algún lugar  donde lo traten mejor. Ello y la globalización económica ha  determinado que la necesidad de aprender inglés sea equivalente a la  de casarse o mantener una vida sexual plena. El que no habla inglés  está (para todo fin práctico) jodido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo hemos enfrentado esta carencia? Pues de mil modos. En primer  lugar están las famosas academias de idiomas en las que la gente se  inscribe con la esperanza de no hacer el ridículo en el próximo viaje  a Disneylandia. Una notabilidad de estas academias es que los  interesados son reunidos en grupos independientemente de sus  características personales, y entonces sucede que la agrupación de  intermedios de las tres de la tarde mantiene el siguiente perfil: un  niño de doce años, una secretaria desempleada, un joven ejecutivo  bancario, una señora fodonga que no tiene nada que hacer y uno que es  un taradazo. La sesiones entonces implican que la gente se cuente su  vida cotidiana y de esa manera los estudiantes se enteran de la tarea  de Luisito, de los retos de la taquimecanografía, de la estrategia  correcta para llenar una ficha de depósito o de la receta del pescado  empapelado (el taradazo nunca dirá nada). Luego vienen los exámenes y  todo mundo pasa al siguiente nivel (casi siempre son quince niveles).  Al graduarse el estudiante, dada su formación, es comisionado para  una empresa que ponga a prueba sus nuevas capacidades (ir por un  gringo al aeropuerto, por ejemplo) y el desastre se manifiesta cuando  el gringo entiende algo así como que en México somos masturbadores  compulsivos y todo debido a que el estudiante confundió un tiempo  verbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra alternativa es irse a vivir a algún lugar donde se hable  inglés. Para lograr este saludable propósito hay de tres aguas: a)  ser nombrado embajador; b) obtener una beca para estudiar acerca de  la aceleración de partículas subatómicas, o c) irse de bracero. Dado  que las opciones a y b están prácticamente  clausuradas para todos nosotros, parecería que la única opción  terrenal es salir rumbo a la pizca del tomate. Miento, otra opción es  estudiar en una escuela bilingüe donde los estudiantes se sientan  noruegos y empezar la historia de Mery, pero (lo juro) ésta  tampoco es solución ya que recientemente me enfrenté a un chino sin  que pudiéramos articular alguna idea concreta, por lo que para  finalizar con cierta dignidad nuestro diálogo le tuve que preguntar:  "¿Juat taim is it?"... qué vergüenza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5961999164105933753?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5961999164105933753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5961999164105933753&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5961999164105933753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5961999164105933753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/los-idiomas-el-financiero-1996.html' title='Los idiomas (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5904187767983857941</id><published>2010-11-14T16:23:00.000-06:00</published><updated>2010-11-14T16:23:26.563-06:00</updated><title type='text'>Antónimo de anfibología (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Leo, con cierto sobresalto, que 260 mil estudiantes están presentando un examen en el momento que yo redacto estas líneas. ¿Qué  les irán a preguntar? ¿Cuántos de ellos llevarán un acordeón?  ¿Cuántos una estampita de San Carlos Borromeo? ¿Quiénes le habrán  pedido al primo que se las sabe de todas todas que resuelva las  preguntas clandestinamente? La verdad es que no lo sé. Lo que sí  recuerdo de estos exámenes se remonta al cretácico, cuando yo mismo  fui uno de esos estudiantes nerviosos que llegaron con su lápiz del  dos esperando un milagro de la guadalupana. La experiencia la puedo  catalogar como siniestra y transformadora. Aún no puedo resolver un  examen y mucho menos aplicarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las preguntas que nos hicieron eran extrañísimas y parecían  redactadas por alguien que inhalaba tíner o era de plano idiota  perdido. Había unas facilísimas, categoría en la que cabía el  antónimo de blanco, y otras que no hubiera contestado Von Braun.  Recuerdo por ejemplo que una de matemáticas decía más o menos así:  "Hay una cubeta con nueve litros de agua de chía; Juan llega primero  y se toma dos terceras partes, luego Federico toma un octavo y  Luisito, que llegó al último, solamente toma un noveno. ¿Cuánto  líquido queda en la cubeta?" Al recibir la pregunta puse los ojos en  blanco y me quedé pensando en Juan, en Luisito y en la chingada madre  del autor de la idea. Luego descubrí que la única proporción que me  sabía era la de 1/4, que era la probabilidad de acertar la respuesta  al tin marín... aún no sé el resultado y así me fuera la vida en ello  (por ejemplo que Demi Moore ofreciera establecer comercio carnal a  cambio de la respuesta) no sabría qué contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exámenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro momento alucinante ocurrió durante las preguntas de historia.  En muchas de ellas se trataba de establecer cronologías y entonces  había que decir qué fue primero si la conquista o la reforma.  Supongamos (sin conceder) que el asunto no tenía chiste, pero ¿qué  pasaba si entre las etapas históricas alguien con muy mala leche o  muy mala madre introducía el término "segundo imperio", que fue  exactamente lo que ocurrió? Yo, que me enteré esa mañana de dicho  concepto, estuve tentado de escribir Napoleón Bonaparte, y volví al  tin marín. Cuándo le expliqué más tarde a mi señora madre --que  compartía todos mis méritos académicos-- el asunto y ella me explicó  a su vez que la pregunta se refería a Maximiliano, me di un tope en  la cabeza y sentí que la vida no valía nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En biología la cosa no estuvo nada fácil. Se preguntaba, por  ejemplo: de las siguientes opciones ¿cuál representa a una  dicotiledónea? y luego se enlistaban: las fanerógamas, los frijoles,  las cucurbitáceas y las melastomatáceas. En ese caso opté  (correctamente) por la única respuesta que me sonaba familiar, que  era la de los frijoles. Y santo remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de terminar el examen con mi lápiz del dos, decidí que si  me aceptaban sería sólo porque Dios sí existía y durante los dos  meses que tardaron en llegar los resultados sufrí una seria  transformación espiritual. En esos tiempos era de todos conocido que  si el resultado llegaba en un sobre gigante, el asunto había valido  madre y si, en cambio, venía en un sobrecito no podrían ser otra cosa  que buenas noticias. Al final llegó un sobre de tamaño normal en el  que se me anunciaba que había sido aceptado. Mi regocijo se vino  abajo ante el ácido comentario de alguien que hoy quiero mucho, que  dijo: "Pues sí, siempre hay gente más pendeja que uno".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francamente espero que los pobres 260 mil estudiantes no pasen ese  trago amargo. Que se haya decidido que hay cosas más importantes en  la vida que el agua de chía y las cucurbitáceas, y que el señor que  hacía los exámenes se haya muerto. Vaya pues mi simpatía para los que  estudiaron, para los que no estudiaron y para los que van a volar. En  ese caso, la mejor estrategia es buscar a alguien que tenga peor cara  y sentirse satisfecho a cambio del dolor ajeno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5904187767983857941?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5904187767983857941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5904187767983857941&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5904187767983857941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5904187767983857941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/antonimo-de-anfibologia-el-financiero.html' title='Antónimo de anfibología (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5872744485592660409</id><published>2010-11-11T13:52:00.004-06:00</published><updated>2010-11-11T13:53:13.937-06:00</updated><title type='text'>De comida (EL Financiero 1998)</title><content type='html'>En mis mocedades pasé algunas semanas en una casa de huéspedes inglesa dirigida por la señora Gerdah, una mujer de chonguito y muy mal carácter. Debo agregar que además de ser mi casera, la señora Gerdah,  era ligeramente estúpida, ya que me explicó cuántos jabones había en el baño, la forma correcta de conectar un cable pero olvidó avisarme que entre los distinguidos huéspedes de la pensión había uno que tenía una forma maligna de retardo mental. El primer día que bajé a servirme el desayuno sentí que alguien se movía atrás de  mí, voltee y envejecí siete años nomás del sustazo que me puso el jovenazo, que en ese momento hacía una kata con los ojos cerrados y a treinta centímetros de mi nuca.&lt;br /&gt;Pero en realidad no quiero hablar hoy del sujeto (que se llamaba Mauro) sino de la comida inglesa que, dicho sea con todo respeto, era una mierda.&lt;br /&gt;Durante años había yo escuchado acerca de la “flema inglesa” pues bien, lo que quiera que significara tal término, seguramente se debía a lo que esta pobre gente come y que consiste esencialmente en entrañas hervidas, cerveza caliente y un té que sabe a cáscara de naranja. Si usted, querido lector, ha tenido la paciencia de seguir esta columna a lo largo de los años se dará cuenta de que mi alma no se anima por ningún sentimiento de nacionalismo  y que andar comparando las virtudes nacionales con las de otros países me parece simplemente una forma de demostrar lo imbécil que se puede llegar a ser, sin embargo en el caso culinario la cosa no tiene remedio ya que, efectivamente comparados con otros no salimos tan mal librados.&lt;br /&gt;La comida japonesa se ha puesto de moda entre las huestes elegantes de la sociedad; se considera de mucha vanguardia llegar a un lugar sentarse en una posición completamente antinatural metiendo las espinillas en las ingles y luego usar un par de palitos que son incomodísimos y que deben ser responsables de la tala amazónica ¿para qué? Para comer una serie de cosas que en el mejor de los casos están crudas y meterlas en una salsa amarilla que parece mostaza pero que en realidad provoca la pérdida de la memoria a corto plazo.&lt;br /&gt;La comida árabe está llena de virtudes, quizá la más conspicua es después de una dosis adecuada uno encuentra la verdad de las cosas inmediatamente antes de sufrir una ausencia. Una vez durante un  viaje y en medio de la noche egipcia, mi buen amigo Célis se comió medio carnero y una como especie de leche que estaba semicruda, su siguiente recuerdo lúcido fue al despertar en la habitación del hotel rodeado de gente que empezaba a velarlo (en testimonios posteriores dice que vio la luz al final del túnel).&lt;br /&gt;“Por su aspecto los conoceréis” parafraseo al clásico, en el caso de los gringos esta es una verdad del tamaño de una casa, lo primero que uno nota es que de jóvenes su máxima preocupación es la de lucir cuerpos esbeltos y torneados. Desgraciadamente para todos, esta preocupación les dura tres años y luego se vuelven una forma humana de lo que los reposteros conocen tradicionalmente como volován. Esto desde luego, se debe a lo que comen y que consiste esencialmente en una dieta de ocho mil calorías diarias. A los gringos les parece muy atractivo, por ejemplo, echar un kilo de mantequilla en un recipiente para palomitas que alimentaría a Jungapécuaro o comer “nachos” que no son más que totopos sumergidos en una mengambrea  de queso y que seguramente son cancerígenos.&lt;br /&gt;En fin mis profundas neurosis culinarias se vieron sorprendidas con la “guajolota” un ingenio gastronómico consistente en meter en una telera un tamal prensado y llevárselo a la boca (lo mismo que si se llevara medio kilo de mastique). Por todo lo anterior he decidido hacerme macrobiótico, cosa que sé que a ustedes (amados lectores) les importa lo mismo que el precio de la papaya maradol.&lt;br /&gt;Comida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5872744485592660409?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5872744485592660409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5872744485592660409&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5872744485592660409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5872744485592660409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/de-comida-el-financiero-1998.html' title='De comida (EL Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-952392698694930192</id><published>2010-11-08T19:16:00.002-06:00</published><updated>2010-11-08T19:16:03.394-06:00</updated><title type='text'>De groserías (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Parece que la Real Academia de la Lengua (cuando escribo lo anterior me imagino a un puñado de viejitos que se pasan discutiendo llenos de ademanes si se dice “no hay nadie” y cosas de tan grueso calibre) nos ha hecho el favor de admitir un montón de términos que en México son clasificados genéricamente como “malas palabras” o bien “groserías”. De ello me enteré a través de las noticias que consignaban al presidente Fox cambiándole el nombre a Borges (por supuesto no es su culpa, sino de quien le pone a leer cosas que no entiende). En fin, el asunto es que en el terreno de las palabras incorrectas me considero sin ninguna modestia una autoridad nacional y por primera vez en muchos años considero que sé de lo que hablo al abordar este candente tema.&lt;br /&gt; Muchos conductores de radio y televisión retomaron el asunto y se regodearon con la nota lo que supuso varias enseñanzas; la primera es que aquellos que tienen menores ratings fueron más a fondo y se despacharon por primera vez diciendo al aire palabras como chingada, nalgas y jodido. Otros fueron más cautos y algunos como Froylán López Narváez de plano diciendo “chifladeras” por chingaderas (forma eufemizante que siempre me ha parecido lamentable).&lt;br /&gt; Una de las misiones educativas que los padres emprenden con mayor ahínco es la de dotar a los hijos de un equipaje de costumbres sociales que sigue invariablemente las mismas reglas; cuando los infantes son menores a cinco años es aceptado e inclusive se celebra que digan cosas como “tú caca” o “me duele la pirinola” acto seguido se entra en un proceso represivo que le vuela los dientes al menor si al referirse a su hermano lo llama imbécil o estúpido y si de plano sale con palabrotas como “puto” la familia entra en crisis y se realiza una exhaustiva investigación en la escuela y con los primos para saber de dónde saca el niño tanta grosería.&lt;br /&gt; En la adolescencia los jóvenes suelen adoptar un lenguaje que envidiaría un carretonero y lo utilizan siempre sin ninguna mesura. Se adquieren en ése momento términos tan saludables como “te cojo”, “me la pelas” y demás yerbas. La vida adulta nos indica que tales términos son perfectamente aceptables en privado y con las conocencias pero nunca en público frente a desconocidos. La única excepción a la regla que conozco es la del gobernador Juan Sabines que en un discurso público y aparentemente hasta las manitas les dijo a sus enemigos políticos que hicieran favor de ir a chingar a su madre, es decir la de sus enemigos.&lt;br /&gt; Estas reglas han sido particularmente seguidas en los medios de comunicación ya que las autoridades parten de una premisa (idiota) en el sentido de que permitir a los periodistas y demás miembros del sistema mediático que hablen con palabrotas es incitar a los oyentes a que hagan lo mismo. Por supuesto lo anterior es falso e inclusive ligeramente hipócrita ya que lo único que favorece es que la gente tenga que adquirir una personalidad como la del doctor Jekyll y mister Hyde y que hable de una forma hipocritona. Es por ello que las recientes noticias traen un soplo de are fresco a la vida pública y pueden ser las llaves que abran la cerradura que durante años nos han impuesto los señores de las buenas costumbres. ¿Ventajas? Muchas imagine usted, querido lector, por ejemplo que en las notas bursátiles el reportero dice, “la bolsa de valores perdió 6 puntos, ello se debe a los inversionistas hijos de la chingada que se llevaron sus capitales especulativos” o bien “ el ausentismo en la cámara alcanza una cifra record gracias a que la huevonería de los señores legisladores ha aumentado de manera exponencial los últimos años”. El ejercicio anterior podría permitir sacar de la jugada a términos que acusan ya cierto desgaste como “vándalos”, “multitud enfurecida” y “el diputado fulanito de tal (si, ése que usted piensa) estaba bajo los efectos del alcohol” y sustituirlos por “ojetes” una turba encabronadísima” y “estaba que se caía de pedo”. No veo que de malo podría haber en ello y si percibo que las modificaciones (ya con el avala de los viejitos de la Real Academia” nos permitirían ser más sinceros, lo cual es en sí mismo un logro nada desdeñable ¿o no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-952392698694930192?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/952392698694930192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=952392698694930192&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/952392698694930192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/952392698694930192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/de-groserias-el-financiero-2001.html' title='De groserías (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6830975313129170962</id><published>2010-11-04T12:47:00.002-06:00</published><updated>2010-11-04T12:47:46.760-06:00</updated><title type='text'>De consultas (El Financiero 2008)</title><content type='html'>La costumbre de preguntarle a la gente lo que quiere por parte de la clase política está predestinada al fracaso en un país como el nuestro ya que resulta infinitamente acreditable nuestra enorme incapacidad para ponernos de acuerdo en absolutamente nada. &lt;br /&gt; Imagine usted, querido lector, que un señor con iniciativa decide construir un edificio en algún lugar de esta ciudad, los trámites serán largos y exasperantes y es probable que algún funcionario le pida algún donativo para agilizarlo todo. Una vez que se encuentra con los papeles en regla viene un grupo de vecinos que: a) puede ser una nube de viejas chotas b) un señor que es vividor y tiene la capacidad de agitar las aguas o c) los tataranientos de don Vicente R. Gómez que sospecha que en el predio se encuentran los restos de su antepasado y piden la intervención del INAH. Es en ese momento que algún funcionario perspicaz habla de “realizar una consulta y transparentar  las decisiones”, se prepara un salón, llega el grupo que está a favor seguido por la turba de viejas chotas, en diez minutos ya se están mentando la madre, mientras el inversionista ve con lágrimas en los ojos que acaba de perder un negocio.&lt;br /&gt; En esta ciudad es prácticamente imposible realizar nada sin que alguien se oponga y ello –sospecho- se debe a lo redituable que resulta oponerse, normalmente las gentes que se amotinan reciben al final del proceso desde un desagravio hasta un préstamo para una vivienda de interés social. No importa si los motivos son delirantes, las autoridades temen a la masa lo mismo que los maoríes a los aviones.&lt;br /&gt; Alguna vez cuando era burócrata y me encontraba en mi oficina llegó un grupo de gente menesterosa y gangsteril con el saludable propósito de “tener una audiencia”, le dije a mi secretaria que como no, que con todo gusto, nomás que hicieran una cita ya que a mí me  enseñaron en mi casa que uno no se presenta sin previo aviso ya que eso es de muy mala educación. El líder de la turba dijo a su vez que estaba muy bien, que si no los recibía en ese preciso instante bloquearían la calle Constituyentes, me conmovió tanto como el cuento de la caperucita y los vi marcharse muy decididos. Efectivamente a los quince minutos la calle estaba bloqueada y la nube de claxonazos era infernal. Recibí en ese momento una llamada de los responsables del orden en la ciudad, no para advertirme que iba en camino un grupo de apoyo para desalojar a esta gente –que es lo que uno esperaría- sino para darme la instrucción de que los recibiera de inmediato “porque no querían desmadre”.&lt;br /&gt; Las lecciones fueron varias; la primera es que yo era un pelagatos que tenía que recibir a cualquiera que cerrara una calle, la segunda fue didáctica, cada que este grupo, comandado por un señor tan honrado como Stalin quería algo, amagaban con el cierre y les era concedido su deseo.&lt;br /&gt; Este primer factor (oponerse es redituable) se complementa con uno segundo que se puede resumir en algo que dijo la señorita Barrales hace poco “el pueblo no es tonto y debe opinar”. Pues bien no estoy de acuerdo ya que considero que una enorme mayoría de mis conciudadanos son ejemplarmente imbéciles, que les importa un pito lo que pase y que no están ni medianamente calificados para emitir opiniones en asuntos que no conocen. Lo que pasa es que decir una cosa así es terriblemente incorrecto y debemos recordar que vivimos en tiempos de corrección total.&lt;br /&gt; Me cuentan que algunos funcionarios del DF fueron obligados a volantear mientras se preguntaban si para eso fueron a la universidad, otros recibieron la consigna de ir a votar a huevo y no por gusto (aunque supongo que nadie va a votar con gusto). Ignoro si lo anterior es verdad pero si lo es, me parece una barbaridad irremediable. &lt;br /&gt;Una última y necesaria aclaración es que esta colaboración en nada pretende abonarle terreno a los panistas, que por otro lado me parecen peores. Es simplemente el exabrupto de un ciudadano que no entiende las consultas, ni su razón de ser.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6830975313129170962?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6830975313129170962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6830975313129170962&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6830975313129170962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6830975313129170962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/11/de-consultas-el-financiero-2008.html' title='De consultas (El Financiero 2008)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4777657847653010164</id><published>2010-10-26T18:16:00.000-05:00</published><updated>2010-10-26T18:16:51.429-05:00</updated><title type='text'>Disfraces (El Financiero 2005)</title><content type='html'>Conservo una foto de mi niñez en la que estoy en el jardín de mi casa, miro fijamente a la cámara igual que mi hermana Diana, en realidad ése no es el problema ya que me parece razonable que los padres retraten a sus hijos, la tragedia se expresa en que un servidor está disfrazado de conejito con una bolita de algodón en la cola y mi hermana de abejita portando unas mallas escalofriantes y una varita desconcertante ya que ignoraba que estos insectos fueran magos,&lt;br /&gt; Que la gente se disfrace me parece completamente idiota y es por ello que tengo por norma no hacerlo así me paguen por ello. Por esta razón me pareció notable la nota que encontré hace poco en el periódico Reforma  en la que se ofrecen una serie de consejitos sobre disfraces para las fiestas de Halloween por venir y que –considero respetuosamente- están dirigidos a los múltiples idiotas del planeta. Veamos:  &lt;br /&gt;1) &lt;i&gt;Primero encuentra el lugar de preferencia que sea cerrado, pues octubre es un mes de pura lluvia y así la gente no tendrá que irse como esquimal para el festejo&lt;/i&gt;.  Por supuesto solo alguien estúpido asiste a un lugar abierto semidesnudo, sin embargo el mayor misterio consiste en dar consejos meteorológicos sobre el mes equivocado ya que halloween se festeja en Noviembre.&lt;br /&gt;2) &lt;i&gt;Como en todo, no siempre todo mundo y hasta tus mismos amigos no van a ser los más entusiastas, así que espera los comentarios de "que flojera" o "ni al caso" con el tema del disfraz. Para que todo mundo coopere, debes poner varios gadgets: Puedes empezar por ofrecer un premio a los mejores tres disfraces o invitar al Club para forzarlos a que si no van vestidos como se indica quedarán en evidencia&lt;/i&gt;.  Supongo que los amigos sin entusiasmo son los únicos lúcidos del grupo aunque en este caso el misterio es qué carajo es un gadget y la razón por la cual el anónimo autor del reportaje escribe como idiota.  No es claro para mí cuál es la relación entre hacer el festejo en un club y que la gente quede en evidencia pero sí afirmo que poca gente diría para sus adentros “¡qué vergüenza! Mira a Paco de momia y yo sin disfraz”.&lt;br /&gt;3) &lt;i&gt;El punto más importante es hacer una cadena de "rumores" que diga que tu fiesta va a ser la mejor, que los disfraces de la mayoría de los invitados están cañones, para así fomentar un poco de competencia e interés&lt;/i&gt;.  Que joya, ignoro como se hace una cadena de rumores pero me parece conmovedor el consejo. Imaginar en este momento a la señorita Fer hablando por teléfono con la señorita Camila mientras le dice: “mi fiesta va ser la mejor, corre la voz”, lo que ignoro es cómo carajo la señorita Fer se entera con anticipación de algo que se supone es secreto y se devela en el momento de abrir la puerta para encontrar a Tony disfrazado de pan tostado.&lt;br /&gt;4) &lt;i&gt;Acuérdate de invitar a ciertas personas que sabes que son muy buena onda, chistosas, entusiastas y aunque suene ridículo populares y guapos (as) para que tu fiesta sea un "must" para el fin de semana&lt;/i&gt;. Nunca he invitado a nadie a mi casa por su “entusiasmo” y en este caso el consejo asume un toque de autocrítica ya que –efectivamente- es ridículo invitar gente porque está buenona. La tragedia es que nuestro anónimo amigo sigue escribiendo como retardado (imaginar a un servidor pensando “quiero que mi fiesta sea un must”)&lt;br /&gt;5) &lt;i&gt;Calcula súper bien comida y bebida, son fatales las fiestas en las que de repente ya no hay ni hielo, generalmente en los lugares como La Europea te pueden calcular perfecto la cantidad, para que ni sobre ni falte. Y no hay que ser codos, la comida es buen punto pues con unas papas, olvídate de la cantidad de borrachos en una hora. A la comida le puedes agregar ítems del tema de la fiesta para que se vea más cool&lt;/i&gt;. Si bien hay tramos ilegibles, como el de la comida y las papas, este último consejo confirma mi percepción inicial; sobra la gente idiota, que en este caso es inclusive incapaz de calcular los víveres para una fiestecita. Pobres.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4777657847653010164?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4777657847653010164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4777657847653010164&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4777657847653010164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4777657847653010164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/10/disfraces-el-financiero-2005.html' title='Disfraces (El Financiero 2005)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5829102932141489327</id><published>2010-10-21T14:13:00.004-05:00</published><updated>2010-10-21T14:23:27.446-05:00</updated><title type='text'>Chilangolandia (El Financiero 1996)</title><content type='html'>En principio, cuesta trabajo entender cómo un señor que nació en  Anenecuilco el Alto puede odiar con toda su alma a su paisano de  Anenecuilco el Bajo, nomás porque quiso el destino que los separara  el Río de los Perros. Sin embargo, así sucede y, lo que es peor, la  tendencia es mundial. Prácticamente en todo el planeta los terrícolas  se han dedicado alegremente a darse en la madre con sus semejantes  por motivos muy diversos que casi siempre tienen que ver con que no  les da la gana integrarse. Las razones sobran: en España los  catalanes reaccionaron a los vetos que les impuso ese gran cochino  que fue el general Franco. En Estados Unidos les ha preocupado toda  la vida que señores que no tienen los dientes rubios gocen de los  privilegios del sueño americano... y así nos seguimos.&lt;br /&gt;En México, más allá de nuestra --aparentemente inevitable--  tendencia a tratar a los pueblos indígenas como el cabo Rusty trataba  a su mascota (o peor), el asunto tiene un peculiar matiz que es el de  los chilangos. Un chilango (en la modesta opinión de nuestros vecinos  de toda la República) es un ser gordo, soberbio y prepotente que  llega a su región con una actitud equivalente a la de Hernán Cortés  cuando visitaba sus feudos; todo le perece pueblo y se desespera  porque no hay treinta cines y dieciocho estéticas caninas. En  síntesis: es un mamonazo (que por cierto habla como Pepe el  Toro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy probable que la visión sea justa. Sin embargo, no es pareja.  Evidentemente todo aquel que crea que el nacer en la ciudad de México  representa alguna superioridad sobre los demás no puede ser otra cosa  que un pendejo, y el asumir que todos los chilangos lo somos me  parecería un exceso (aunque tengo una lista bastante amplia de  paisanos que efectivamente se manejan con una imbecilidad  ejemplar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Distrito Federal es una ciudad que se llenó a base de  inmigrantes, yo mismo soy hijo de un chiapaneco y una guatemalteca (a  la que le mando un saludo) y este origen (creo) nos da una visión en  la que nuestros compatriotas no son vistos como jijos de la mala  vida. En cambio cuando uno viaja al interior de la República se  encuentra con actitudes recelosas en el mejor de los casos, o de  franca violencia en el peor. Ya he narrado en algún lugar cómo una  vez, comiendo tacos de panza de perro con Javier Aguirre en la ciudad  de Guadalajara, se nos acercaron dos judiciales con la saludable  misión de ponernos en la madre nomás porque les caían gordos los  nacidos en esta noble capital. Evitamos la madrina actuando con una  actitud que en aquel momento juzgué rastrera (miramos fijamente al  suelo como si ahí estuviera Demi Moore encuerada) pero hoy, con el  asunto filtrado por la pátina del tiempo, sé que me permitió  conservar los veinticuatro dientes que aún poseo.&lt;br /&gt;El problema tiene su origen, además de la obvia asimetría en la  distribución de bienes y servicios, en la enorme susceptibilidad con  que se maneja la honra. El asunto consiste en defender al país, al  estado, al municipio o a los colores del equipo de futbol de la  tlapalería. Nos parece terrible, por ejemplo, que un senador gringo  (en general un marranazo) diga que somos corruptos, que no es otra  cosa que la verdad. Al mismo nivel y en otra escala es lo mismo que  si alguien tiene la infeliz ocurrencia de declarar que San Juan de  las Pitas es horrible o que fue a Jingüenécuaro y se comió una  cochinita que lo dejó ciego. Podremos esperar los respectivos actos  de desagravio, que en el último caso podrían consistir en una  manifestación encabezada por puerquitos bien cebados.&lt;br /&gt;¿A dónde nos lleva este encono? Evidentemente a ningún lado que no  sea la sensación del ridículo ajeno cuando se observa que en el  momento de mencionar el nombre del estado natal de algún señor, éste  siente la imperiosa necesidad de gritar y aventar el sombrero para  arriba (que es lo que hacemos los mexicanos en el extranjero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago, pues, desde esta humilde tribuna un llamado a la  reconciliación nacional, no movido por la hermandad sino por la  necesidad que tengo de viajar con frecuencia y la comprensible  expectativa de conservar la dentadura aunque sea hasta los cuarenta  años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5829102932141489327?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5829102932141489327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5829102932141489327&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5829102932141489327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5829102932141489327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/10/chilangolandia-el-financiero-1996.html' title='Chilangolandia (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5952214024136916426</id><published>2010-10-15T11:18:00.000-05:00</published><updated>2010-10-15T11:18:31.149-05:00</updated><title type='text'>Papelones (El Financiero 1994)</title><content type='html'>En este mundo traidor existen gentes llamadas a cumplir muy diversos propósitos; tenemos por ejemplo a los idiotas, grupo al que pertenecen las personas que cuando uno se va por una coladera preguntan: "¿te caístes?" Hay también Conciencias Nacionales que son aquellos que se meten en todo y parecen tener un genio de los mil demonios: ¿ qué fulanito ganó una beca?... caca, ¿ qué menganito tiene un nuevo libro?... caca, ¿ qué la gente lee a puro badulaque en lugar de a mí? (es decir a él)... caca. En esta gama de personas con destino, un gremio que me parece fascinante es el de aquellos que hemos sido convocados por el Altísimo para hacer papelones. Creo que es más fácil ejemplificar los papelones que definirlos, así que me permitiré ofrecer una lista de algunos de ellos, con la saludable intención, querido lector, de evitarle un momento que, estoy seguro, puede resultar lamentable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papelón funerario.-- Este tuvo lugar cuando murió mi abuela y la llevaron a velar. Sus dos hijas, es decir, mi madre y su hermana, entraron a la capilla ardiente a rezar una magnífica. Después de dos horas y cuando tenían chipotes en las rodillas, se pararon a despedirse de mi abuelita. Dentro del ataúd --y donde debería encontrarse una viejita de ochenta años-- encontraron un señor muy peripuesto de bigotes alacranados que las miraba desde el mas allá probablemente con gran agradecimiento, el equívoco produjo que mi madre tuviera un ataque de risa loca en plena capilla que generó en los deudos una impresión muy desfavorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papelón del pajarito.-- El papelón del pajarito tuvo lugar cuando una amiga (o pariente política, no recuerdo) de mi hermana Diana, entró a su casa proveniente del supermercado y se encontró a su marido metido hasta la barriga abajo del fregadero. Siguiendo un impulso juguetón, la amiga, a la que llamaremos Mesalina, se agachó y tomó del pito a su cónyuge mientras decía: " ¿ De quién es este pajarito?". Se escuchó un sonido sordo (como aquél que se produce cuando el parietal hace contacto con una superficie metálica) y de abajo del fregadero salió la cabeza sangrante de un señor con aspecto de plomero madreado. Mesalina pegó un grito ultrasónico y el pobre hombre salió como endemoniado olvidando (para siempre) su herramienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papelón pornográfico.-- En un momento de bonanza familiar y cuando cablevisión no se dignaba a llegar al rumbucho donde vivíamos, decidimos suscribirnos a Multivisión, pagamos nuestra suscripción y esperamos. A los 15 días se presentó un camión del cual bajaron tres muchachos, dos de ellos muy avispados, el comportamiento del tercero sugería, en cambio, un ligero retraso mental. Después de hora y media en la que los técnicos llenaron de cables la recámara y el retardado rompió un florero, todo estuvo listo; me mostraron que todos los canales funcionaban y accionaron la videocasetera, con tan mala pata que encontraron a un hombre y una mujer en posición de decubito prono fornicando alegremente, ambos, protagonistas principales de la película pornográfica que se había usado en la despedida de soltero de mi cuñado... Papelones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papelón del baño.-- Hace ya muchos años, mi tío Jacinto se presentó en casa de su novia para conocer a sus suegros (parece ser que el viejo era un temible y respetado hijo de la chingada y la señora un fiambre). El tío Jacinto tragó saliva y entró, fue recibido de manera cortante pero correcta, y como se venía meando pidió permiso para pasar al baño. Al levantar la tapa mi tío se encontró con dos enormes óbolos de mierda flotando en las aguas del excusado; aunque impresionado, decidió seguir adelante y liberó su riñón. En el momento de jalar la cadena, el desastre: el agua conteniendo la inmundicia y los orines de mi tío se desbordó de la taza con cierta violencia, el piso quedó hecho una porquería y mi pariente con unos gemiditos (que fueron malinterpretados) trató de pedir auxilio... Murió soltero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5952214024136916426?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5952214024136916426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5952214024136916426&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5952214024136916426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5952214024136916426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/10/papelones-el-financiero-1994.html' title='Papelones (El Financiero 1994)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1568867783826859073</id><published>2010-10-11T13:22:00.002-05:00</published><updated>2010-10-11T13:22:09.572-05:00</updated><title type='text'>¿Qué dice la Economía? (El Financiero 1996)</title><content type='html'>A pesar de escribir en un periódico que basa gran parte de su fortaleza en el análisis económico, mi dominio del tema es equivalente al que poseo sobre enfermedades urogenitales o cine hondureño. Sin embargo, querido lector, en un arrebato institucional quisiera compartir con usted un modesto balance de algunas noticias económicas que he revisado el día de ayer. A ver si la lectura entre líneas ayuda de algo.&lt;br /&gt; 1. Sería suicida reducir de 15 a 10% el IVA, según la Contaduría de la SHCP.-  Esto lo dijo Gustavo Salinas, miembro de la Contaduría Mayor de la Cámara de Diputados argumentando que lo que hace falta son mayores ingresos. Será que uno es medio güey, pero no alcanzo a entender como se pueden tener mayores ingresos si se pagan más impuestos. En este caso la lectura es simple... ya valió madre.&lt;br /&gt; 2. Prevé Seminis, subsidiaria de La Moderna, ventas por 600 mdd en 96. ¿Qué coños es Seminis? No lo sé, uno intuiría que fabrican palitos para cerillos por su asociación con La Moderna. Sin embargo, el misterio se magnifica cuando se lee que parte de su excedente lo utilizarán para el mejoramiento de semillas. La imagen provocada es la siguiente: el director de Seminis hojea el diario en su mansión, abre los ojos y pega un grito “¡viejaaa salimos en el periódico!”... y ya.&lt;br /&gt; 4. Se perderían 500 mil empleos entre los horticultores de Sinaloa: Bátiz.- Bátiz es Raúl Bátiz Guillén (¿será pariente?). Si nos atenemos al censo,  en 1990 el 36.7% de las personas en edad de trabajar en Sinaloa lo hacían en el campo y había poco más de dos millones de sinaloenses,  podemos asumir que: a) Bátiz se encontraba en estado de ebriedad; b) la edad para trabajar en Sinaloa se redujo o c) la cerveza Pacífico estimula la fertilidad.&lt;br /&gt; 5. Pronostica Serfin bajas de Cetes en todos sus plazos la próxima semana.- Hasta donde entiendo (y no entiendo mucho) un Cete, es algo así como un papelito que le dan a un viejo gritón y que garantiza un rendimiento en determinado plazo. También sé que si los Cetes suben, se me cae el pelo porque la mensualidad de mi casa aumenta. Economía pura.&lt;br /&gt; 6. Abrirá Bancomer 80 sucursales es año; contratará 500 trabajadores.- Desde luego es una buena noticia para los 500 señores que contraten (me imagino a 250 señoritas vestidas como futbolistas brasileños y a 250 jóvenes de corbatita). Sin embargo, mi experiencia más reciente puede servir de ejemplo para categorizar el funcionamiento de una sucursal Bancomer. A las 8:30 antes meridiano, estimulado por presiones maritales y con lagañas en los ojos, me presenté a la sucursal de Bancomer que está en Insurgentes y Cedros. Como no había nadie formado en los pasillitos pasé directamente a una caja para hacer un depósito. La cajera me indicó que tenía que hacer el recorrido completo, es decir, regresar, entrar dar vueltas en el pasillito como carro de carreras (o como pendejo dada la soledad del lugar)  y luego llegar a la caja. Por supuesto me negué y en la discutidera, la caja en la que dan las chequeras ya tenía cinco gentes esperando. El misterio es que en el resto de las cajas no había clientes. Pasado veinte minutos llegué a la meta, le di un papelito a la cajera que se fue y regresó diez minutos después (cuándo yo ya había contado todos los mosaicos del techo) diciéndome que mi chequera la entregaría la señorita Isabel. Tomé el papelito y llegué al escritorio de la funcionaria que estaba chacoteando con una amiga. Mi presencia le causó la misma impresión que la que causa un mendigo a las tres de la mañana y así nos quedamos: ellas dos en le desmadre y yo parado como tótem. Al rato llegó un señor muy amable que me atendió, tomó el papelito y regresó con la chequera después de un rato en el que pudo: a) haber ido por la chequera a la sucursal Lindavista; b) desayunar en el Vips; c) leer la edición dominical de Excélsior... salí del banco a las 9:40.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1568867783826859073?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1568867783826859073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1568867783826859073&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1568867783826859073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1568867783826859073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/10/que-dice-la-economia-el-financiero-1996.html' title='¿Qué dice la Economía? (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7607809510266061408</id><published>2010-10-05T14:53:00.003-05:00</published><updated>2010-10-05T15:27:11.492-05:00</updated><title type='text'>Dos estampas burocráticas (El Financiero 2008)</title><content type='html'>Una de las enseñanzas más señaladas que he recibido en mi calidad de mexicano es que en este país la combinación de la burocracia con la ciudadanía genera un efecto perverso que se magnifica en la medida que cada quien hace su parte, es decir las autoridades son ineficientes y los ciudadanos unos quejicas. Veamos.&lt;br /&gt;El día 4 de enero me sentí muy listo y acudí a tramitar mi licencia de manejo dado que la anterior venció en diciembre. No lo hice en los últimos días del mes pasado porque no soy imbécil y me enteré que había tumultos asociados a los dos factores con los que introduzco estas líneas. Por un lado y siguiendo criterios misteriosos nuestras autoridades decidieron hace tiempo que se podía obtener una licencia “permanente” lo cual, si bien es una idiotez sonaba jugoso. Por supuesto en el momento que alguien medianamente lúcido se percató de que la licencia permanente era una especie de patente de corzo se rectificó y entonces el anuncio fue en el sentido de que no más. Esta indecisión constituye el primer algoritmo de la ecuación catastrófica, el segundo lo aportamos los ciudadanos huevones que para variar lo dejamos todo a la última hora y colapsamos el servicio. Lo notable es que además repelamos y se arman motines. Tengo ante mí un “aviso urgente” de la Secretaría de Transportes y Vialidad en el que se hace una convocatoria ciudadana y se dicen cosas como: “Hacemos un llamado a la serenidad y responsabilidad, a efecto de evitar situaciones de riesgo, absolutamente indeseables para todos” o “La tranquilidad y la paz que debe privar en este tipo de trámites debe ser una prioridad fundamental de los propios usuarios y del Gobierno de la Ciudad de México” (en este momento me imagino a una turba con antorchas sitiando una oficina de licencias y a Fernández Noroña semi desnudo buscando un amparo de la justicia ante el atropello. También me imagino a un funcionario tomando clases de redacción para tratar de evitar repetir la palabra “debe”).&lt;br /&gt;El problema es que para variar un servidor salió raspado. Como ya expliqué fui a tramitar mi licencia el viernes pasado suponiendo que esta idiotez había terminado. Pues no, la señorita amablemente me informó que no podía hacer el trámite ya que “estaban saturados”. La respuesta me deja fuera de la ley y sin licencia de conducir durante los próximos días lo que simplemente confirma mi prodigiosa capacidad para atraer desastres.&lt;br /&gt;La segunda estampa inició el 11 de diciembre cuando recibí el recibo de luz por un monto de $2000.00. Es prudente aclarar que para gastar eso tendría que dejar prendidas las luces de toda la casa y el refrigerador abierto durante diecisiete días. Llamé al número que venía en el recibo y nadie respondió por lo que recordé que el licenciado Miguel Tirado Jefe de la Unidad de Relaciones Institucionales y Comunicación Social de Luz se había puesto a mis órdenes y sintiéndome muy listo (nuevamente) lo llame. Nos tuteamos muy cordialmente y me ofreció “investigar”. No volví a saber de él, lo cual a estas alturas no es anómalo sino normal. El día 19 y con el Jesús en la boca ya que era necesario pagar, le mandé un recordatorio que tampoco tuvo respuesta. Entonces le escribí al ingeniero Jorge Gutiérrez director general pero ya era tarde, o pagaba o me quedaba sin luz. El ingeniero Gutiérrez me respondió –amable- que investigaría. El caso es que el día de marras estuve tratando de entablar comunicación con algún ser humano y no lo logré. Cuando pregunté en la ventanilla me indicaron que si había un error se me “bonificaría” y pagué con la misma resignación de un tzeltal ante las injusticias del mundo.&lt;br /&gt;Es la hora en que nadie me ha aclarado nada y pronostico que me dirán que “el cobro fue correcto”, lo que supone que gasté cuatro veces más luz de la que necesito. Pronostico también que nada podré hacer y que esta sensación de orfandad debe ser compartida por el resto de los ciudadanos, aunque ellos no tengan acceso a los teléfonos y correos de los altos funcionarios. En fin, cosas de la burocracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7607809510266061408?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7607809510266061408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7607809510266061408&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7607809510266061408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7607809510266061408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/10/dos-estampas-burocraticas-el-financiero.html' title='Dos estampas burocráticas (El Financiero 2008)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7631984530343385510</id><published>2010-10-02T12:43:00.002-05:00</published><updated>2010-10-02T12:43:18.923-05:00</updated><title type='text'>Artilugios (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Fedro Carlos Guillén&lt;br /&gt; Estaba yo ha ce unos meses fingiendo que soy gente importante por lo que decidí hacer una cita con mi interlocutor, para ello: a) le pedí prestado un lápiz al mesero, b) escribí los datos de la cita en la parte de atrás de un papel que anuncia la semana de la arrachera y c) le di mis datos a esta persona en un pedazo de servilleta. Él, a su vez, me dio una tarjeta de presentación  elegantísima que traía el mismo número de sellos de la casa real española y luego sacó una cosa negra que abrió con mucha soltura, usó una pluma (que no era pluma) y se puso a escribir en una pantalla de cristal líquido. Supongo que puse la misma cara que puso un guerreo tlaxcalteca el día que conoció a su primer caballo ya que me miró (con cierta conmiseración) y dijo: “es una palm ¿no las conoces?” . Debí contestarle que en realidad me gustaría conocer a su señora madre pero callé por prudente y me quedé reflexionando sobre el hecho tangible de que no solo no era gente importante, sino que mi desactualización tecnológica era alarmante.&lt;br /&gt; Desde ese día he visto a cientos de personas que sacan el mismo artilugio y –muy modernamente- establecen sus compromisos con el regocijo propio de alguien que está al último grito de la vanguardia. El asunto en principio me vale madre, pero llama mi atención el hecho de que logremos tales sofisticaciones (sustituir un pedazo de servilleta y una pluma de dos pesos, por un aparatito que vale la décima parte de mis riñones y usa un par de pilas AA) es notable.&lt;br /&gt; En mis tiempos las cartas se mandaban por correo y en avión. Uno se sentaba, sacaba papel y pluma y  daba el relato pertinente.  Ahora cada que llega el cartero trae una carga de propaganda que me invita a un crucero gratis, me informa que mi nombre ha sido seleccionado para participar en la rifa de una lavadora o me ofrece de oferta una sala estilo Luis XV -que no compraría así fuera Luis XV- pero de cartas nada. Probablemente hace cinco años no recibo un sobre con timbres en el que alguien me ponga unas notas para explicarme que Madrid es muy bonito o que en África hay muchos leones ¿por qué? La respuesta a este misterio epistolar se basa en el correo electrónico, que además de ser instantáneo tiene la virtud de ser moderno. Sin embargo hay muchas desventajas: la primera es que cualquier pelado puede espiarlo y eso hace que uno no se explaye en manifestaciones poco ortodoxas como su afición a las luchas de lodo o las intimidades del vecino, otra es que no hay manera de guardar los mensajes, ponerles un listón y meterlos en el baúl para que la posteridad nos pase por la tabla como les ha sucedido a tantos que tenían la bendita costumbre de escribir cartas.&lt;br /&gt; La vida moderna nos ha traído una enorme diversidad de opciones; el teléfono celular me parece el ejemplo más ilustrativo. Antes uno tomaba decisiones telefónicas con todo cuidado y moderación. “Le voy a hablar a fulanito para que me pague la lana que me debe”, entonces se tomaba el  aparato y se cumplía puntualmente tal encomienda. Hoy, que es requisito indispensable traer esa especie de cencerro electrónico, la gente parece no poder vivir sin marcar cada diez minutos. Las llamadas telefónicas se han convertido en una forma de matar  el tiempo y no en el mecanismo de comunicación que todos conocíamos. Es legendario el ejemplo del pendejazo que habla nomás porque no tenía mejor cosa que hacer y que pregunta ¿no te interrumpo? Cuando uno está en la regadera o practicando la quinta posición del kama sutra. El problema se agrava porque apagar el teléfono y no estar para nadie es un signo de mal agüero y genera un montón de suspicacias para las que luego hay que andar dando explicaciones.  &lt;br /&gt;En fin y como siempre, estas ideas reflejan cierta nostalgia del pasado y quizá cierta incapacidad congénita para adaptarse al signo de los tiempos. Desde luego es mi problema pero lo comparto con usted, querido lector, para que tenga conmiseración de mi pobre alma y (ay) me escriba a mi correo electrónico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7631984530343385510?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7631984530343385510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7631984530343385510&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7631984530343385510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7631984530343385510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/10/artilugios-el-financiero-2001.html' title='Artilugios (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4920722985850658811</id><published>2010-09-26T18:15:00.002-05:00</published><updated>2010-09-26T18:15:57.059-05:00</updated><title type='text'>Las dietas (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Estaba yo el otro día hojeando “El país semanal” la revista española que acompaña la edición dominical del periódico del mismo nombre, cuando me encontré con el tema del sobrepeso. La fórmula para calcular los kilos de más, era elemental: “divida su peso entre su estatura”, lo hice y me quedé aterrado ya que de acuerdo a los cánones planteados, mi sobrepeso es el equivalente al de una ternera en pie y me salía de la tabla por varios órdenes de magnitud. Cuando traté de hacer las cuentas para averiguar cuántos kilos debería bajar para estar dentro de las estándares de salud internacionales, me encontré con que para llegar a la meta, debería coserme los labios tres meses y amputarme la pierna izquierda.&lt;br /&gt; El asunto me dejó con una ligera depresión (parte de la terapia es contarle a usted, querido lector sobre estas maldiciones modernas) y con la vaga idea de que no hay nada que hacer sobre este tema. Si la estrategia de la revista era generar conciencia, en mi caso lo lograron de forma tan contundente y errónea que me tuve que cenar un pay helado de limón y mi torta de tamal, mientras pensaba que la vida simplemente no vale nada&lt;br /&gt; La salud es el dictador de los tiempos modernos y paulatinamente hemos ido descubriendo que todo aquello que nos produce ciertos placeres está diseñado para aniquilarnos rápidamente. De acuerdo a los patrones modernos una persona sana no toma, no fuma y come lechugas todo el pinche día. Asimismo, no es bueno asolearse, respirar mucho en la calle, ni bañarse con agua fría. El problema es que el escenario anterior a mí me resulta una prefiguración del infierno y es por ello que desobedezco constantemente los consejos de aquellos que se han erigido en cruzados de las mejores causas sociales, que normalmente son gente insoportable.&lt;br /&gt;Actualmente los que se dedican a que la humanidad se haga sana son los nuevos profetas y la masa sus seguidores que acuden en tropel para descubrir las nuevas fórmulas de la felicidad. Se han diseñado estrategias diversas para bajar de peso que se ubican en un espectro en el que todo cabe. Hay unos señores que diseñaron, por ejemplo un cinturón que vibra cuando la gente suelta la barriga. Esto me parece terrible ya que lo que menos se me antoja es legar a una cita con el señor fulanito de tal y encontrarme con que cuando me está explicando mis derechos le empieza a temblar la panza por medio de un motor de 3 watts. Otra opción consiste en ingerir unas fórmulas químicas que “encapsulan la grasa” y no quiero ni pensar dónde la mandan. Normalmente son polvitos que uno le pone a la comida y que solo alguien amante de la aventura se puede meter al cuerpo. La tercera opción son las dietas en las que el principio elemental se basa en que uno coma alimentos cuyo común denominador es que saben asqueroso y que producen imágenes de gente comiendo arroz al vapor con caras largas. Desde luego la última alternativa es entrar en la oligofrenia del ejercicio, comprarse el video de Jane Fonda y empezar a pegar de brincos como si la vida nos fuera en ello o inscribirse en un gimnasio en el que una buenota da de gritos para que todo mundo renuncie a la flacidez  de la carne.&lt;br /&gt;A nadie se le ha ocurrido que la forma más simple de salud consiste en estar contento y que esta felicidad puede venir de una buena copa de vino o de un cigarro que calme la ansiedad. Que hay pocos placeres que se comparen con llegar ladrando de hambre y hallarse ante un plato de tacos de chicharrón y que las carnes blandas no son motivo de escándalo ya que es más normal poseerlas que volverse miembros de la tribu de los espartanos. Es una traición de la modernidad que todos los adeptos a estas opciones tengamos que vivir con culpa y a escondidas y es por ello que me manifiesto abiertamente por una opción intermedia que medie entre la posibilidad de que los que quieran estar sanos y buenotes lo hagan y los que no, que no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4920722985850658811?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4920722985850658811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4920722985850658811&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4920722985850658811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4920722985850658811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/09/las-dietas-el-financiero-2002.html' title='Las dietas (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6347394989659984254</id><published>2010-09-22T12:56:00.002-05:00</published><updated>2010-09-22T12:56:05.229-05:00</updated><title type='text'>De Paparrazzis (Etcétera 2007)</title><content type='html'>Nunca he sido correteado por una turba de paparazzis y ello se explica fácilmente dada mi condición de pelagatos. No es el caso de las celebridades que día con día sufren el acoso de esta nube de vividores con un trabajo que a mí me parece simplemente inexplicable. La escena es predecible como un meteorito; algún famoso o famosa sale de un lugar determinado que puede ser un restaurante, la sala de su casa o el Aurrerá de Mixcoac, la siguiente etapa depende del nivel de celebridad del susodicho. Si es un peso pesado irá acompañado de cuatro señores con cuerpo de ropero que van tirando madrazos a diestra y siniestra mientras intentan tapar los objetivos de las cámaras, para que al día siguiente en los noticieros se quejen los animadores de las agresiones a la prensa. En cambio, si se es de menor importancia habrá que lidiar en soledad con esta masa que ejerce el trabajo periodístico poniendo el obturador en los pómulos y el micrófono en las amígdalas.&lt;br /&gt; Para entender este fenómeno hay que buscar varias aristas; en primerísimo lugar está el mercado generado por los consumidores –a quienes imagino idiotas y babeantes- que reclaman a gritos conocer el rostro del hijo de Luis Miguel o el beso que se dio una buenona con uno que no es su pareja. Convendrá conmigo –querido lector- que no se trata de asuntos de Estado y sin embargo, los tirajes de las revistas en que se exhiben estas miserias son muy superiores a los de aquellas que se dedican al análisis nacional. Un segundo elemento se vincula con la ausencia total de regulaciones en la materia. Frecuentemente se invoca sin ningún matiz sobre “el derecho a saber”. De acuerdo, los ciudadanos tenemos ese derecho, señaladamente en el caso de las decisiones públicas. Sin embargo si tal o cual ministro decide encuerarse en la privacidad de su hogar y ponerse una piel de oso encima para bailar la polka, el asunto pierde por completo tal interés público y en consecuencia los ciudadanos nuestro derecho a saberlo. &lt;br /&gt; El asunto adquiere gravedad por los medios a través de los cuáles se obtiene esta información; telefotos, helicópteros, cámaras escondidas, motocicletas con un camarógrafo voraz y espionaje telefónico son solo algunas de las estrategias que se siguen para llevarle al noble pueblo mexicano instantáneas de la señora Bolocco desnuda (en la supuesta soledad de su hogar) o a la señorita Spears (que por cierto, no es precisamente una lumbrera) dejándose la cabeza como huevo de pascua. Hasta donde sé nunca ha prosperado en este país una demanda contra nadie y sí inmensos reparos de los medios de comunicación que de inmediato se quejan de atentados contra la libertad de prensa y el derecho de la gente a estar informado. De hecho en un acto inverosímil trasladan la responsabilidad sobre la gente acosada con un concepto que se podría resumir con la siguiente frase: “quién le manda a ser famoso, si no quiere que lo fotografíen que no salga de su casa”.&lt;br /&gt; Un ingrediente aditivo tiene que ver con el valor de una nota; mientras más escandalosa es mejor, así, por ejemplo si una famosa se va a cenar a un restaurante y se logra una imagen en la que tiene un tenedor con lasaña, la fotografía será mucho menos costosa que aquella en la que la capten escupiendo dicha lasaña, estornudando en la cara de su interlocutor o regresando la sopa de cabellitos de elote. Este fenómeno propicia que a los paparazzis les convenga comercialmente que sus presas se intoxiquen con alcohol o que prescindan de ropa interior y en ello hay un mensaje simplemente lamentable.&lt;br /&gt; Supongo que este es el signo de los tiempos y nada se puede hacer ante este fenómeno. Aparentemente nadie está dispuesto a legislar sobre la materia y el poder mediático es tan grande que difícilmente se podrá evitar este fisgoneo permanente. La gente tampoco cambiará y seguirá buscando con avidez notas obtenidas de mala manera pero que le permiten –aunque sea por un minuto- formar parte de la vida de los bellos y de los famosos, que, por cierto, es una forma pobre de vivir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6347394989659984254?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6347394989659984254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6347394989659984254&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6347394989659984254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6347394989659984254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/09/de-paparrazzis-etcetera-2007.html' title='De Paparrazzis (Etcétera 2007)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7742525284465634711</id><published>2010-09-18T16:50:00.002-05:00</published><updated>2010-09-18T16:50:46.714-05:00</updated><title type='text'>El Grito (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Entre el momento que el cura Hidalgo tomó una decisión y salió a matar gachupines y el día de hoy ha pasado mucho tiempo. Sin embargo su gesta se recuerda año con año a través de un ritual profundamente barroco siguiendo la tan mexicana maña de festejar lo que sea (hace unos días los cadetes del Colegio Militar recrearon la batalla del 13 de septiembre y no me imagino cómo le hicieron para salir derrotados, ni cuáles cadetes representaban a los gringos).&lt;br /&gt;“¿Qué si no vas a ir al Grito?” Me preguntaron el lunes. Sonreí cortésmente y entonces, como en una avalancha, llegó a mí una cascada de recuerdos (nótese que sigo poético, que chingao) que me dejaron con una sensación de amargura que aún conservo.&lt;br /&gt; El último Grito de Independencia  al que asistí tuvo verificativo la noche de un 15 de septiembre de hace siete años; en la expedición iba mi hermana Diana, su esposo –un hombre de tres metros- mi legítima y un servidor enfundado en una camiseta de color verde como la esperanza. Todo inició muy mal: el lugar más cercano al zócalo de Coyoacán se hallaba a una distancia equivalente a la que existe entre Lindavista y la central de abastos, por lo que fue necesario emprender una caminata que me hizo envejecer veinte años. Por las calles nos rodeó una nube de compatriotas vestidos como sólo se vestiría alguien que tiene ausencia cerebral; unos llevaban su sombrerote de tres metros y un jorongo con leyendas alusivas como: “viva México cabrones” o “tu mamá me ama”.  Cuando llegamos a la plaza y vi a la gente me acordé de una película en la que sale John Wayne con los ojos de alcancía y dirigiendo a una nube de mongoles (entre los que se contaba Pedro Armendáriz, también con ojos de alcancía). Sin embargo, el vértigo producido ante la cantidad de compatriotas no fue una advertencia suficiente y nos metimos a la bola a lo puro güey.&lt;br /&gt; Fue horrible...&lt;br /&gt; Como no había referentes cardinales precisos uno iba caminando por medio de fuerzas de carácter newtoniano hasta que se daba en la cabeza con un puesto de algo que aparecía de la nada. Se vendían unos bigotes que olían a pápaloquelite, elotes, buñuelos y hot cakes en los que con dos gotitas de masa salían las chichis de alguna encuerada. En dos ocasiones fue menester que pateara a un infante que había decidido morderme las nalgas. Luego vinieron los cohetes, que iban a explotar en cuatro segundos porque alrededor de la zona donde caían se abría un claro lleno de gente pendeja que se reía de que le tronaran entre las patas. Si daba la casualidad que uno fuera el centro del claro el asunto estaba concluido. A las once salió una figurita miriñáquica que me dijeron era el Delegado, dio el Grito y se metió a cenar. El resto de la gente inició en ese momento una batalla memorable a través de armas contundentes. Como no había piedras se decidió que los elotes eran adecuados para tal fin. En el momento que yo me empezaba a preocupar el destino me dio la razón y se manifestó en forma de un elotazo en la nuca que me borró para siempre el nombre de mis abuelos. Todavía hoy me pregunto como es que no le apuntaron a mi cuñado que, como ya expliqué, era un blanco más conspicuo.&lt;br /&gt; Eso fue todo: decidí que lo mejor era huir a toda prisa, el pedo es que como en cualquier campaña de guerra el movimiento era envolvente por lo que para caminar en dirección contraria tuve que sortear un cohete, recargarme en el seno de una señora embarazada y besar a uno de bigote. El rumbo hacia el coche fue igual de pausado que la salida de los franceses de Rusia. Al llegar al auto y tratar de ver los estragos de la noche en mi cara lo único que vi fue el hoyo dónde estaba el espejo que se habían robado.&lt;br /&gt; Terminamos en mi casa jugando dominó, ellos riéndose y yo con un humor de los mil diablos.&lt;br /&gt; Por eso cuándo me preguntan sonrío cortésmente sin que nadie sepa que por dentro estoy mentando madres.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7742525284465634711?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7742525284465634711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7742525284465634711&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7742525284465634711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7742525284465634711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/09/el-grito-el-financiero-2001.html' title='El Grito (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-47502903614908381</id><published>2010-09-08T20:04:00.003-05:00</published><updated>2010-09-08T20:04:06.071-05:00</updated><title type='text'>La opinadera (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Entramos de lleno al mes patrio en medio de informes presidenciales y análisis infumables acerca de lo que este país merece. Alguna vez discrepé de un hombre que hasta ese momento consideraba yo muy listo que declaró su hartazgo de tanta opinión, hoy reconozco mi error y tengo la impresión de que, efectivamente, a todo mundo le da por abrir la boca y decir lo que piensa a la primera oportunidad. De la reflexión anterior me queda una preocupación, ya que opinar a lo baboso es lo que he venido haciendo los últimos años aunque debo aclarar que algunas veces he caído en el espinoso asunto del rendimiento de cuentas.  De cualquier manera creo que el problema de la opinadera tiene que ver con cierta pereza por el análisis, lo que implica recibir digerido cualquier hecho y modelar opiniones propias que provienen de mentes ajenas, en algunos casos tan lúcidas como las de los hombres de negro que son pura lumbrera, o, en cambio, las de Britney Spears declarando que se había preparado para su más reciente filme tomando clases de actuación durante la friolera de 10 días.&lt;br /&gt; Los mexicanos somos un pueblo al que le da por externar su punto de vista porque pasó la mosca, esta capacidad se manifiesta en muchos frentes; cuando un niño nace y se pone morado después de llorar tres horas vienen los comandos a decretar los remedios: “úntale un ajo en la entrepierna y verás como se alivia” dicen los herbolarios, “tiene un problema de ausencia de imagen paterna” argumentan los interesados en el psicoanálisis” o “es normal” dicen lo que a todos les vale madre. Lo mismo pasa en el momento que alguien se accidenta y se queda con el fémur de fuera en posición de decúbito prono. La gente que lo rodea de inmediato decide que no hay que moverlo o, por el contrario, que es necesario volverle a meter el hueso. El efecto final es contradictorio y ambiguo, como ambiguo es este país. Sin embargo, quizá la referencia más notable de nuestras ganas de dar un punto de vista se encuentra en la reciente tendencia de los programas de radio y televisión consultando a la ciudadanía sobre asuntos de enorme trascendencia. Evidentemente el que redacta la pregunta padece una forma benigna de retardo mental ya que realiza cuestionamiento del tipo: “¿usted cree que el mochaorejas debe ser liberado?”. La sorpresa es que miles de compatriotas corren a los teléfonos y expresan su particular punto de vista mientras yo me quedo pensando que en el asunto debe haber un buen negocio pero todavía no acierto a explicar cuál.&lt;br /&gt; Lo que sigue en este mundo de opiniones se relaciona con la reciente reacción de ciertos intelectuales que impugnaron airados una selección realizada por la SEP y diversos especialistas en el sentido de elegir un grupo de libros para las aulas escolares. Advierto de antemano que un libro mío sobre los recursos naturales va en esa lista y que me apena mucho que en ella me encuentre al lado de José Luis Borgues (Fox dixit) o del maestro Robert L. Stevenson pero debo aclarar que ése no es mi problema, sino de quienes hicieron la lista de marras. Los argumentos impugnadores desgraciadamente dan ternura ya que no se analiza la pertinencia de la elección en cada caso, que es lo que habría que hacer,  sino en al hecho de que “faltan autores mexicanos” o que se “benefició a editoriales extranjeras”. Me queda claro que –con Borges o sin Borges- cualquier lista es arbitraria y que siempre va a haber descontentos, el problema es que cuando los argumentos se basan en la idea de que lo hecho en México está bien hecho y que lo demás es invasión el asunto simplemente no tiene destino. Me recuerda una de las primeras categorías del Ariel que premiaba a “la película más mexicana” sin aclarar si gente que florea la reata y alburea al vecino calificaba para tal merecimiento.&lt;br /&gt; El mes patrio discurre pues entre todos opinando y algunos de ellos dispuestos a inmolarse como Juan Escutia. Me imagino que el 16 si de veras queremos estar acordes con los tiempos habrá que salir a matar a los gachupines dueños de las editoriales extranjeras que nos están robando el pan de nuestros hijos ¿o no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-47502903614908381?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/47502903614908381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=47502903614908381&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/47502903614908381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/47502903614908381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/09/la-opinadera-el-financiero-2002.html' title='La opinadera (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-9100538450798636312</id><published>2010-09-04T19:10:00.003-05:00</published><updated>2010-09-04T19:12:48.215-05:00</updated><title type='text'>¿Es cultura? (El Financiero 1998)</title><content type='html'>Oye   me dijo el otro día una jóven que conocí en una reunión,    me gusta lo que escribes pero ¿por qué hablas de todas esas  cosas en la sección de cultura?   &lt;br /&gt;El hígado se me hizo chiquito, pero como soy un cobarde,  traté de explicxarle que el concepto  de cultura es universal,  amplio y global y que todas las manifestaciones que realizan los  seres humanos, gremio dentro del que me incluyo, son culturales y  caben perfectamente en esta sección. Pero nones, me miró con un  escepticismo diabólico y, como a lo mejor ni yo me convencí,  decidí reflexionar en esta colaboración sobre la cultura nacional. A ver si así tranquilizo mi conciencia. &lt;br /&gt;Lo primero que salta a la vista cuando se analiza el  ambiente cultural de nuestro país es que está muy enrarecido.  Aparentemente existen varias opciones para el que diseña, crea o  califica una propuesta cultural, vamos a ver. &lt;br /&gt;El incondicional.  Este tipo de personaje ha mostrado a lo largo  de toda su vida su identificación plena con un grupo conocido de  intelectuales asociados a una corriente definida. Estos son los  Juanes Escutia de la cultura ya que están dispuestos a sacrificar  prácticamente todo por su lealtad a un grupo particular. ¿Qué les  tiran un cañazo? Pues responden de pie y con la cara al sol a la  carretada de insultos que le llueve a su partido. &lt;br /&gt;El independiente.  Este por lo general anda presumiendo que su  compromiso es con la verdad y no con grupos específicos. A la  hora de las denuncias resulta un poco cargoso ya que  invariablemente le  anda contando hasta a quien no le interesa  que su línea de conducta es intachable y que jamás ha cedido a las  insinuaciones de nadie. &lt;br /&gt;El independiente ardido.  Esta es una derivación de la especie  intelectual anterior. Sin embargo, sus motivaciones, lejos de ser  puras y cristalinas, obedecen a rencores milenarios. A este tipo  no le dieron una beca o le rechazaron una publicación y quedó  encendido por el resto de su vida. &lt;br /&gt;El profeta.-  Este es generalmente el padre de la conciencia  colectiva y  de sus palabras emanan las líneas de pensamiento que  siguen las cortes intelectuales de la nación. Esta es una variedad poco común ya que solo las lumbreras, recurso del que el país  anda escasón, pueden aspirar a tan alta investidura. &lt;br /&gt;El institucional.  Así como existe una Secretaría de Estado que  se dedica a los asuntos de la pesca y observa el estado que  guardan los huachinangos, existe  también una dependencia del  gobierno que se encarga de velar por las cuestiones culturales.  Esta es una oportunidad histórica ya que teatreros, escultores,  escritores y otros que tradicionalmente han engrosado las filas  de la miseria en el país, pueden acceder a un puesto dentro de la  burocracia cultural. Es decir, ya tienen hueso. A estos les  llueve en su milpa constantemente ya que se les acusa de algo así  como traición a la patria. Sin embargo, yo creo que son puras  envidias. &lt;br /&gt;En síntesis hay muchas opciones; yo tomaré, por lo menos en  esta ocasión y para que no anden diciendo, la de cronista  cultural de la sección cultural de un diario capitalino. Pero  después de pensarlo un poco creo que voy a renunciar a tan alto  cargo para seguir en el futuro hablando de mis cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-9100538450798636312?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/9100538450798636312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=9100538450798636312&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/9100538450798636312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/9100538450798636312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/09/es-cultura-el-financiero-1998.html' title='¿Es cultura? (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5938789976517168711</id><published>2010-08-31T16:14:00.002-05:00</published><updated>2010-08-31T16:14:31.945-05:00</updated><title type='text'>Las buenas conciencias (El Financiero 2000)</title><content type='html'>Hace unos años veía un programa de televisión en el canal 11 que llamaba mi atención por varias razones, el nombre lo ignoro pero en él aparecían señores que a las vistas eran listísimos y que se dedicaban al más simple de los actos, es decir, en lugar de tragar cuchillos para llamar la atención, nomás platicaban. Supongo que el productor era alguien que creía en la originalidad ya que le pareció adecuado presentar a los señores listos en unos close-ups de miedo en el que uno podía apreciarles a los notables, detalles faciales como el de quién padeció viruela o cuál de ellos se fue la noche anterior de farra. En una ocasión, sintonicé dicha emisión y pude ser testigo de una discusión de nobles argumentos. El problema es que tal nobleza se agotó a los doce minutos y el programa duraba una hora. La esencia del asunto se centraba en que el señor Castillo Peraza consideraba vital expresar su sensación de ofensa porque otro tipo al que no tengo el gusto de conocer, pintó un lienzo en el que hay una especie de Juan Diego que en lugar de desplegar a la Guadalupana, registra a una muy buenona Marilyn Monroe. Acto seguido se manifestó en contra del aborto El resto de los contertulios recurrió a la estrategia que los clásicos llaman de “echar montón” y puso como camote a don Carlos argumentando que estaba en su derecho de expresarlo pero no de justificar una agresión al lienzo, Castillo dijo que no la justificaba y que para nada era esa su intención, sino que quería expresar su sensación de ofensa... Etcétera.&lt;br /&gt; Cuando terminó el programa me quedé pensando sobre las implicaciones de todo esto. La primera y más evidente es que una discusión se va al carajo en el momento que se considera que hay que repetir 77 veces el argumento para que gane fuerza. La segunda es que efectivamente, a la gente devota le puede ofender una muestra artística y la tercera es que una artista puede hacer lo que le dé la gana. Ese, me parece, es el espectro que nos fermenta la vida en sociedad. El problema está en poner límites basados en esta vaga y políticamente correcta idea del “respeto” ya que asumo que no existe nadie calificado para fijar los criterios de lo aceptable y lo que no. ¿Qué a los católicos les ofende la imagen? Pues es su problema ya que bajo este criterio no habría que pintar señoras encueradas porque ofenden la moral o hacer esculturas de gente fajando –como hizo Rodin. Ahora bien lo que sí puede hacer un católico es decir que la obra es una porquería, recomendar que nadie la vea o ingresarla en el index de lo prohibido. Sin embargo entiendo que lo que hicieron un par de jóvenes fue entrar al museo donde se exponía y tratar de destruirla para luego salir libres por medio de una fianza pagada por las huestes católicas, lo que no puede parecerme sino una barbaridad. Yo podría decir que la idea de don Carlos en el sentido de que está en contra del aborto, me ofende profundamente (es un ejemplo, hay pocas cosas que me ofendan profundamente) ya que creo que nadie por cuestiones de fe privadas debe decidir por lo demás y no por ello lo pienso agredir a botellazos para que mi fianza la paguen las feministas... eso es simple y llanamente la ley de la selva.&lt;br /&gt; Un último comentario sobre el arte; a mí francamente el cuadro que provocó la polémica me parece horroroso y no lo pondría en la pared de mi casa así me amarraran, pero ése problema tiene solución ya que basta con no comprarlo. Esta –creo- es la idea básica; no meterse en lo que a uno no le importa y evitar por todos los medios la tentación megalómana de decidir por los demás. ¿Hay quien está en contra del aborto? Que no aborte, ¿hay quién considera arte un performance en el que el protagonista sale encuerado y con un collar de limones? Pues santas pascuas que siga practicando en la soledad del escenario con la cantidad de público que se merezca. El asunto es cerrar filas contra todas aquellas fuerzas que añoran el pasado (concretamente el siglo XII) y que parece están de vuelta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5938789976517168711?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5938789976517168711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5938789976517168711&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5938789976517168711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5938789976517168711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/las-buenas-conciencias-el-financiero.html' title='Las buenas conciencias (El Financiero 2000)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-166296098151541233</id><published>2010-08-28T13:20:00.000-05:00</published><updated>2010-08-28T13:20:15.358-05:00</updated><title type='text'>De fiesta (La Mosca 1996)</title><content type='html'>Esta es una revista para jóvenes y yo no lo soy. Fernando Savater advierte (con mucha sabiduría, creo) sobre los peligros que existen en que alguien ya rucón quiera pasar parecerse a los chavos (o “niños”. como dicen los adolescentes mamones). Sin embargo, creo que mi óptica -que es la de un espectador- puede dar para algunos artículos y por eso estoy aquí... que sea lo que Dios quiera.&lt;br /&gt; Hace unos días fui a una fiesta en la que las tres cuartas partes de los asistentes eran significativamente menores que yo, situación que me motivó a quedarme como las estatuas de marfil observando como antropólogo social. Lo primero que llamó mi atención, fue la figura de un muchacho de colita y vestido como el yoga Maharishi Rujaputra, que bailaba con una chaparrita mientras se hacían caras mamoncísimas consistentes en alzar las cejas, poner boquita de atún o menear las manitas como las meneaba Mary Poppins. “Pobres” pensé e inmediatamente trasladé mi atención a unos que bailaban quebradita...&lt;br /&gt; Me sentí un anciano.&lt;br /&gt; El baile consistía en que ambos introdujeran la rodilla respectiva en la zona que los anatomistas llaman urogenital y contonearse como los barcos en alta mar. Varias fueron mis sorpresas: la primera, es que el muchacho no quedó estéril indeleblemente y que su cara nunca delató esa mirada tan significativa que la gente pone cuando le aprietan un huevo; la segunda sorpresa consistió en algo que sólo es sorprendente dada mi avanzada edad. Si alguien de mis tiempos hubiera bailado de esa forma, el siguiente paso de una secuencia lógica sería la cama, el altar o de perdida el coche. Sin embargo, este par de jóvenes se despidieron a las tres de la mañana como alguien que se despide de una tía.&lt;br /&gt; Otro hecho notable fue la música: en algún momento prefigurado, se puso a cantar una vieja que no sé quién era y entonces los asistentes iniciaron una estrategia de baile que me pareció insólita y que consistió en moverse sincronizadamente en todas las direcciones cardinales (y no era la mamadencia esa de La Macarena).&lt;br /&gt; Una sorpresa más fueron las luces; por algún misterio óptico que no pude descifrar, las luces que se instalaron tuvieron -por lo menos en mi humilde persona- el efecto de la disminución de la memoria a corto plazo y la pérdida de la facultad del equilibrio, deficiencias que se manifestaron cuando en la penumbra me intenté comer una marina y la estrellé en mi cachete. &lt;br /&gt; La última edición de mi sorpresa se manifestó por medio de los pedotes, no porque yo crea que toda fiesta que se respete no debe tener un pedote que cometa desmanes y le meta mano a la mamá del anfitrión, sino porque los borrachos de esta fiesta tuvieron un comportamiento errático que consistió en: a) orinarse en la azaleas del jardín; b) cantar esa de “ingrataaa, no me digas que me quiereees” interpretada por una enanito calvo de voz esaclofriante y c) despedirse con abrazos de diputado federal.&lt;br /&gt; Cuando salí del reventón me sentí veinte años más viejo pero con la clara sensación de que el asunto valió la pena lo que no deja de ser una paradoja que llevaré a mi próxima visita al psicoanalista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-166296098151541233?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/166296098151541233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=166296098151541233&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/166296098151541233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/166296098151541233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/de-fiesta-la-mosca-1996.html' title='De fiesta (La Mosca 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-543567408413375214</id><published>2010-08-25T20:12:00.003-05:00</published><updated>2010-08-25T20:42:32.317-05:00</updated><title type='text'>Los incomprensibles (El Financiero 1998)</title><content type='html'>La evidencia más concreta que recuerdo de alguien hablando de cosas que no entendía, tiene que ver con un maestro que tuve cuya característica distintiva se podía resumir en tres palabras: era un estúpido. No recuerdo una sola clase en la que supiera de lo que estaba hablando, sin embargo tenía la característica casi milagrosa de aparentar que sabía y entonces decía con extraordinario aplomo cosas como que el Río Amarillo se llamaba así porque estaba lleno de orines de chinos o que Praga era la capital de Bulgaria. Si algún niño lo corregía: “maestro, ¿Praga no es la capital de Checoslovaquia?”, Parpadeaba  para luego afirmar inmutable: “eso dije”.&lt;br /&gt;Traigo a colación la anécdota de mi maestro, no porque me parezca particularmente interesante, sino porque, creo, refleja una muy mexicana costumbre, que es la de hacer como que uno lo entiende todo antes de pasar el papelazo de lucir como un imbécil.&lt;br /&gt;Para ilustrar la idea me ofreceré como imbécil de indias y utilizaré un ejemplo literario que me parece paradigmático ya que todo mundo lo celebra y yo simplemente no lo entiendo. Veamos.&lt;br /&gt;En estos días he estado leyendo acerca de crímenes horripilantes gracias a una colección de editorial Diana sobre la nota roja. En estos libros uno puede enterarse de cómo un señor se comió a una señora o de la manera como descerebraron a Trostki. Bien, un día en el baño leyendo uno de esos libros escrito por Víctor Ronquillo me encontré con la siguiente frase: “Cuando al lugar de los hechos llegaron los refuerzos que esperaba la policía que informó por radio de lo sucedido, las bolsas, como El dinosaurio de Tito Monterroso, seguían ahí.” Lo siguiente que hice fue pararme y buscar en el librero los libros de Monterroso, sufrí un preinfarto en el momento que me di cuenta que mi impecable orden alfabético ha sido desmoronado por la señora que sacude. Finalmente encontré el texto que buscaba Obras completas (y otros cuentos) y lo abrí en la página 75. En la parte superior se leía El dinosaurio y todo lo demás, incluida la hoja siguiente estaba en blanco. En la página 77 pude leer la célebre frase: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”, Escrita por Tito Monterroso y de la cuál he escuchado cientos de referencias, entre ellas la de que es el cuento más pequeño del mundo. Acto seguido, tomé otro libro: Viaje al centro de la fábula y me enteré de la siguiente pregunta hecha por Jorge Rufinelli al propio Monterroso: “A tus ejemplos de no reiteración yo añadiría uno de tus cuentos más famosos, “El dinosaurio”. Nunca lo reiteraste, no intentaste otros de igual extensión mínima. Un autor diferente hubiera tratado de escribir cuentos de una sola línea como explotando el filón...”.&lt;br /&gt;Bien, este es el momento de hacer una serie de dolorosas confesiones: la primera es que no tengo la menor idea a que se refiere la frase monterrosiana, la segunda es que menos entiendo porque es un cuento, la tercera es que no veo el filón que señala Rufinelli por ningún lado y la cuarta es que sospecho que estoy cometiendo un pecado, pero ni modo.&lt;br /&gt;¿A qué se debe que no comprenda algo que aparentemente es muy exitoso? Citaré algunas probabilidades: a) Soy medio güey; b) No he leído algo que todo mundo leyó; c) estoy amargado. Podría alguien pensar que falta otra explicación relacionada con el éxito de Tito que me emponzoña las vísceras, se equivocaría; Monterroso fue un gran amigo de mi padre y lo recuerdo lleno de nostalgia y cariño. Alguna vez nos tomamos un café y él me dio consejos muy sensatos, además es uno de mis escritores favoritos. Sin embargo, el hecho es que sigo sin comprender el cuento de El dinosaurio, por lo que sospecho que continuaré pensando que soy un badulaque o, utilizando un modelo autoexculpatorio, que los demás tampoco entienden pero hacen como que sí para no lucir como luzco hoy.&lt;br /&gt;Para Tito un saludo y la esperanza de que algún día, detrás de otra taza de café, devele el misterio que ya me empieza a tener podrido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-543567408413375214?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/543567408413375214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=543567408413375214&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/543567408413375214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/543567408413375214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/los-incomprensibles-el-financiero-1998.html' title='Los incomprensibles (El Financiero 1998)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-364121031444665371</id><published>2010-08-21T15:02:00.002-05:00</published><updated>2010-08-21T15:02:13.043-05:00</updated><title type='text'>De notarios (El Financiero 2003)</title><content type='html'>Antes que nada debo decir que mi contacto con el mundo notarial ha sido enormemente restringido ya que este noble gremio se encarga de asuntos que me son ajenos y a los que he tenido acceso solo en un par de ocasiones en mi vida. De cualquier manera me he formado una percepción que es la que quisiera compartir el día de hoy con usted, querido lector, sin embargo, la advertencia vale porque ya un señor que me hizo favor de ponerme como camote en el periódico La Jornada dice que soy un ignorante y que opino sobre lo que no sé, lo cual, por cierto, es verdad.&lt;br /&gt; Me parece, en principio que los notarios son señores muy prósperos y trajeados que se instalan en una oficina con número en la puerta de entrada (Notaría # 128) en la que hay un grupo de suspirantes (que a mí siempre me han sonado como chalanes, cuya actividad consiste en hacer la chamba por la que le pagamos al notario y que tiene derivaciones infectas, como ir al registro público de la propiedad para averiguar si uno está diciendo la verdad). Estos trámites siempre tardan una era geológica y están mediados por comentarios crípticos como “estamos en ello” o “no se preocupe” nosotros lo llamamos. Uno, que para ese momento ya se comió hasta las uñas de los pies de la angustia, decide resignarse y esperar mientras el comprador de la casa se va a buscar mejores aires.&lt;br /&gt; El monto de los honorarios notariales se construye por palos dados, como las cargas impositivas (que siempre son muchas) y por lo que él considera justo cobrar. Aquí justamente empiezan los problemas porque evidentemente el hecho que un señor que no tiene el gusto de conocerme diga que no soy un  facineroso y que además redacte escritos que dicen: “declara el de la voz” debe valer algo, pero no entiendo por qué la misma cantidad que costaría mandar clonar a un ser humano con los raelianos y hacerlo nuestro notario particular para que redacte el testamento de la hora final. &lt;br /&gt;La única explicación que se me ocurre para tal cobro, es por la elegancia de las oficinas a las que uno asiste a registrar sus trámites, al entrar se percibe mucha caoba y señoritas uniformadas, así como unos cuadrotes que parecen originales y que supongo se pagan con el dinero que voy a dejar en la maroma. Honestamente no tendría ningún problema en realizar mis trámites en un escritorio público de Santo Domingo si ello supusiera una economía a mi muy deteriorada condición económica, pero no, hay que irse a sentar en sillones de cuero y hablar, así, muy elegante diciendo cosas como “mucho gusto” o “felicidades”.&lt;br /&gt; Imagino que en este país debe haber medio millón de aspirantes a notarios y nomás quinientas plazas por lo que hasta donde entiendo los asuntos se resuelven (o resolvían, no lo sé) por medio de bulas hereditarias, igual que en los tiempos de Luis XIV o más modernamente por medio de un examen que debe ser más difícil que la ley de Ohm, el caso es que por ley estos señores tienen cautiva a la población nacional porque uno no va con gusto y cantando al notario, sino simplemente a huevo. Por supuesto de acuerdo a los principios de la oferta y la demanda cuando uno es dueño del monopolio puede cobrar lo que le dé la gana y es por ello que el jueves pasado cuando salí de mi trámite notarial, lo hice con la misma sensación que tenían los viajantes cuando se encontraban con los bandidos de río Frío y eran desvalijados de la peor manera para luego agradecer al creador el hecho de seguir con vida&lt;br /&gt; A un servidor se le ocurre que en un país donde la verdad es un bien escaso, le deben venir muy bien estos profesionales, el problema, supongo, es que si nos hacemos a la idea de que para que todo funcione deben ser pocos y cobrar un ojo de la cara, no quedará más remedio que asumir que no tenemos destino, y preparar la cuenta bancaria para tiempos temibles como el día que alguien se muera o que sea necesario autentificar unas actas de nacimiento (a mil pesos la hoja)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-364121031444665371?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/364121031444665371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=364121031444665371&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/364121031444665371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/364121031444665371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/de-notarios-el-financiero-2003.html' title='De notarios (El Financiero 2003)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4468353168662007156</id><published>2010-08-18T11:00:00.002-05:00</published><updated>2010-08-18T11:00:54.376-05:00</updated><title type='text'>De viajes (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Fin de año es tiempo de planear un viaje con la familia o con las amistades. Los destinos pueden ser muy diversos y varían de acuerdo al poder adquisitivo y la imbecilidad del viajante. Hay gente por, ejemplo, que decide “ir a esquiar a Vail” porque encuentran divertido congelarse en medio de una tormenta de nieve para luego enchufarse dentro de un traje diseñado expresamente y descender por una pendiente a todo lo que da y con riesgo de su vida. Este es el tipo de gente que tiene en su armario un traje como de astronauta y gogles que son útiles las tres veces que hace el viaje y cada que cae nieve en el Ajusco solo que en este último caso,  sustituyen los esquís por tinas de plástico y sienten que su compra (de tres mil dólares) tuvo sentido. &lt;br /&gt; Otros se deciden por la aventura y eligen opciones “de acción” que también pueden ser muy diversas pero temibles todas. En algunos casos se trata de subirse a una lancha inflable y descender por un río caudaloso mientras se traga agua y se evita caer en el torrente. El grupo va dirigido por uno que es hábil y que seguramente mienta madres ante la incompetencia de la nube de gordos que le tocó en destino arrear y evitar que se maten. Algunos deciden ir a escalar montañas llenos de cuerdas y reatas y portando un casco que es muy útil para identificar al fallecido en el momento que es vencido por las fuerzas gravitatorias. Este tipo de viajero es implacable y se impone todas las restricciones posibles bajo la consigna de “mientras más natural, mejor” es por ello que buscan destinos agrestes en los que es indispensable que no exista agua potable, camas ni baños. Si a uno se le ocurre llevar un encendedor para prender la fogata el resto de los aventureros nos miran como se mira a un leproso y se van a reunir los palitos que hay que frotar hasta ampollarse para luego ir a buscar unos cerillos al pueblo más cercano. Huelga decir que mis experiencias en este caso son prácticamente nulas.&lt;br /&gt; Ahora se han puesto de moda lo que la gente mamona llama all inclusive y los nacos entendemos como  “paquetes”, en los que se asume que está todo incluido lo que invariablemente acarrea diversos incidentes. El primero es que el papá emprende una cruzada por no pagar ni un centavo más porque en su modesta opinión ya liquidó su cuenta por anticipado, ello determina que cuando al niño Juanito le quieren cobrar las raquetas de ping-pong a doce pesos la hora se armen los madrazos. Con la comida el asunto es una aventura porque bajo el mexicano principio del chivo brincado uno se presenta a un galerón en el que hay docenas de bandejas humeantes en las cuales uno encuentra cosas como fajitas de pollo o pescado al vapor, que, por supuesto, no se le antojan ni al chef que lo mira a uno sonriente mientras explica que las verdolagas están de muy buen sabor. Como lo único que no viene incluido es la bebida, las cervezas cuestan el equivalente a una operación de riñón por lo que al final la cuenta le deja a uno la sensación de que más valdría visitar latitudes tropicales a la carta y de contado.&lt;br /&gt; Otra opción para los que pueden es “irse de crucero” lo que significa treparse a un barcote que surca la mar océano lleno de botes salvavidas, meseros italianos y una nube de gringos geriátricos que organizan el festejo. En este caso se trata de divertirse a huevo por lo que los que amenizan la reunión organizan cosas como una cena de disfraces, en la que la mitad de los tripulantes se visten como se vestía Borolas o se organiza el karaoke, un divertimento consistente en que uno de los circunstantes haga el ridículo mientras otros quinientos se ríen de él por su falta de talento musical.&lt;br /&gt; En fin, las opciones viajeras son muchas y variadas y en sus manos está, querido lector, elegir la que mejor le acomode,  recuerde, de cualquier manera la premisa clásica: “lo importante no es vivir, sino navegar”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4468353168662007156?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4468353168662007156/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4468353168662007156&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4468353168662007156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4468353168662007156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/de-viajes-el-financiero-2002.html' title='De viajes (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-2106373475800548802</id><published>2010-08-16T16:17:00.001-05:00</published><updated>2010-08-16T16:17:20.099-05:00</updated><title type='text'>Fobias (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Alguna vez conocí a una muchachona que padecía de un extraño mal consistente en no utilizar el asiento del copiloto de un auto “porque se mareaba”, tal disfunción provocó que durante seis meses diera la impresión de ser una Condesa pobre, que se transportaba en un caribe destartalado y con un chofer impresentable. Mi madre no usaba las escaleras eléctricas lo que nos hizo esclavos de los elevadores durante muchos años y otras personas justamente lo que no usan son los elevadores porque padecen claustrofobia.&lt;br /&gt; Las mañas de la gente son múltiples y se traducen en millares de fobias que tienen que ver con las arañas, las alturas e inclusive las palabras (un servidor, por ejemplo no soporta la palabra “calzones” y como para entender una tara de ese tipo necesitaría treinta sesiones de terapia sicoanalítica simplemente evito pronunciarla).&lt;br /&gt; Soy un hombre lleno de fobias y quisiera compartirlas con usted, querido lector, para ver si logro exorcizar algunas de ellas por la vía de hacerlas explícitas ¿le parece?&lt;br /&gt; La primera de mis taras tiene que ver con gente que uno no conoce pero que hace plática. El peor lugar en el que esto puede ocurrir es en el asiento de un avión ya que ahí no hay escapatoria posible. En circunstancias tales me enterado de innumerables cosas que no me importan como el sitio de Stalingrado, mi ascendencia en géminis o la teoría (lo juro) de que Pedro Infante no murió pero quedó desfigurado por lo que trabaja como mesero en Toluca. Contra la gente que le da por platicar no hay antídoto posible; no me considero un tipo hosco pero cuando me subo al avión saco un librote así de grande y entonces la pregunta es:   “¿qué está leyendo?”, como me da vergüenza contestarle que eso no le importa, cierro el libro e inicia la conversa que normalmente termina con el tipo cabeceando cuando advierte que soy una persona muy poco interesante.&lt;br /&gt; Mi segunda fobia, prima hermana de la anterior,  es producida por la gente que le abre a uno su vida así de sopetón. Son aquellos que uno acaba de conocer y dicen cosas como: “es que salí de la cárcel hace apenas dos semanas”, algunos más se levantan la camisa y mientras enseñan una bola de béisbol en la barriga  comentan: “¿conoces los tumores gástricos?”, otros  se llevan la mitad de una comida platicando de su experiencia cuando eran alcohólicos y le pegaban a su mujer. &lt;br /&gt; Una fobia más me la produce la gente conspicua; esa que tiene un enorme afán por llamar la atención. Para cumplir este propósito las estrategias pueden ser múltiples, la más elemental es la indumentaria o el aspecto físico. El otro día fui a una fiesta en donde había un señor que se había rapado la zona parietal y conservaba un molote de pelo en la coronilla logrando un notable aspecto general de chile cuaresmeño. Cuando lo saludé no supe dónde poner la vista pero el siguiente impacto fue mayor porque apretó mi mano y me dijo a gritos: “¡YO TE LEOOOO!” , el efecto fue doble; primero por la salpicada de baba (si efectivamente me lee sabrá que debe cuidar ese flanco de su personalidad para no apestar su vida social) y segundo porque todo mundo volteó como si la casa ardiera en llamas. La gente conspicua es la que pretende que todos nos enteremos de que cerró un  trato de millones o la que invierte una tarde explicándonos lo compleja que es su chamba y cuando uno cambia de tema regresa como un bumerang a la posición original para machacar sobre lo necesario de que todos escuchemos lo que dice.&lt;br /&gt; Mi última aversión tiene que ver con las masas, ignoro por qué pero la gente se desgobierna cuando se reúne con más de 15 semejantes y eso me pone muy nervioso. Siempre he tenido la paranoia de que en algún momento un miembro de la turba me voltee a ver y grite sin motivo alguno:  ¡agarren al pelón! y empiece la corretiza. Por lo anterior es que no asisto a ningún evento multitudinario y traigo siempre una cachucha que si bien me confiere un aspecto como de gringo retirado me protege de mis fobias que como usted ha visto, querido lector, son múltiples.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-2106373475800548802?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/2106373475800548802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=2106373475800548802&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2106373475800548802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2106373475800548802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/fobias-el-financiero-2002.html' title='Fobias (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-5339241789700454176</id><published>2010-08-13T13:33:00.003-05:00</published><updated>2010-08-13T13:42:32.644-05:00</updated><title type='text'>Incomprensibles (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Este no es necesariamente el más lógico de los mundos y ésa es una verdad con la que lidiamos día con día y que se manifiesta en asuntos tan elementales como el hecho de ver la forma en la que se viste un torero; una especie de pantalones como los que usaban las damas en los sesenta que de tan apretados  gangrenan las partes prudentes, una corbatita negra de mesero de taquería, un sombrero (“montera” llaman los entendidos) que parece un pambazo de milanesa, unas medias rosas y unas zapatillas que podrían ser las de la protagonista de Giselle, todo ello coronado por un chaleco cuatro tallas menor al que le correspondería al matador. El atuendo, desde luego, va mediado por las lentejuelas y los colores que pueden ser un delirio.  Se me podrá decir que el asunto es una tradición, a lo que replicaría que también lo era ponerse peluca y nadie en su sano juicio lo hace más (a menos que sea un calvo con baja autoestima). &lt;br /&gt;El hecho de que haya cosas que yo no entiendo puede tener varios significados; el más obvio es que soy un pendejo, aunque me otorgo –faltaba más- el beneficio de la duda y confieso que no entiendo, por ejemplo, lo que significa la miscelánea fiscal (me suena a una tienda en la que venden la forma SHCP001-7) o –como ya lo he advertido- el funcionamiento de un aparatito que parece una caja de galletas y que es pulsado por un señor en los juzgados gringos mientras O. J. Simpson aclara que es una víctima de las circunstancias. El producto se llama versión estenográfica y no tengo la menor idea de si existe alguna diferencia con una transcripción literal.&lt;br /&gt;No comprendo tampoco el principio de la ley de amparo. Está uno (y el mundo) convencido de que fulanito de tal es un verdadero criminal, que se clavó la lana o que estafó a la nación. Lo siguiente que se lee es que tal señor, es decir el criminal, obtuvo un amparo del juez X y que por lo tanto ya no lo pueden meter al bote. Los amparos son el antídoto ideal para burdeles y restaurantes fuera de la ley. Espero al respecto una explicación.&lt;br /&gt;Una fuente de misterios se basa en los noticieros de la madrugada; son las tres de la mañana y la punzada del insomnio aparece, entonces, si uno se dirige al canal adecuado encontrará un señor de corbata que en lugar de la cara de abotagamiento propia de tales horas, nos regala una sonrisa y pasa a informar que un grupo de palestinos apedrearon a soldados israelíes o que los seleccionados nacionales confían en mejorar su desempeño antes de que los apedreados por la turba sean ellos. Y digo yo ¿hay alguien que sienta la imperiosa necesidad de revisar las noticias a esas horas del señor? ¿el programa ha sido diseñado para el honorable gremio de los veladores? ¿los anunciantes se pelean a cachetadas el espacio? ¿sale más barato no apagar la luz y volverla a prender que seguir transmitiendo? Confieso que me sobran preguntas y me faltan respuestas. &lt;br /&gt;¿Por qué hay una Biblia al lado del menú del restaurante en el cajón del buró del hotel? Me imagino que los dueños consideran que el que viaja es un pecador en potencia y que la lectura del buen libro nos hará el favor de sustraernos del mal. El problema es que no hay opciones para ateos, que bien podrían ser los teléfonos de las muchachas o muchachos que por una corta iniciarán al paseante en los misterios del pecado carnal. Tampoco hay opciones para religiones alternativas lo que parecería un acto discriminatorio del que desde luego no me quejo, nomás lo señalo.&lt;br /&gt;No sé qué es un browser ni tengo idea de lo que significa la palabra modem e ignoro el principio a través del cual las moscas se espantan ante una bolsa de plástico llena de agua. Confesé ya que no entiendo el cuento del dinosaurio, escrito por Monterroso. El problema de todo lo anterior es que nadie se acerca a mí con intenciones didácticas, lo que me deja con la penosa opción de seguir luciendo (¡ay!) como un badulaque.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-5339241789700454176?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/5339241789700454176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=5339241789700454176&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5339241789700454176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/5339241789700454176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/incomprensibles-el-financiero-2001.html' title='Incomprensibles (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-3000151410945691094</id><published>2010-08-10T12:26:00.003-05:00</published><updated>2010-08-10T12:26:45.364-05:00</updated><title type='text'>A lo bestia (El Financiero 2001)</title><content type='html'>La rutina de martes y jueves implica abrir los ojos a las seis de la madrugada y asomarme para ver la luna del horario de verano. Por ahí de las siete es menester administrarle sales a los niños para que abran los ojos y entrar en una negociación (que debe tener muy respetables) antecedentes históricos para que se vistan y desayunen su huevo revuelto. Después aplacar los gallos del niño Frijol,  los tres nos subimos a un coche y enfilamos rumbo a su escuela. Ellos haciendo preguntas del tipo: ¿por qué dicen que la Tierra es redonda si se ve plana? Y yo parpadeando lentamente mientras procuro salir dignamente del atolladero (cosa que ocurre muy rara vez). &lt;br /&gt; Pues bien, el otro día un coche se le metió a una vieja loca -estado mental que deduzco de su reacción- la señora se puso lívida, y con los ojos desorbitados  mentó a siete generaciones de ancestros del chofer que la bloqueaba, se pegó al claxon, como si le pagaran dinero por ello produciendo una postración nerviosa en su humilde servidor y sordera temprana en mis vástagos&lt;br /&gt; La fauna capitalina ha desarrollado una serie de mutaciones que le permiten manejar un coche como alguien que además de imbécil, tiene el agravante de la psicopatía en esta noble y muy leal ciudad de México.&lt;br /&gt; Lo primero que uno detecta es que el coche se considera como una extensión de la personalidad; los viejitos en convertibles me dan la impresión de alguien que se pone un bisoñé para engañar al tiempo. Las señoras en una camionetota que tiene como principal función recoger y llevar niños son la forma más sofisticada de la inequidad de género y  los tarados que compran un coche que llega a 100 kilómetros por hora en dos segundos, me parece que representan una forma perversa de la imbecilidad humana, ya que, como se sabe, esa velocidad se puede desarrollar en nuestra capital un domingo a las tres de la mañana.&lt;br /&gt; Que un capitalino suba a su coche es el equivalente moderno de un antiguo con armadura y una lanzota de miedo que se trepaba a un corcel para pasar a romperse la madre en unos duelos muy extraños que consistían en recorrer una verja para clavarle una especie de garrocha con pico a otro señor que caía muy descompuesto. &lt;br /&gt;Lo primero que no se debe permitir cuando tomamos el volante, es que nadie obtenga ventajas de nosotros, y para lograrlo se aconsejan varias técnicas: a) si se detecta que el que viene en el cruce quiere pasar antes que uno, es menester acelerar echando lámina de tal manera que el idiota ese no logre su cometido, b) si un señor se detiene en doble fila con el propósito de bajar la silla de ruedas de su madre octogenaria, lo conveniente es cagarse en su abuela, es decir la madre de la viejita, bocinar y dar acelerones de tal manera que el proceso de desembarque se agilice, c) si el semáforo cambia al color verde y la persona que está delante de nosotros no acelera en la siguiente millonésima de segundo, lo recomendable es darle un claxonazo que le indique sin lugar a dudas que solo un imbécil tarda tanto, d) si se pone la luz roja y resulta evidente que ya no hay lugar para seguir avanzando y se interferirá un cruce, la ortodoxia recomienda taparlo de cualquier manera y poner cara de esfinge ante las mentadas de madre de los que no pudieron pasar.&lt;br /&gt; ¿Quién nos enseña estos modos? ¿Es genético? ¿Hay algún cromosoma chilango que nos orilla a ser esta especie de neanderthals al volante? La verdad es que no tengo ni idea y francamente veo el remedio tan cercano como una medalla de oro en halterofilia para el poderoso equipo de Aruba.&lt;br /&gt; No escapará a su atención, querido lector,  que evité referirme a los choferes de peseros, en ese caso me parece que la descripción escapa a cualquier magnitud posible. Si alguien me propusiera que relatara la forma en la que maneja una de estas ¿personas?  me inscribiría en un curso de zoología básica para tratar de entender los misterios que guían el comportamiento del reino animal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-3000151410945691094?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/3000151410945691094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=3000151410945691094&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3000151410945691094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/3000151410945691094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/lo-bestia-el-financiero-2001.html' title='A lo bestia (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-8847999859765868328</id><published>2010-08-06T09:41:00.002-05:00</published><updated>2010-08-06T09:41:19.743-05:00</updated><title type='text'>Deportes extremos (El Financiero 2002)</title><content type='html'>Existe mucha gente que se orienta como marinero fenicio en busca de los que llaman con cierta imbecilidad “el sabor de la adrenalina”, este grupo va por la vida buscando experiencias que mientras más extremas mejor, lo que supone para mí una fuente de misterios notable ya que mi sed de aventura lo más lejos que llega es a ingerir dos de chicharrón en el metro Pino Suárez.&lt;br /&gt; La gente extrema ha inventado divertimentos extraordinarios que tienen la saludable intención de darle sentido a su vida urbana, el más conspicuo es amarrarse los pies a un mecate elástico y dejarse caer de cabeza de grandes alturas como puentes mientras pega de gritos. Supongo que la sensación durante la caída debe ser ligeramente fúnebre y que el agolpamiento de la sangre en la masa cerebral produce que a uno se le olvide  de manera indeleble la tabla del dos; normalmente se aprecia a la gente bajando a noventa kilómetros por hora para llegar a rozar con la cabeza las aguas de un río que está cien metros más abajo. Esto a mí se me antoja tanto como pasar un fin de semana con Rodríguez Alcaine  y sin embargo, ahí están los extremos haciendo cola para darle vuelo a su sed de aventura.&lt;br /&gt; Otra derivación de los deportes extremos es aventarse en un cochecito de baleros por una pendiente de cuarenta y cinco grados. En este caso uno puede ver que personas adultas se suben a unos cochecitos de miriñaque, se ponen un casco y se arrancan cuesta abajo hechos la chingada. Hace no mucho fue el horrorizado espectador de uno que quedo cadáver porque se le volteó el carrito y lo primero que pensé era en la necesidad que tiene esta pobre gente hacer cosas diferentes para significarse.&lt;br /&gt; Una vez durante una reunión, un adepto a este tipo de madres trataba de indoctrinarnos y convencernos de sortear los rápidos de no sé que río. Cuando le pregunté que bajo que misterio cerebral él consideraba que una experiencia así me parecería atractiva, me contestó que los deportes extremos eran el sustituto moderno de la caza de mamuts, argumento para el que ya no tuve respuesta, pero me quedé pensando que preferiría cazar un animalote a pedradas que andar nadando en la furia del Usumacinta. El problema es que nada basta; si se inventó el paracaídas una artilugio muy razonable que sirve para no hacerse papilla de un madrazo, los extremos inventan rápidamente opciones más peligrosas, como aventarse en grupo, jugar a ver quién es el último en abrir el paracaídas o hacer piruetas en equipo. Pasa lo mismo con la patineta, un aparato en el que la gente pazguata se podía transportar sin mucho riesgo; ahora se hacen competencias en las que el que no da tres vueltas en el aire y cae parado simplemente está condenado al fracaso. &lt;br /&gt; Hijos de la misma madre son aquellos que realizan proezas que luego nos encasquetan en programas de televisión. Ayer vi, por ejemplo a un gordo cuya máxima virtud consiste en dejarse pasar un camión trotón por la barriga y otro que es capaz de arrastrar al circo Atayde con la fuerza de su dentadura.  Está también un señor que se preparó durante toda la vida para cruzar el cañón del Colorado en una motocicleta y uno que disfruta metiéndose en una caja llena de dinamita para luego explotar y quedar desmayado cinco minutos. Hay otros que por ejemplo juegan a determinar cuál es el primero que le da un beso a una serpiente de cascabel y los gringos (que son unos artesanos de este tipo de imbecilidades) han diseñado un concurso en el que sacan cincuenta serpientes venenosas en un corralito y le toman el tiempo al idiota que las tiene que meter en un saco.&lt;br /&gt; ¿Esta gente será imbécil? ¿Seremos imbéciles lo que pagaríamos algún dinero por admirar a estos valientes? No tengo la menor idea pero de cualquier manera desde esta humilde tribuna declaro mi absoluta y total decisión de no participar en ninguna experiencia de este tipo y hacer todo lo que esté a mi alcance por morir de viejito, en mi cama y rodeado de bisnietos malhoras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-8847999859765868328?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/8847999859765868328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=8847999859765868328&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8847999859765868328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/8847999859765868328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/deportes-extremos-el-financiero-2002.html' title='Deportes extremos (El Financiero 2002)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-2305715845005305298</id><published>2010-08-04T20:56:00.003-05:00</published><updated>2010-08-04T20:56:58.014-05:00</updated><title type='text'>Conocimientos (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Estaba yo el otro día embriagándome con unas amistades mientras jugábamos maratón. El juego consiste, de manera esencial, en evidenciar los diversos grados de imbecilidad propia y ajena y se basa en responder preguntas del siguiente calibre: “diga usted cuál es la altura del monte Mc Kinley” o bien “¿qué significa el siguiente proverbio nahuatl?”: iztlicoatl, ahuejotl micanarotzoatl. Huelga decir que mientras el juego avanzaba, tuvimos la penosa sensación de que éramos un grupo tirado a la mala vida cuya cultura general se podía medir en miligramos. Sin embargo, esa no fue la reflexión final, sin el recuerdo escalofriante de las épocas escolares por las que todos pasamos y que se convirtió en un catártico recuento de agravios.&lt;br /&gt;En mis tiempos, la educación se concebía bajo un principio universal que puede sintetizarse de la forma siguiente: “tómese el conocimiento universal en una materia (la geografía, por ejemplo) divídase en un año de estudios y preséntese ante un grupo de estudiantes de secundaria que seguramente estarán ávidos de tal información”. Ello derivaba, desde luego, en excesos escandalosos que todos tuvimos que padecer y que paso a citar en una modesta lista que es la que mi memoria me otorga.&lt;br /&gt;Se empezaba, por ejemplo, por los nombres de los ríos y las capitales de asuntos tan significativos como el Asia menor, en ése preciso momento se nos explicaba que había un cuerpo acuático de determinada extensión cuyo nombre podía ser: “Nacodon” y que se encargaba de surtir agua a capitales tan importantes como Pnohm Pun y Treskatacan. Acto seguido se sacaba un mapa y se ubicaban las diferentes ciudades capitales del mundo con el fin de identificarlas. La estrategia era un factor de disolución familiar ya que obligaba a nuestros padres a decidir en un volado y con el divorcio de por medio quién carajo era el responsable de repasar con el pobre infante los nombres y apellidos de información tan relevante.&lt;br /&gt;En biología, por ejemplo, se nos explicaba con todo detalle que el cuerpo se forma de 206 huesos y un montón de músculos cuyos nombres era necesario memorizar de tal manera que se supiera con toda claridad que hay una cosa que se llama (lo juro) esternocleidomastoideo y que la sínfisis púbica es algo que hay que cuidar como a la niña de los ojos. Es evidente que este ejercicio lo único que provocaba era el uso temporal (dos días) de un espacio neuronal, ya que lo que se hacía era aprender los chingados nombres la noche previa al examen, para desecharlos, como se desecha una cáscara de plátano inmediatamente después de la evaluación. ¿Tiene usted idea, querido lector, cuánta vida útil se nos fue en ese negocio?&lt;br /&gt;Las que no tenían desperdicio eran la física y la química; los maestros explicaban, por ejemplo, la ley general del estado gaseoso un concepto que resulta tan claro como el informe de labores de la Comisión nacional del Cacao, se estilaba entonces llenar el pizarrón con fórmulas que la vida no me da para recordar y se explicaba que un señor de nombre tal había discernido que los gases a volumen y temperatura constante sufrían algo que no me resulta claro pero que podría ser la dilatación. En química se explicaba que el estroncio, el vanadio y el xenon eran elementos químicos y se nos obligaba a aprender su estructura, razón por la cuál gasté el papel equivalente al que existe en los árboles del Bosque de Tlalpan en dibujar circulitos (que eran órbitas) rodeadas de pelotitas (que eran electrones). &lt;br /&gt;La clase de español estaba rodeada de nombres temibles, como acento circunflejo, diptongo compuesto o subordinación pasiva el anterior un nombre con enormes virtudes entre la grey que se dedica a los excesos carnales). Lo anterior implicaba escribir frases que solo a un idiota se le ocurrirían como: “Juan es un granjero que tiene cinco vacas” y tratar de partirlas, como se parte un bistec, en sus componentes gramaticales.&lt;br /&gt;Con todo lo anterior no quiero decir que defiendo la especialización o el conocimiento útil, sin embargo, estoy plenamente convencido de que el esfuerzo educativo se debe basar en enseñarle a la gente aquello que sea pertinente y desechar lo que no. De esa manera se formarán personas que puedan vivir la vida sin necesitar para ello del conocimiento de la ley de Ohm.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-2305715845005305298?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/2305715845005305298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=2305715845005305298&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2305715845005305298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2305715845005305298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/conocimientos-el-financiero-2001.html' title='Conocimientos (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7655331644165862195</id><published>2010-08-01T12:19:00.003-05:00</published><updated>2010-08-01T12:19:25.599-05:00</updated><title type='text'>Los humos del alcohol (El Financiero 2001)</title><content type='html'>El otro día iba yo por la calle a las doce del día cuando vi a un señor que estaba llegando a su casa lo cual no tiene absolutamente nada de extraño. Sin embargo el tipo caminaba como si fuera en el Titanic a punto de hundirse y no una banqueta plana. Entonces me di cuenta que estaba borracho y no supe si sentir envidia o misericordia así que seguí mi camino pensando en los humos del alcohol. &lt;br /&gt;Me imagino que el consumo del alcohol ha propiciado una de las industrias más boyantes del país y esta hipótesis la sustento en la cantidad de borrachos que veo los jueves y viernes en restaurantes y bares. Esta gente normalmente llega al mediodía y ya como a las siete de la noche avanza limpiamente hacia los terrenos de la catalepsia con síntomas conspicuos de desorden cerebral que se pueden manifestar mentándole la madre a su amigo del alma, mirando fija y vidriosamente hacia el techo o de plano negándose a pagar la cuenta porque se consideran víctimas de un robo ya que solo se tomaron nueve cubas y no diez como consigna la cuenta. El caso más reciente nos lo ofreció un diputado panista que se tomó “dos cervezas” y se le ocurrió (ligeramente descompuesto de aspecto y con la corbata chueca) mearse en los arriates de Reforma por lo que fue detenido y entonces: golpeó policías, gritó peladeces y luego fue subido a una patrulla en la que iba enseñando la charola. Desde luego si ese efecto le producen dos cervezas me imagino que con cinco se hubiera orinado en el ángel de la independencia o en los restos de los padres que nos dieron patria.&lt;br /&gt; El asunto etílico ha cambiado de muchas maneras con la modernidad que nos rodea; en primer lugar está el factor de género (¿por qué se llama “de género?” Misterio de los misterios). Antes estaba muy mal visto que las señoras libaran al igual que los hombres y ello produjo un fenómeno curioso consistente en la producción de bebidas de menor calibre para que dichas señoras pudieran alternar en sociedad. Ello favoreció el consumo de una porquería llamada “medias de seda” y peor aún “la piña colada sin alcohol” que como se ha demostrado causa cáncer de colédoco. Las conquistas femeninas han llegado al terreno de los alcoholes y ahora las féminas navegan por los territorios del tequila y el wisqui como Pedro por su casa. Hace algunos días por ejemplo una conocencia femenina se tomó en mi presencia el equivalente en alcohol al consumido por un grupo de diputados plurinominales en una tarde de viernes y se fue a su casa sin consecuencias que lamentar.  Lo anterior (me apresuro a opinar ante una posible reacción, me parece perfecto).&lt;br /&gt; Otra fuente de cambio se percibe en las combinaciones de las bebidas modernas. Para entender cómo se producen estas nuevas alternativas, me imagino a un cantinero con el pelo alborotado que tiene enfrente vasos, botellas y frutas tropicales. Me lo imagino también mezclando cosas con el mismo rigor científico que tendría el Púas Olivares, por ejemplo: ¿y si echamos Tehuacan, un cuarto de kilo de papaya, medio limón sin pelar y una onza de angostura? El líquido final es consumido y si no lo manda al hospital será presentado como la novedad más reciente. Esto ha producido que el tequila se mezcle con el squirt o que a la cerveza se le agregue salsa Tabasco con las consecuencias que uno podría esperar de una mezcla tan bastarda.&lt;br /&gt; Un último factor que advierto en el consumo de bebidas embriagantes tiene que ver con las mañas de la gente en el momento de solicitar su alipús. Así, por ejemplo, llega un señor y le dice al mesero cosas tan extrañas como: “quiero un wisqui puesto con un hielo y medio, aparte me traes una botella de agua, y rodajas de limón en un plato que tenga sal” o “un tequila derecho y un caballito de jugo de limón con una cuarta parte de salsa inglesa”. Los meseros que tienen virtudes bíblicas asienten imperturbables y se van al bar para trasmitir los caprichos del consumidor que por algún misterio cuando se enfrenta a su trago encuentra invariables defectos y se queja con sus amistades: “dije, salsa inglesa y no salsa maggie”… Puras idioteces.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7655331644165862195?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7655331644165862195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7655331644165862195&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7655331644165862195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7655331644165862195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/08/los-humos-del-alcohol-el-financiero.html' title='Los humos del alcohol (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-2743662106871203779</id><published>2010-07-30T10:50:00.002-05:00</published><updated>2010-07-30T10:50:16.695-05:00</updated><title type='text'>Los Puestos (El Financiero 2001)</title><content type='html'>He explicado ya que una de mis rutinas favoritas consiste en caminar por mi colonia en la valiosa compañía de mis criaturas y el perro. El recorrido siempre es fuente de sorpresas de muy diversos calibres. Algunas veces hemos tropezado con psicópatas que son dueños de perros psicópatas cuya principal habilidad consiste en dejarse ir con los dientes abiertos y espuma en las comisuras para satisfacción de sus amos y vergüenza de la humanidad que produce gente tan pendeja.&lt;br /&gt; Otra posibilidad es llegar al parque y observar a un grupo de señoras que han tomado la saludable iniciativa de hacer ejercicio, para cumplir tal propósito se enfundan en una especie de  túnica que solo he visto con anterioridad en el National Geographic, y se ponen a caminar como poseídas por el demonio alrededor de las áreas verdes por medio de pasitos muy marciales. Una particularidad que llama mi atención son un par de pesas que llevan en cada mano y que suben y bajan al vaivén de la caminata, ignoro su función pero el resultado final que uno contempla es el de una mujer que está bailando una danza típica del Alto Volta.&lt;br /&gt; Al pasar por las aceras podemos también encontrar señores en bata y pantuflas que son muy huevones, el adjetivo se deriva de su costumbre de regar, por medio de una manguera de propulsión a chorro,  la acera de su casa para barrer la basura. Normalmente están fumando un cigarro y cuando uno pasa  chacualeando entre el agua, disparan el chorro de la manguera en otra dirección (que puede ser la pared) para después continuar. Temo que algún día mi hija María (que es la de la conciencia social) lo regañe y a mí me rompan la cara por meterme en lo que no me importa pero asumo que esos son los riesgos que uno corre al tratar de distinguir con los retoños quienes son los héroes y villanos en este mundo matraca.&lt;br /&gt; Si mis hijos están de vena proponen siempre celebrar una carrera, esto –que podría considerarse un bello acto de comunicación filial- se convierte invariablemente en la antesala del infierno ya que ellos desayunan cereal, comen frutas y verduras y tienen treinta años menos que un servidor, que no come ni cereales, ni fruta ni verduras y que fuma como chimenea y  camina por el delgado camino del infarto. Mi lentitud produce que los dos me hayan bautizado como “la tortuga”, mote que me llevaré con todo orgullo a la tumba junto con mi caparazón. &lt;br /&gt; El destino de nuestro recorrido es el puesto de periódicos en el que un par de muchachonas  muy amables nos atienden. El puesto es un muestrario de las conductas humanas ya que uno puede, en función de los productos, ver la evolución de las preferencias periodísticas de la gente. Hay revistas adornadas con portadas de señores encuerados que se destinan a señores que se encueran cuando las leen, hay otras ilustradas por alguien que cree que la mujer ideal debe poseer unos senos del tamaño de una pelota de basquetbol. También existe la alternativa sensacional que normalmente lleva titulares como: “Se tragó una serpiente mazacuata y no sabe como” o “Fui violada por extraterrestres” (extraterrestres de muy mal gusto, agregaría yo a juzgar por el aspecto de la declarante). Asimismo hay revistas temáticas para todos aquellos que colecciona perros, timbres o les da por la horticultura. Destaca señaladamente una revista en la que se nos informa que fulanita de tal abre su casa para que la conozcamos (lo que me deja pensando a quién carajo le interesará tal hospitalidad) o que otro idiota le organizó una fiesta de despedida a Tavo de la noséquemadres que se va a veranear a Marbella.&lt;br /&gt; En el muestrario editorial hay siempre novedades, por ejemplo la gustada colección: “Las batallas de la segunda guerra”. Por algún misterio a esta estrategia editorial se le llama de “fascículos coleccionables” y viene siempre acompañada de un descuentote y algún souvenir (que puede ser el tanque en el que el mariscal Rommel viajaba por el desierto, o un soldadito de plomo con la cara de Mc Arthur).&lt;br /&gt; Una vez adquiridas las provisiones regresamos a casa cargados de periódicos y con el pero lleno de babas pero con una sensación que se aproxima mucho a lo que alguna vez me explicaron que era la felicidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-2743662106871203779?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/2743662106871203779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=2743662106871203779&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2743662106871203779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/2743662106871203779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/los-puestos-el-financiero-2001.html' title='Los Puestos (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7831132239153507158</id><published>2010-07-27T12:13:00.000-05:00</published><updated>2010-07-27T12:13:15.439-05:00</updated><title type='text'>De Babel (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Regreso a México después de un viaje de dos semanas por  tierras costarricenses y me encuentro con varias novedades; la más  significativa para mí tiene que ver con el generalizado consenso  acerca de la calidad del artículo de la semana pasada: "Es una  mierda", fue el comentario más liviano. Releo lo que escribí y  --efectivamente-- lo encuentro malísimo. ¿Será la edad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que estuve fuera y no es el caso de que explique a qué salí,asunto que no le interesa a nadie. Lo que realmente tiene valor(creo)es la crónica de mi encuentro con representantes de ocho países con los cuales estuve conviviendo durante esos días. Resulta que ninguna de las naciones representadas era de habla hispana,por lo que el idioma oficial fue el inglés. Esta determinación tuvo efectos perversos en los patrones de comunicación entre los hombres y las mujeres que llegamos a la reunión. Por ejemplo,la primera noche los organizadores armaron un reventón en el que se apareció todo mundo con sus mejores galas (cuando digo mejores galas es conveniente imaginarse a un nigeriano con un sombrerote o a una paquistaní vestida como la novicia voladora). Quiso mi negra suerte que quedara frente a frente con un chino, yo con mi wisqui y él quién sabe con qqué. En ese momento sentí el muy mexicano impulso de establecer una  conversación cortés y empecé a preguntar pendejadas: "¿Muy largo el  vviaje? ¿Cuántos chinos hay en China?", etcétera. El jovenazo  respondió: "Mjuell lili pangon puntingan" que yo interpreté como: "En  China tu mamá es un ave de presa". Los siguientes diez minutos se  convirtieron en una modesta réplica del infierno, hasta que llegó la  hora de cenar y los dos nos fuimos pensando cosas raras de nuestros  congéneres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente escena indecorosa la vivimos gracias a nuestro afán de  aventura; los organizadores decidieron que sería divertido llevarnos  a un río que se llama Reventazón (nadie se atrevió a traducir el significado a los visitantes extranjeros), treparnos a unas lanchas  inflables y meternos durante dos horas en los rápidos. Se hicieron  los arreglos, nos llevaron al río y nos pusieron un inquietante chaleco salvavidas, unos cascos que nos hacían lucir como estoperoles de traje de charro y finalmente nos dieron un remo. Luego nos  dividieron en grupos. En el mío venía una nigeriana que no entendía  nada, un indonesio que iba muerto de risa, una brasileña que no  hablaba inglés, un canadiense que más tarde me hendiría las costillas con su remo, el guía y su servidor. Al entrar al agua sucedió lo que  tenía que suceder; el guía dio la primera instrucción y todos nos  quedamos como las estatuas de marfil; así permanecimos hasta que nos cayeron encima tres metros cúbicos de agua que nos dejaron como  damnificados del Monzón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una tarde memorable, una lancha se volteó, el guía de una  embarcación se fue de nalgas al río, una china vomitó y una hindú  dejó la oreja en las selvas costarricenses. A mí me fue bien, sólo  recibí un remazo y sufrí quemaduras de tercer grado en la calva  debido a los orificios del casco, que me dejaron la cabeza como  helado de choco chip.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego vinieron las fiestas. Se suponía que el asunto tenía que ser  típico y esto determinó que en la de los indonesios no se bebiera  alcohol, que en la de los brasileños una ucraniana bailara lambada en completo estado de ebriedad, que los mexicanos contratáramos una  marimba para cantar "De la sierra moreeena" y que un hombre que jamás  había probado el tequila perdiera la memoria a corto plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última consecuencia de esta hermandad entre los pueblos se dio a  la hora de trabajar y darnos cuenta que el avance iba a estar más  difícil que la reforma electoral. Un señor de Zimbawe inició una  siestecita que terminó cuatro horas después, el chino se molestó y se  fue a parar contra la pared, el nigeriano dijo algo que nadie  entendió y la canadiense se puso a cantar una canción de su  tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no sé si me fue bien o mal, pero por lo pronto ya estoy  inscrito en los cursos de verano de Harmon Hall. A ver si pega.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7831132239153507158?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7831132239153507158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7831132239153507158&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7831132239153507158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7831132239153507158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/de-babel-el-financiero-1996.html' title='De Babel (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-1941518393679745132</id><published>2010-07-24T13:54:00.002-05:00</published><updated>2010-07-24T13:54:05.984-05:00</updated><title type='text'>La originalidad (El Financiero 2000)</title><content type='html'>La persona más original que he conocido en mi vida era un señor que se ponía sombrero, usaba clavel y bastón y a la menor provocación se ponía a recitar poesía propia (que era una mierda sin remedio) o a bailar, poniendo los ojos en blanco, el gustado tema típico “Qué chula es Puebla”. Dentro de su repertorio de originalidades se encontraba el connotado hecho de ser el inventor de un idioma el cual empezaba a hablar cada que estaba beodo y que consistía de una serie de pujidos. Este esfuerzo comunicativo era ligeramente estéril ya que como era el único que entendía tal lengua, no había manera de saber si estaba rezando, trabajando en ecuaciones diferenciales o mentándole a uno la madre. Estaré de acuerdo con usted, querido lector si me dice que el fulano de marras no era original sino pendejo, pero lo anterior me deja pensando en los esfuerzos que hacemos día con día con el fin de abrevar de las fuentes de las que nadie ha tomado agua y como tales empresas suelen terminar invariablemente mal.&lt;br /&gt; Original es un señor que se cuelga una cacerola del pescuezo y sale a la calle o aquel que es capaz de beberse un jarrito de toronja por la nariz. El sendero de la idiotez está empedrado de cientos de personas que en un afán de distinguirse nos regalan cotidianamente con muestras prefabricadas ligeramente escalofriantes de una profunda imbecilidad. El que no me crea puede ir a leer la versión más actualizada del libro Guinnes en donde podemos encontrar al señor que se bañó por última vez el 14 de julio de 1974 o la señora que se recuesta en la recámara y el pelo le llega al garage. Otra opción es ver el programa de Ripley del cual fui testigo recientemente y en el que un señor levantaba con los dientes una mesa con todo y mantel y otro se metía una boa por la garganta en el acto más repugnante que he presenciado jamás (si descuento las expectoraciones que generaba un tío abuelo hace ya muchos años).&lt;br /&gt; Desde chiquitos se nos impronta con la idea de que copiar es malo, al que agarran tomando ideas de sus compañeritos le cae la fuerza de la ley. Es por ello que los imitadores son una especie de leprosos de este mundo moderno y la razón por la cual nuestros progenitores buscan alternativas extraordinarias para nuestro futuro desarrollo profesional y digo extraordinarias por lo idiotas, como estudiar la tuba o aprender alguna lengua muerta que resulta muy útil cuando las reuniones sociales se ponen aburridas. &lt;br /&gt;Y digo yo: ¿cuál es el mérito de ser originales? La Historia es filtro de proporciones implacables; a lo largo de cientos de años la gente inservible (con excepciones que probablemente nunca conoceremos) ha sido cribada y mandada a los fosos del olvido, mientras que las mejores influencias se han dejado sentir por aquí y por allá ¿cuál sería el problema de recibir su aroma?  Búsquese una idea cualquiera y  se encontrará siempre, de manera invariable algún antecedente cosa que, por cierto, me resulta profundamente normal. Sin embargo, dígasele a fulanito de tal que se percibe en su obra la influencia de sutanito y los siguiente que sucederá es que fulanito nos mandará a buscar la influencia de nuestra señora madre ya que seguramente se sentirá insultado. &lt;br /&gt;Desde luego hay otros más vivos (o más brutos, según se quiera ver) que cuando les pregunta sobre sus grandes influencias contestan cosas como León Tolstoi u Octavio Paz. En ese caso lo que sigue es leer la obra del entrevistado para saber a qué atenerse con respecto al intelecto del declarante..&lt;br /&gt;Es obvio (tan obvio que preocupa que se siga dicutiendo) que ninguna influencia puede ser mala por sí misma. Que si un señor nos hizo el favor de hacer bien las cosas para luego morir, tendríamos que ser muy brutos para no tomar su ejemplo. Es por ello que a partir de este momento me declaro públicamente influenciable y lo invito a que haga lo mismo. Ahora que si usted cede a los encantos de Jorge Ortiz de Pinedo será muy su problema.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-1941518393679745132?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/1941518393679745132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=1941518393679745132&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1941518393679745132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/1941518393679745132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/la-originalidad-el-financiero-2000.html' title='La originalidad (El Financiero 2000)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-4305684236510736574</id><published>2010-07-21T10:43:00.002-05:00</published><updated>2010-07-21T10:43:59.939-05:00</updated><title type='text'>De formas y fondos (El Financiero 1997)</title><content type='html'>El problema con este país -según yo- es que todo mundo apuesta por el fondo y no por la forma, cuándo es precisamente ésta última la que prevalece en la toma de decisiones de los mexicanos. A la gente -usemos un ejemplo exótico- le gustaría mucho más ver la foto de un candidato disfrazado de mariposita, que analizar su propuesta económica (aunque bien mirado el asunto, debe ser una foto notable). Los publicistas lo saben bien; no importa que el producto que desean vender sea una porquería y saque hongos en la entrepierna después de todo: ¿quién lee las recomendaciones de uso? Lo que realmente rifa es si el producto en cuestión nos deja una apariencia de hombres decididos capaces de sellar un negociazo para luego subir al Concorde y meterse a la cama con una mujer despampanante que se derrite nomás de olerlo a uno... forma señoras y señores.&lt;br /&gt; Es el signo de los tiempos; lo que no le debería importar a nadie es lo que realmente importa. Ahí tenemos fotos de princesas encueradas o llamadas que son interferidas en las que señores que le decían palabrotas al éter son presentadas en cadena nacional. Ahí está el Reforma, presentando una foro de Raúl Salinas sentado en un yate con cara de pasárselo a toda madre, probablemente porque tiene sentada encima en posición de decúbito dorsal a una señora que hoy es su mortal enemiga. Ahí están las Patis Chapoyes y las Shanikes derramando lo que intelectualmente pueden (que es equivalente, usemos términos informáticos, a los bits que caben en un transistor) y en competencia con un programa sobre análisis de la oferta electoral ¿quién tendrá más televidentes?.&lt;br /&gt; Y por ahí empieza la opereta, porque a mí me resulta elemental que si uno va a asistir a una cena con la crema y nata de la intelectualidad, tiene que machetearse a Proust y llevar preparado un discurso sobre lo que se piensa gastar en tubas para la sinfónica. Si el destinatario es el público estudiantil, entonces hay que saber cuantos aprueban, cuántos reprueban y quién se sienta en la fila de los burros. Sin embargo, en las próximas elecciones los que cortan el chicharrón y son mayoría  se abanican en las tubas de la sinfónica y les vale un pito los índices de deserción ya que forman parte de ellos. Todo aquel que hable de la madurez política del pueblo mexicano simple y llanamente no sabe lo que está diciendo. Esa, mi querido lector, es la cruda realidad y lamento decirlo con esos aires de suficiencia, pero estoy seguro que en esta ciudad y en estos tiempos, la India María tiene más taquilla que un análisis de Lorenzo Meyer ( y esto lo digo con respeto para el maestro Meyer y también para la India María)&lt;br /&gt; En consecuencia me parece que todo aquello que hagan los candidatos para llamar la atención tiene ése sentido; si se trepan a un caballo con riesgo de que les salgan juanetes en las nalgas nomás para que vean que son charros, si cargan niños que huelen a popó, si cantan boleros o declaran que quieren mucho a su mujer, todo ello deberá ser interpretado en el contexto del votante promedio para el que va dirigida la cabalgata (en algunos casos con saldos trágicos como el caso de Del Mazo que no supo meter un boleto en los torniquetes del Metro). Yo pregunto: ¿cuánto se ha discutido en los medios la propuesta específica de cada candidato? la respuesta es paupérrima, pero es también explicable: se trata de ganar no de convencer a la clase ilustrada, que por cierto está haciendo análisis medio mamonsones.&lt;br /&gt; Así las cosas no queda más que esperar que los candidatos bailen la zandunga, revitalicen su relación con el pueblo, coman sopa de cabellitos de elote sin que les ganen los ascos y se sigan dando hasta con la cubeta hurgando entre las tinieblas del pasado de sus adversarios. &lt;br /&gt; No recuerdo quién, pero alguien que seguramente era muy listo dijo una vez: La política es el arte de lograr que la gente no se meta en lo que sí le importa... Desgraciadamente, tenía razón&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-4305684236510736574?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/4305684236510736574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=4305684236510736574&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4305684236510736574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/4305684236510736574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/de-formas-y-fondos-el-financiero-1997.html' title='De formas y fondos (El Financiero 1997)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-6346041123589707401</id><published>2010-07-16T09:36:00.000-05:00</published><updated>2010-07-16T09:36:12.993-05:00</updated><title type='text'>Instrucciones para organizar una biblioteca (El Financiero 1996)</title><content type='html'>Para Georgina Madrid y Jesús Murillo, bibliotecónomos muy queridos&lt;br /&gt; Desde mi muy modesta experiencia existen dos métodos para clasificar los libros que uno a lo largo de su vida y a costa de grandes esfuerzos (si se es un miserable) logra reunir para formar una biblioteca privada. El primero se debe a la inventiva y muy probablemente a la ociosidad de Melvil Dewey   que evidentemente no tenía nada mejor que hacer. Según Dewey  el conocimiento humano se podía dividir en un sistema decimal en que las primeras diez clases representaban asuntos como la filosofía o ciencia pura (lo que sea que esto signifique). Así, dentro del 000 al 099 se acomodan enciclopedias  y del 600 al 699 tecnología. Estas categorías tienen a su vez diez divisiones cada una  por lo que, por ejemplo del 830 al 839 es literatura alemana. Luego vienen los puntos decimales; hay que seguir hasta que a uno le de hueva. Dado que ese es el caso de un servidor paso directamente al segundo método que es mucho más elemental que el de Dewey: acomodar los libros como nos dé la gana. &lt;br /&gt; Siguiendo esta premisa de libre albedrío es que una tarde de mudanzas nos encontramos mi concuño y yo en mi nueva casa frente a los siguientes elementos: un librero vacío, un banquito que se caía nomás de verlo, veinte cajas de libros, una botella de anís y un artefacto de limpieza con plumas que alguna vez pertenecieron a un guajolote. La mezcla de los diversos elementos produjo un efecto -digamos- ecléctico en nuestra conducta. La primera consecuencia fue la provocada por el anís y se manifestó por un leve reblandecimiento neuronal que determinó un método de acomodo muy simple: los libros se agruparían de acuerdo a categorías que iniciaron con una gran nobleza (literatura hispanoamericana) y terminaron vergonzosamente (varios). El chiste era organizar el librerío de acuerdo a los apellidos de los autores siguiendo un procedimiento elemental: Sergio se balanceaba en el banquito con su vaso de anís, yo me balanceaba en el suelo buscando el libro, le soplaba y luego le pasaba el plumero encima (al final el plumero se lo pasaba a Sergio) y lo entregaba con voz enérgica diciendo: “Leñero, Hispanoamérica, ele”. Sergio se paraba en el banquito (no sé como no se mato) y acomodaba el libro en la X, asunto que sugería un paso infructuoso por la escuela o una borrachera de órdago. &lt;br /&gt; El asunto se fue llenando de sorpresas ya que encontré libros vergonzosos como el horóscopo erótico o los de Xaviera Hollander que se acomodaron en una nueva sección creada con el obscuro fina de compartimentalizar mis perversidades (estuvimos tentados a reunirlos con los de Henry Miller). También aparecieron libros que yo consideraba me habían robado y por los cuales perdí una amistad, así como libros que yo me había robado; ese es el caso de la Antología Mayor de Nicolas Guillén  perteneciente a un tal José Luis Olmedo que probablemente se entere el día de hoy que su libro lo tengo yo. Salió también una colección completa de Horror y Misterio que representaba justamente eso: un misterio ya que no tengo la menor idea de como llegó a mi casa.&lt;br /&gt; El resultado final fue desigual ya que logramos generar alrededor de dieciocho categorías entre las que se encontraba una de libros de texto de primaria, de esos en los que salía una mujer con boca de alcantarilla y una túnica de vestal romana. &lt;br /&gt; Ahora mi criterio de acomodo ha producido prodigios tales como que Cabrera Infante se encuentre espalda con espalda con Carpentier; que Borges esté sobre Fuentes y que Krause con sus “Textos Heréticos” en los que elogia a un presidente (Salinas) tenga como vecino a Leduc que se pitorrea de la esposa de otro presidente (Díaz). &lt;br /&gt; Sin embargo, la desgracia se abatió recientemente sobre el librero ya que Gaby -la muchacha que hace la limpieza- decidió, presa de un impulso renovador limpiar todo y no se percató del magnífico orden establecido. De esto me di cuenta el otro día que encontré a García Márquez al lado de Vargas Llosa, lo que representaba un prodigio que ni siquiera mi biblioteca podría lograr.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-6346041123589707401?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/6346041123589707401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=6346041123589707401&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6346041123589707401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/6346041123589707401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/instrucciones-para-organizar-una.html' title='Instrucciones para organizar una biblioteca (El Financiero 1996)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-153963501386671681</id><published>2010-07-14T14:14:00.002-05:00</published><updated>2010-07-14T14:14:11.064-05:00</updated><title type='text'>No se preocupe (El Financiero 2001)</title><content type='html'>Dicen que los mexicanos somos un pueblo escéptico y que recelamos porque pasó la mosca. Esta, que me parece una verdad del tamaño de una casa, tiene, según mi humilde opinión, explicaciones históricas directamente relacionadas con nuestra incapacidad congénita para transmitir certezas. Me pongo de humilde ejemplo; hace algunos meses viajé a la ciudad de Ensenada para asistir a un asunto binacional. Como no me daba la gana hacer el ridículo con mi inglés de la secundaria pedí unos audífonos y di a cambio mi credencial de elector. Este trueque no tuvo nada de notable, pero sí el hecho de que al llegar a Tijuana acompañado por un amigo me di cuenta que había olvidado mi maleta en el hotel, que la credencial de elector se encontraba exactamente a cien kilómetros de distancia y que en la bolsa derecha traía los audífonos de marras. La intención no es describir aquí mi estupidez congénita, sino sus consecuencias. Como ciudadano ejemplar que soy me dirigí al módulo del IFE  de Churubusco y Universidad a las nueve de la mañana de un lunes. Ahí estaría todavía si un taquero samaritano no me hubiera explicado “que no llegaban a las nueve, sino a la hora que les da la gana”&lt;br /&gt; Lo dicho... certezas.&lt;br /&gt; “No se preocupe” la vida me ha enseñado de forma muy dolorosa que en el preciso momento que uno escucha la frase anterior hay que prepararse para lo peor. “No te preocupes, tomé clases de manejo” me dijo uno que era mi amigo cuando vio que el color abandonaba mi faz ante el inminente madrazo con un materialista, la siguiente escena de este drama se dio frente al ministerio público mientras mi amigo rendía declaración y le echaba la culpa a los frenos, después de haberse llevado por delante el portal de la casa de una familia respetable que recibió el sustazo de su vida.&lt;br /&gt; “No se preocupe, a su edad ya no marcha” Me dijo un sargento del ejército mexicano al descubrir que había falsificado mi cartilla. Me sentí muy tranquilo y siguiendo sus indicaciones me presenté en la alberca olímpica con mi edad y mi optimismo. Lo siguiente que recuerdo es que todos los sábados de 1989 los pasé sirviendo al glorioso 28° regimiento blindado. Mis servicios a la patria  consistieron en correr entre terregales, ponerme una boina de colegiala y desarmar un mosquetón que seguramente perteneció a don Francisco L. Urquizo. &lt;br /&gt; “No te preocupes, pide tasa variable, el país está estable” Me dijo un experto financiero en diciembre de 1993, cuando un servidor, dando servicio a sus pretensiones pequeño burguesas, decidió comprar una casa. El servidor, es decir yo, que soy medio imbécil, hizo caso. Lo que siguió fue el infierno en chiquito; los intereses subieron tanto que decidí vender un riñón y convertirme al budismo, a ver si así salía de bruja, me creció la barba y empecé a hablar solo mientras iba por mis boletos del melate con la esperanza de que el Zacatepec hiciera la chica y venciera al Unión de Curtidores.&lt;br /&gt; Mi último “no se preocupe” es más reciente y tiene que ver con las talachas domésticas. Resulta que el grifo de la regadera se desvencijó e hice lo que hace la gente que se asume inútil y que consiste en llamar al plomero. Después de analizar el caso, el hombre me dijo que no me preocupara, que era cosa de cambiar algo cuyo nombre no recuerdo. No me preocupé y procedí a pagarle, hizo lo que tenía que hacer y se fue después de elogiar una maceta que tengo en el patio. Al día siguiente me metí a la regadera y en el preciso momento de agarrar el grifo, recibí una descarga de cuatrocientos watts que me depiló las axilas y provocó baba en las comisuras... No se preocupe.&lt;br /&gt; Por todo lo anterior es que creo firmemente que todos los muy mexicanos recelos y suspicacias son perfectamente explicables, que preferimos perecer a decirle a alguien que ya valió madre y que la cultura azteca nos ha heredado una muy inservible certeza: no preocuparse, que como se ha demostrado sirve lo  mismo que una credencial de la Unión de saxofonistas de la delegación Miguel Hidalgo. Ni hablar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-153963501386671681?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/153963501386671681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=153963501386671681&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/153963501386671681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/153963501386671681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/no-se-preocupe-el-financiero-2001.html' title='No se preocupe (El Financiero 2001)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-7650343070887312146</id><published>2010-07-12T11:47:00.004-05:00</published><updated>2010-07-12T11:49:49.182-05:00</updated><title type='text'>¿Qué dice la economía? (El Financiero 1995)</title><content type='html'>A pesar de escribir en un periódico que basa gran parte de su fortaleza en el análisis económico, mi dominio del tema es equivalente al que poseo sobre enfermedades urogenitales o cine hondureño. Sin embargo, querido lector, en un arrebato institucional quisiera compartir con usted un modesto balance de algunas noticias económicas que he revisado el día de ayer. A ver si la lectura entre líneas ayuda de algo.&lt;br /&gt;1. "Sería suicida reducir de 15 a 10% el IVA, según la Contaduría de la SHCP".-  Esto lo dijo Gustavo Salinas, miembro de la Contaduría Mayor de la Cámara de Diputados argumentando que lo que hace falta son mayores ingresos. Será que uno es medio güey, pero no alcanzo a entender como se pueden tener mayores ingresos si se pagan más impuestos. En este caso la lectura es simple... ya valió madre.&lt;br /&gt;2. "Prevé Seminis, subsidiaria de La Moderna, ventas por 600 mdd en 96." ¿Qué coños es Seminis? No lo sé, uno intuiría que fabrican palitos para cerillos por su asociación con La Moderna. Sin embargo, el misterio se magnifica cuando se lee que parte de su excedente lo utilizarán para el mejoramiento de semillas. La imagen provocada es la siguiente: el director de Seminis hojea el diario en su mansión, abre los ojos y pega un grito “¡viejaaa salimos en el periódico!”... y ya.&lt;br /&gt;3. "Se perderían 500 mil empleos entre los horticultores de Sinaloa: Bátiz".- Bátiz es Raúl Bátiz Guillén (¿será pariente?). Si nos atenemos al censo,  en 1990 el 36.7% de las personas en edad de trabajar en Sinaloa lo hacían en el campo y había poco más de dos millones de sinaloenses,  podemos asumir que: a) Bátiz se encontraba en estado de ebriedad; b) la edad para trabajar en Sinaloa se redujo o c) la cerveza Pacífico estimula la fertilidad.&lt;br /&gt;4. "Pronostica Serfin bajas de Cetes en todos sus plazos la próxima semana".- Hasta donde entiendo (y no entiendo mucho) un Cete, es algo así como un papelito que le dan a un viejo gritón y que garantiza un rendimiento en determinado plazo. También sé que si los Cetes suben, se me cae el pelo porque la mensualidad de mi casa aumenta. Economía pura.&lt;br /&gt;5. "Abrirá Bancomer 80 sucursales este año; contratará 500 trabajadores".- Desde luego es una buena noticia para los 500 señores que contraten (me imagino a 250 señoritas vestidas como futbolistas brasileños y a 250 jóvenes de corbatita). Sin embargo, mi experiencia más reciente puede servir de ejemplo para categorizar el funcionamiento de una sucursal Bancomer. A las 8:30 antes meridiano, estimulado por presiones maritales y con lagañas en los ojos, me presenté a la sucursal de Bancomer que está en Insurgentes y Cedros. Como no había nadie formado en los pasillitos pasé directamente a una caja para hacer un depósito. La cajera me indicó que tenía que hacer el recorrido completo, es decir, regresar, entrar dar vueltas en el pasillito como carro de carreras (o como pendejo dada la soledad del lugar)  y luego llegar a la caja. Por supuesto me negué y en la discutidera, la caja en la que dan las chequeras ya tenía cinco gentes esperando. El misterio es que en el resto de las cajas no había clientes. Pasado veinte minutos llegué a la meta, le di un papelito a la cajera que se fue y regresó diez minutos después (cuándo yo ya había contado todos los mosaicos del techo) diciéndome que mi chequera la entregaría la señorita Isabel. Tomé el papelito y llegué al escritorio de la funcionaria que estaba chacoteando con una amiga. Mi presencia le causó la misma impresión que la que causa un mendigo a las tres de la mañana y así nos quedamos: ellas dos en le desmadre y yo parado como tótem. Al rato llegó un señor muy amable que me atendió, tomó el papelito y regresó con la chequera después de un rato en el que pudo: a) haber ido por la chequera a la sucursal Lindavista; b) desayunar en el Vips; c) leer la edición dominical de Excélsior... salí del banco a las 9:40.&lt;br /&gt;Calidad total.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3038924175914341002-7650343070887312146?l=fedrocarlosguillenblog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/feeds/7650343070887312146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3038924175914341002&amp;postID=7650343070887312146&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7650343070887312146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3038924175914341002/posts/default/7650343070887312146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fedrocarlosguillenblog.blogspot.com/2010/07/que-dice-la-economia-el-financiero-1995.html' title='¿Qué dice la economía? (El Financiero 1995)'/><author><name>Fedro Carlos Guillén</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18201853632015669093</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_DR1S-Kojj-Q/Smo_yXGe99I/AAAAAAAAAAY/BEfMetfX4D8/S220/fedro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3038924175914341002.post-891832988220044173</id><published>2010-07-09T10:27:00.002-05:00</published><updated>2010-07-09T10:27:54.608-05:00</updated><title type='text'>La lengua española (El Financiero 1999)</title><content type='html'>Hablar del  congreso de la lengua española en estos días, habla también de mi falta de sentido de la oportunidad periodística, pero dado que el tema me parece fascinante es que lo abordo el día de hoy, ofreciendo anticipadas disculpas para los que no estén de acuerdo y que luego mandan correos electrónicos plagados de peladeces como uno que yo conozco.&lt;br /&gt; Asumo en primer lugar que al congreso asistieron una nube de viejitos pelones que representaban la posición conceptual de mi maestra de español que, a base de madrazos, nos imbuyó la idea de que hay que hablar y escribir correctamente. Para ello los estudiantes éramos obligados a distinguir entre la vaca (un mamífero rumiante que da leche) y el burro (otro mamífero que se destaca por características que no mencionaré por miedo a que mis críticos permanentes insistan en mi vulgaridad). El caso es que había que diferenciar y entonces los escuintles decíamos “va
